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¿Por qué nos atraen ciertos olores como el barniz de uñas, la gasolina y la acetona? La ciencia explica esta curiosa reacción

Si un aroma quedó ligado a una experiencia positiva, es más probable que se perciba como agradable en el futuro.

¿Por qué nos atraen ciertos olores como el barniz de uñas, la gasolina y la acetona? La ciencia explica esta curiosa reacción

MÉXICO-. El olor de la gasolina, el barniz de uñas o la acetona puede resultar sorprendentemente atractivo para algunas personas.

La explicación está en la forma en que el sistema olfativo y el cerebro procesan ciertas moléculas químicas.

Cuando inhalamos un aroma, las moléculas llegan a los receptores de la nariz y envían señales al cerebro.

Estas señales se conectan directamente con regiones asociadas con la memoria, las emociones y la recompensa, por lo que un olor puede generar sensaciones agradables o despertar recuerdos específicos.

La acetona, presente en muchos quitaesmaltes, tiene un olor intenso porque es un compuesto altamente volátil: se evapora rápidamente y una gran cantidad de moléculas alcanza la nariz en poco tiempo.

Algo similar ocurre con la gasolina, cuyo aroma proviene de una mezcla de hidrocarburos y otros compuestos orgánicos que estimulan fuertemente el sistema sensorial.

El papel de la memoria

Los especialistas señalan que la percepción de un olor no depende solo de la química.

El cerebro también lo asocia con experiencias previas: un taller mecánico, un salón de belleza o recuerdos de la infancia.

Si un aroma quedó ligado a una experiencia positiva, es más probable que se perciba como agradable en el futuro.

Investigaciones sobre el sistema olfativo muestran que los olores tienen una conexión especialmente fuerte con el sistema límbico, la región cerebral relacionada con las emociones y la formación de recuerdos.

Por eso, ciertos aromas pueden provocar reacciones más intensas que otros estímulos sensoriales.

Atractivo no significa seguro

Aunque estos olores puedan parecer agradables, la exposición prolongada a vapores de gasolina, acetona y otros solventes puede causar irritación, mareos, dolor de cabeza y otros efectos en la salud.

Por ello, se recomienda utilizar estos productos en lugares bien ventilados y evitar inhalarlos de manera innecesaria.

En resumen, la curiosa atracción por estos aromas es el resultado de una combinación de química, neurología y memoria emocional: el cerebro interpreta ciertas moléculas como estímulos intensos y, en algunos casos, agradables.

Imagen: Pexels

Fuentes consultadas

  • National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD) – Investigación sobre el olfato y los trastornos olfativos.
  • National Institutes of Health (NIH) – Estudios sobre cómo la nariz y el cerebro procesan olores complejos.
  • Olfactory memory networks: from emotional learning to social behaviors – Publicado en National Center for Biotechnology Information (NCBI).
  • The Olfactory System: Basic Anatomy and Physiology – Revisión científica sobre la anatomía y fisiología del olfato.
  • Harvard Medical School – The Connections Between Smell, Memory, and Health – Relación entre el olfato, la memoria y las emociones.

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