Farmear Aura: Psiquiatra argentino explica la tendencia que ha revolucionado las redes sociales y es un impacto en la Generación Z
De acuerdo con los especialistas consultados en la información original, la práctica, por sí misma, no implica un riesgo físico comparable con otros desafíos virales.
Dos adolescentes se colocan frente a frente en una plaza. No hay golpes, carreras ni rimas. Tampoco existe un marcador real. Sin embargo, cada movimiento es observado y evaluado por quienes los rodean. Uno avanza, sostiene la mirada y hace una pose; el otro responde con un gesto. El público grita, aplaude y decide quién consiguió proyectar mayor presencia. Así funcionan las llamadas batallas de “farmear aura”, una tendencia que nació y se expandió en redes sociales y que durante 2026 comenzó a trasladarse a espacios públicos de distintos países de América Latina.
El fenómeno combina códigos de los videojuegos, memes y redes sociales para convertir el carisma, la seguridad y la forma de presentarse ante los demás en una especie de competencia simbólica.
De acuerdo con especialistas consultados por Infobae, como el psiquiatra Harry Campos Cervera, integrante de la Asociación Psicoanalítica Argentina, y el psicólogo Martín Wainstein, profesor consulto de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires, “farmear aura” es una nueva manera de nombrar una práctica social conocida: buscar reconocimiento y construir prestigio frente a otras personas.
En TikTok, Instagram y X, frases como “+1000 de aura”, “ganó aura” o “perdió aura” se han convertido en una forma de calificar comportamientos. Ahora esa lógica también salió de la pantalla. Jóvenes de países como Argentina, Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay han comenzado a organizar encuentros en los que compiten cara a cara para demostrar quién tiene más presencia.
¿Qué significa “farmear aura”?
La expresión une dos conceptos procedentes de distintos espacios de la cultura digital.
Por un lado está “farmear”, un término tomado de los videojuegos. En ese contexto, se utiliza para describir la repetición de acciones con el objetivo de acumular recursos, experiencia o puntos.
Por otro lado aparece la palabra “aura”, que entre usuarios jóvenes de redes sociales se utiliza como una forma de hablar sobre la presencia que proyecta una persona.
En este lenguaje, tener “aura” puede relacionarse con transmitir seguridad, carisma, estilo, tranquilidad o capacidad para llamar la atención sin parecer que se está buscando.
Harry Campos Cervera explicó a Infobae que el término proviene del lenguaje utilizado en TikTok y otras plataformas.
“Es un lenguaje que viene de TikTok, de las redes, y significa particularmente destacarse, llamar la atención, pero brillar”.
El especialista también explicó que la idea puede parecer contradictoria: una persona busca sobresalir, pero al mismo tiempo intenta proyectar que lo hace de forma natural.
En términos simples, farmear aura significa realizar acciones que, según la opinión de quienes observan, aumentan simbólicamente el carisma o el prestigio de una persona.
¿Cómo funcionan las batallas de “farmear aura”?
La dinámica no tiene reglas universales ni un sistema oficial de puntuación.
Generalmente, dos participantes se colocan frente a frente y realizan poses, movimientos, caminatas, miradas o gestos asociados con memes, deportistas, músicos y tendencias de internet.
El objetivo es proyectar presencia. Los participantes pueden intentar mantener una expresión seria, caminar de una determinada manera o realizar movimientos que el público reconozca como referencias de la cultura digital.
Las personas que observan reaccionan con aplausos, gritos y comentarios. De esa forma se crea una especie de marcador imaginario: quien consigue una reacción más fuerte puede considerarse ganador de la batalla.
La lógica es parecida a la de los comentarios en redes sociales, donde una acción puede recibir una frase como:
- “+1000 de aura”
- “Ganó aura”
- “Perdió aura”
- “Eso le quitó aura”
No existe una cantidad real de puntos. La puntuación forma parte del juego y depende de la reacción colectiva.
¿Qué gestos se utilizan para “ganar aura”?
Las batallas suelen incorporar referencias que ya circulaban en redes sociales.
Entre los movimientos y códigos que han aparecido en estos encuentros se encuentran:
- El gesto conocido como “six-seven”, asociado con referencias musicales, memes y contenidos vinculados con el basquetbol.
- Las llamadas poses “sigma”, relacionadas con la imagen de una persona que intenta proyectar seguridad e independencia.
- Gestos inspirados en celebraciones deportivas, entre ellas algunas asociadas con Lionel Messi.
- Movimientos relacionados con el mewing, una tendencia viral centrada en la postura de la mandíbula.
- Las llamadas “aura walk”, caminatas realizadas de forma deliberada para proyectar confianza.
El sentido de estos gestos depende del contexto. Muchos funcionan porque el público reconoce la referencia y entiende el código compartido.
Por eso, la batalla no consiste únicamente en hacer una pose. También requiere saber qué está circulando en internet y cómo reaccionará el grupo que observa.
No se trata solo de una moda: los especialistas lo relacionan con la búsqueda de prestigio
Para Martín Wainstein, el término puede ser nuevo, pero el fenómeno tiene antecedentes en la forma en que las personas se presentan ante los demás.
“Farmear aura es una forma nueva de nombrar algo bastante antiguo, que yo lo definiría como la producción social de prestigio”.
El psicólogo relaciona el fenómeno con las ideas del sociólogo Erving Goffman sobre la presentación del individuo en la vida social.
Las personas, de distintas maneras, deciden qué mostrar, qué ocultar y cómo quieren ser percibidas. La ropa, los gestos, la manera de hablar y la actitud pueden formar parte de esa presentación.
Según Wainstein, el elemento actual está en la forma en que las redes sociales y los videojuegos aportaron un nuevo lenguaje.
“La palabra farmear, que está en los videojuegos, introduce esta idea actual de que el prestigio aparece casi como algo que uno puede acumularlo, perderlo, contabilizarlo”.
Así, una reacción ingeniosa puede sumar “aura” y una situación considerada vergonzosa puede hacer que una persona “pierda aura”, al menos dentro del lenguaje de la tendencia.
El “aura” no la decide una sola persona
Uno de los puntos que destaca Wainstein es que el reconocimiento no depende únicamente de quien intenta proyectar una determinada imagen.
La reacción de los demás también es parte del proceso.
“El aura, que parece algo que una persona posee, en realidad es algo que los demás le atribuyen. No está dentro del individuo, se produce en la relación”.
Esta idea ayuda a explicar por qué las batallas necesitan público.
Una persona puede hacer una pose, mantener la mirada o realizar una caminata, pero el significado de esa acción depende de cómo la interpreten quienes la observan.
En ese sentido, farmear aura funciona como una competencia colectiva. El participante intenta proyectar algo y el público responde.
¿Por qué la tendencia pasó de TikTok a las calles?
Las redes sociales ayudaron a crear y difundir el lenguaje de la tendencia, pero las batallas presenciales agregaron un elemento que no existe del mismo modo en un video: la reacción inmediata de otras personas.
Durante 2026 comenzaron a difundirse videos de encuentros organizados en plazas y espacios públicos de distintos países de América Latina, incluidos Argentina, Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay.
Los videos permiten que una batalla realizada frente a unas cuantas personas pueda llegar después a miles o millones de usuarios.
La competencia, entonces, puede tener dos públicos: quienes estuvieron presentes y quienes posteriormente ven, comentan y comparten el video.
Redes sociales y la idea de medir la popularidad
La tendencia también refleja una característica de las plataformas digitales: buena parte del reconocimiento puede hacerse visible mediante números.
Likes, seguidores, reproducciones y comentarios permiten observar cuántas personas reaccionaron a un contenido.
Wainstein resumió esta lógica al señalar:
“El influencer es el paradigma de todo esto. Tienen indicadores públicos de reconocimiento”.
En el caso de “farmear aura”, la puntuación no es real, pero utiliza una idea que los usuarios conocen bien: la posibilidad de ganar o perder reconocimiento según la reacción de los demás.
Una publicación puede recibir miles de “me gusta”. Un video puede acumular millones de reproducciones. Una persona puede ganar seguidores.
La expresión “+1000 de aura” lleva esa misma lógica al terreno del humor y la interacción social.
¿Las batallas de “farmear aura” son peligrosas?
De acuerdo con los especialistas consultados en la información original, la práctica, por sí misma, no implica un riesgo físico comparable con otros desafíos virales.
La competencia se basa principalmente en movimientos, poses, gestos y presencia frente al público.
Campos Cervera señaló: “Lo más importante en farmear es el carisma, subir el carisma, mostrar carisma, lograr carisma. Y hasta esto aparentemente no entraña ningún peligro”.
Esto no significa que cualquier reunión o reto organizado bajo ese nombre esté libre de riesgos. La seguridad depende también del lugar, la cantidad de personas y la conducta de los participantes.
Pero la mecánica central de la tendencia no consiste en realizar acciones peligrosas, sino en competir por atención y reconocimiento mediante la actitud.
¿Por qué los jóvenes buscan ese reconocimiento?
La búsqueda de reconocimiento no es exclusiva de las redes sociales ni de la Generación Z.
Sin embargo, las plataformas digitales han acelerado la forma en que las personas pueden recibir opiniones sobre su imagen y comportamiento.
Wainstein señala que la respuesta de otras personas participa en la construcción de la identidad.
“El reconocimiento de los otros es importante porque es constitutivo de nuestra identidad. Uno aprende quién es en buena medida a través de cómo es visto y respondido por los demás”.
Las batallas de “farmear aura” pueden entenderse desde esta perspectiva como una versión contemporánea de una práctica social: presentarse ante otros y recibir una respuesta.
La diferencia es que ahora esa interacción utiliza palabras nacidas en videojuegos, memes y redes sociales.
Una competencia sin marcador, pero con una audiencia que decide
“Farmear aura” parece, a primera vista, una tendencia basada únicamente en poses y videos virales. Sin embargo, detrás del término aparece una dinámica conocida: la búsqueda de reconocimiento y prestigio dentro de un grupo.
La diferencia está en el lenguaje. Antes podía hablarse de tener presencia, carisma o popularidad. Ahora, dentro de determinados espacios digitales, una acción puede “sumar aura” o hacer que alguien “pierda aura”.
Las batallas que comenzaron a aparecer en calles y plazas llevan esa idea a un formato presencial. Dos personas compiten sin golpes ni un marcador oficial. El público observa y decide quién consiguió proyectar algo que todos reconocen, aunque nadie pueda medirlo.
En esa contradicción está parte de la fuerza de la tendencia: el “aura” se presenta como algo personal, pero solo existe dentro del juego cuando los demás están dispuestos a reconocerla.
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