Un estudio analiza 132 sustancias presentes en bolsas de nicotina y snus y encuentra un perfil químico diferente, con menos compuestos medibles y concentraciones más bajas en las bolsas, pero sin demostrar que sean seguras
El hallazgo cobra relevancia mientras la Unión Europea debate cómo regular los nuevos productos con nicotina y qué lugar deben ocupar las alternativas sin combustión frente al cigarrillo convencional.
Una investigación publicada en BMC Chemistry analizó 132 sustancias potencialmente tóxicas presentes en bolsas de nicotina oral, productos de snus sueco y referencias relacionadas con el humo del cigarrillo convencional.
El trabajo encontró que las bolsas de nicotina presentaron menos compuestos cuantificables y concentraciones generalmente menores que el snus en las muestras comparables.
El estudio vuelve a poner atención sobre la llamada “vía sueca”, en medio del debate que mantiene la Unión Europea sobre las políticas antitabaco y la futura regulación de nuevos productos con nicotina.
Los investigadores señalan que las diferencias encontradas en la exposición química pueden ser relevantes para las decisiones regulatorias, aunque el propio trabajo advierte que sus resultados no permiten determinar por sí solos los efectos sanitarios a largo plazo.
¿Qué encontró el estudio?
Los investigadores analizaron 132 compuestos potencialmente tóxicos para comparar el perfil químico de las bolsas de nicotina con el del snus sueco y referencias procedentes del humo del cigarrillo convencional.
De los 132 compuestos estudiados, 70 no pudieron cuantificarse en ninguna de las muestras analizadas.
Entre los productos que sí presentaron sustancias medibles también hubo una diferencia. El estudio identificó 58 analitos cuantificables en el snus, mientras que en las bolsas de nicotina fueron 47.
La diferencia también apareció al comparar las concentraciones de los compuestos presentes en ambas categorías. De acuerdo con la investigación, en la mayoría de los casos comparables las concentraciones de las bolsas de nicotina fueron más de 90% inferiores a las registradas en el snus.
¿Significa que las bolsas de nicotina son seguras?
No. Este punto es importante porque el estudio no demuestra que las bolsas de nicotina estén libres de riesgos. Su objetivo fue analizar y comparar el perfil químico de los productos.
Por ello, encontrar una menor cantidad o concentración de determinados compuestos no equivale a demostrar que su consumo sea inocuo ni permite establecer cuáles serán sus efectos sobre la salud después de un uso prolongado.
Los propios resultados deben interpretarse dentro de ese alcance: el trabajo compara la exposición a determinadas sustancias, pero no constituye una prueba definitiva sobre los efectos sanitarios a largo plazo.
La diferencia entre productos está en la combustión
Uno de los elementos centrales del debate es la forma en que se consume el producto.
El cigarrillo convencional implica combustión del tabaco, un proceso que genera miles de sustancias químicas, entre ellas sustancias tóxicas y carcinógenas asociadas con buena parte de los daños provocados por el tabaquismo.
Las bolsas de nicotina, en cambio, son productos de administración oral y no implican la combustión del tabaco.
Esto no significa que sean productos sin riesgo. La diferencia sirve para entender por qué los investigadores comparan su perfil químico con el de productos como el snus y con las sustancias asociadas al humo del cigarrillo.
En cualquier caso, dejar completamente de fumar continúa siendo la opción de menor riesgo para la salud.
¿Por qué el estudio pone atención en Suecia?
Los resultados se producen mientras en Europa continúa el debate sobre las políticas para reducir el consumo de tabaco y regular los nuevos productos con nicotina.
En ese contexto aparece la denominada “vía sueca”, un modelo que ha despertado interés entre especialistas por el uso de alternativas sin combustión.
El nuevo estudio aporta información sobre una diferencia concreta entre categorías de productos: la cantidad y concentración de determinadas sustancias potencialmente tóxicas que pueden encontrarse en ellas.
Sus autores plantean que este tipo de diferencias deberían ser consideradas cuando se diseñen políticas regulatorias.
Sin embargo, otros especialistas piden contar con más investigación independiente antes de utilizar estos resultados para extraer conclusiones definitivas sobre los beneficios o riesgos sanitarios.
¿Qué se puede concluir?
El principal hallazgo del estudio es químico: las bolsas de nicotina presentaron menos compuestos cuantificables que el snus y, en los casos directamente comparables, concentraciones generalmente inferiores.
Eso no permite afirmar que las bolsas de nicotina sean seguras ni que carezcan de efectos adversos.
La investigación aporta, en cambio, un elemento más al debate europeo sobre los productos con nicotina y sobre las diferencias que existen entre ellos. La cuestión central sigue siendo distinguir entre reducir la exposición a determinadas sustancias y eliminar los riesgos asociados al consumo de nicotina.
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