Un programador de 73 años dejó su trabajo y se mudó a una cabaña a 2 mil metros de altura en los Alpes para vivir con menos comodidades, rodeado de naturaleza y lejos de la vida en la ciudad
Oreste Forno dejó su carrera en IBM para instalarse en los Alpes Réticos, donde vive con una chimenea, agua de manantial y una pequeña placa solar, mientras disfruta de una vida más sencilla y en contacto con la naturaleza.

Oreste Forno desarrolló durante años su carrera como programador de IBM, pero decidió dejar atrás la vida en la ciudad para instalarse en plena naturaleza, en una cabaña ubicada a 2 mil metros de altitud en los Alpes Réticos, cerca de Sondrio, Italia.
Su vínculo con esta zona comenzó cuando era adolescente, cuando conoció los Alpes Réticos y quedó profundamente atraído por el lugar.
Con el paso de los años, su pasión por el alpinismo terminó llevándolo a tomar la decisión de abandonar su carrera en el sector tecnológico para comenzar una vida mucho más sencilla y alejada de las comodidades de la ciudad.
Una vida con menos comodidades
En su cabaña, Oreste sustituyó buena parte de las comodidades de la vida moderna por recursos básicos que le permiten mantenerse en contacto directo con el entorno natural.
La vivienda cuenta con una chimenea que utiliza tanto para calentarse como para cocinar, además de acceso a agua procedente de un manantial cercano.
También dispone de una pequeña placa solar, con la que obtiene parte de la energía que necesita en este lugar situado a gran altura.
Su día a día está marcado por la austeridad, la tranquilidad y el contacto con la naturaleza. Para Oreste, alejarse de la ciudad significó adoptar una forma de vida diferente a la que llevaba durante sus años como programador.
“Nunca te aburres aquí”
La historia de Oreste fue recogida por The Pillow, un canal de YouTube dedicado a mostrar historias de personas que han decidido vivir alejadas de las formas de vida convencionales.
“Nunca te aburres aquí. A veces pienso que, si el paraíso existiera y fuera así, todos harían cualquier cosa para ganárselo”, afirmó el exprogramador al hablar sobre su vida en las montañas.
Además de la tranquilidad que encontró en los Alpes, Oreste asegura haber desarrollado una relación particular con los animales que habitan en la zona. Según explicó, tiene la sensación de que la fauna lo reconoce y por eso lo acepta.
“Tengo la sensación de que los animales me reconocen, y por eso me aceptan”, señaló sobre la conexión que mantiene con el entorno en el que decidió establecerse.
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