Hábitos para madres agotadas: ¿cómo acompañar a tus hijos sin dejarte a ti en segundo plano?
Roxana Castaños propone replantear el rol materno con el autocuidado como base de una crianza más estable, afectiva y sin culpa
CIUDAD DE MÉXICO.- En un contexto donde la maternidad suele asociarse con el sacrificio constante, la maestra espiritual Roxana Castaños compartió una reflexión sobre la maternidad consciente y el papel del autocuidado en la crianza.
Sus declaraciones fueron retomadas en entrevista con El Heraldo Radio, en la que plantea una idea central: el bienestar de la madre es una base necesaria para el desarrollo emocional de los hijos.
Este enfoque ha generado conversación porque cuestiona la idea de que una buena maternidad implica dejar de lado las necesidades personales. En cambio, propone un equilibrio donde la mujer pueda acompañar a sus hijos sin perder su estabilidad emocional, su identidad ni sus proyectos personales.
A partir de esta visión, surgen dudas comunes que muchas madres pueden tener en su vida diaria: cómo cuidarse sin culpa, cómo comunicarse mejor con sus hijos y qué hábitos pueden ayudar cuando el cansancio se vuelve parte de la rutina.
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¿Qué es la maternidad consciente y qué propone Roxana Castaños?
La maternidad consciente, de acuerdo con lo expresado por Roxana Castaños en El Heraldo Radio, es una forma de crianza que pone atención en el estado emocional de la madre como parte esencial del entorno familiar.
La idea central es que no se puede sostener una crianza estable si la persona que cuida está en desgaste constante. Desde esta perspectiva, el bienestar materno no es un extra, sino un punto de partida para la convivencia diaria.
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¿Por qué el autocuidado es importante en la crianza de los hijos?
Roxana Castaños señala que el autocuidado no es un acto egoísta, sino una necesidad para sostener la energía emocional en la crianza. Explica que una madre con estabilidad emocional tiene más herramientas para responder a las necesidades de sus hijos.
“Primero soy yo, primero soy yo”, dijo.
Esta frase resume la idea de que la individualidad de la madre no desaparece con la maternidad. Por el contrario, se mantiene como una base para poder acompañar a otros.
En este enfoque, el autocuidado puede entenderse como descanso, atención emocional y también la posibilidad de no abandonar los propios proyectos personales.
¿Es egoísta que una madre se priorice a sí misma?
Una de las dudas más frecuentes alrededor de este tema es si priorizarse implica descuidar a los hijos. La postura compartida por Castaños responde directamente a este cuestionamiento: cuidarse no significa dejar de cuidar, sino hacerlo desde un lugar más estable.
La idea que plantea es que, sin equilibrio emocional, la crianza puede volverse más difícil y desgastante. Por eso insiste en que la estabilidad personal no debe verse como un lujo, sino como parte del proceso de crianza.
Este enfoque también busca cuestionar los estigmas sociales que asocian el amor materno con el sacrificio total.
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¿Cómo debe ser la comunicación entre madres e hijos?
Otro punto clave en la propuesta de maternidad consciente es la comunicación. Roxana Castaños destaca la importancia de hablar con honestidad, adaptando el lenguaje a la edad de los hijos, pero sin perder la verdad en el mensaje.
“La comunicación creo que tiene que ser certera, amorosa y muy sincera”.
Esto implica escuchar, explicar y también reconocer las emociones dentro del hogar. No se trata solo de hablar, sino de construir un diálogo constante que genere confianza.
¿Por qué el contacto físico y el afecto siguen siendo importantes?
Además de la comunicación verbal, se subraya el valor del contacto físico en la relación familiar. En palabras de Castaños:
“Luego nos olvidamos de que los apapachos son importantísimos”.
El contacto afectivo, como abrazos o muestras de cariño, se considera una forma básica de conexión emocional que fortalece el vínculo entre madres e hijos.
En la vida cotidiana, este tipo de gestos suelen perderse por la prisa o la rutina, pero forman parte del desarrollo emocional infantil y del bienestar familiar.
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¿Qué hábitos pueden ayudar a madres agotadas en la vida diaria?
Más allá de la teoría, muchas madres enfrentan el cansancio físico y emocional de manera constante. Sin soluciones mágicas, algunos hábitos que pueden ayudar dentro de este enfoque son:
- Reconocer los momentos de descanso como necesarios, no como recompensa.
- Mantener espacios personales, aunque sean breves, durante el día.
- Hablar con honestidad con los hijos según su edad y contexto.
- Incluir muestras de afecto en la rutina diaria.
- Evitar la autoexigencia constante como única forma de crianza.
La idea central es entender que la maternidad no se sostiene desde el desgaste permanente, sino desde el equilibrio entre cuidado propio y cuidado de los hijos.
Un cambio de mirada sobre la maternidad
La propuesta de Roxana Castaños abre una conversación más amplia sobre cómo se entiende el rol materno en la sociedad actual. Al poner el bienestar de la madre como punto de partida, se plantea una forma de crianza donde el cuidado no es unilateral, sino compartido entre lo emocional, lo físico y lo cotidiano.
Este enfoque invita a reflexionar sobre una pregunta sencilla pero profunda: cómo acompañar a los hijos sin dejar de acompañarse a una misma.
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