China prohibió la pesca comercial en el Río Yangtsé durante 10 años y 5 años después registró 43 especies de peces más
La medida busca frenar décadas de deterioro por la sobrepesca y proteger las especies que aún sobreviven en el río.
Cinco años después de que China suspendiera la pesca comercial en las principales aguas del río Yangtsé, los primeros resultados muestran una recuperación de sus recursos pesqueros y de la diversidad de peces.
Entre 2021 y 2025 se registraron 351 especies nativas, 43 más que en el periodo previo a la prohibición, mientras que el volumen de recursos pesqueros monitoreado en el cauce principal llegó a duplicar el nivel registrado antes de la veda, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China.
La medida comenzó el 1 de enero de 2021 y forma parte de una prohibición de pesca comercial de 10 años en las principales aguas de la cuenca, incluidos el cauce principal, grandes afluentes y lagos conectados.
Su aplicación implicó retirar 111,000 embarcaciones pesqueras y apoyar la transición de 231,000 pescadores que dependían de esta actividad.
El resultado también fue analizado en un estudio publicado en la revista Science, basado en datos de monitoreo de 2018 a 2023.
Los investigadores concluyeron que la prohibición detuvo el declive de siete décadas de la biodiversidad de peces y produjo una recuperación inicial en indicadores como biomasa, diversidad de especies y condición corporal.
¿Por qué China decidió prohibir la pesca?
El Yangtsé había acumulado durante décadas distintos factores de presión sobre sus ecosistemas.
Desde la década de 1950, el crecimiento urbano, la construcción de represas, la sobrepesca y la contaminación afectaron de manera sostenida a las especies de agua dulce de la cuenca.
La pérdida de biodiversidad llegó a un punto en el que especies que habían formado parte del ecosistema durante décadas dejaron de encontrarse en los monitoreos.
Entre ellas estuvo el delfín de río chino o baiji, mientras que el pez espátula chino fue considerado extinto. Además, estudios sobre los recursos acuáticos del Yangtsé han documentado que 135 especies de peces con registros históricos no fueron encontradas en un monitoreo realizado entre 2017 y 2021.
El problema no se limitaba a una sola especie. Las investigaciones describían un deterioro general de los recursos pesqueros y de la biodiversidad de la cuenca.
Una prohibición que cambió la actividad pesquera
La prohibición de 2021 no fue una pausa estacional. Se estableció por 10 años y alcanzó las principales aguas de la cuenca del Yangtsé.
Para aplicarla, las autoridades retiraron de la actividad 111,000 embarcaciones y 231,000 pescadores dejaron de trabajar en la pesca.
El Gobierno chino estableció medidas de apoyo para quienes tuvieron que abandonar esta actividad.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales, alrededor de 141,000 personas consiguieron otro empleo, unas 220,000 quedaron cubiertas por programas de seguro de pensión y 12,000 personas en situación de mayor vulnerabilidad fueron incorporadas a programas de asistencia temporal.
La transición, por tanto, no consistió únicamente en retirar las embarcaciones del río. También implicó programas de empleo, seguridad social y asistencia para los antiguos pescadores.
¿Qué pasó con los peces después de la prohibición?
Los datos correspondientes a 2021-2025 muestran un cambio en varios indicadores.
Durante ese periodo fueron monitoreadas 351 especies nativas de peces en la cuenca del Yangtsé. Esa cifra representa 43 especies más que las registradas en el periodo utilizado como referencia antes de la prohibición.
El Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales informó además que en 2025 el volumen unitario de recursos pesqueros monitoreado en el cauce principal alcanzó el doble del nivel previo a la veda.
La recuperación también fue observada en otros indicadores relacionados con la condición de los ecosistemas acuáticos.
El índice de integridad biológica de zonas clave, incluido el cauce principal, mejoró respecto al periodo 2017-2020, lo que las autoridades consideran una reversión del deterioro de los recursos biológicos acuáticos.
¿Qué encontró el estudio publicado en Science?
La recuperación no solo fue reportada por las autoridades chinas.
Un estudio publicado en Science analizó comunidades de peces del cauce principal utilizando datos recopilados entre 2018 y 2023, lo que permitió comparar las condiciones antes y después de la aplicación de la prohibición.
Los investigadores encontraron mejoras en la biomasa de peces, diversidad de especies, condición corporal y recuperación inicial de especies amenazadas.
El estudio concluyó que la eliminación de la presión pesquera fue probablemente el factor principal de la recuperación observada.
Sin embargo, los propios investigadores señalaron que el resultado no puede atribuirse únicamente a la prohibición. También contribuyeron medidas relacionadas con la calidad del agua, la restauración de hábitats y la reducción del tráfico de embarcaciones.
Lo que la prohibición no puede recuperar
El aumento de peces no significa que el ecosistema haya regresado a las condiciones que tenía antes del deterioro.
Hay especies que se perdieron antes de que comenzara la prohibición y que ya no pueden recuperarse mediante esta medida.
El baiji desapareció del Yangtsé y el pez espátula chino fue considerado extinto. La protección de las especies que todavía sobreviven se convirtió, por ello, en otra parte de la estrategia de conservación.
Entre las especies que continúan bajo programas de protección se encuentran el esturión del Yangtsé y la marsopa sin aleta del Yangtsé.
Además, especialistas de la Academia China de Ciencias han advertido que la recuperación ecológica completa requerirá tiempo y que algunos sectores con hábitats fragmentados podrían necesitar trabajos prolongados de restauración.
La pesca es solo una parte de la recuperación
La prohibición forma parte de una estrategia más amplia para recuperar el Yangtsé.
Las medidas incluyen controles sobre la contaminación, restricciones a la extracción de arena del lecho del río, restauración de hábitats y programas de repoblación mediante la liberación de peces criados en cautiverio.
La legislación china también establece controles estrictos sobre la pesca en las aguas consideradas prioritarias de la cuenca y contempla medidas para apoyar a los pescadores que abandonaron la actividad.
Los resultados registrados hasta 2025 muestran, por tanto, una recuperación inicial de los recursos pesqueros y de varios indicadores de biodiversidad, pero no significan que el proceso haya terminado.
La prohibición de 10 años continúa y las autoridades mantienen programas de protección de especies, restauración de hábitats y apoyo a los antiguos pescadores mientras buscan consolidar la recuperación del ecosistema.
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