El Imparcial / Lo Curioso / Tiktok

“La guitarra aún sonaba aunque levantaras las manos”: Joven revela cómo puso a su amigo a cantar mientras él hacía playback para conquistar a la chica que le gustaba… y conquista las redes

El video no solo generó carcajadas; activó memorias compartidas sobre esos intentos torpes —y entrañables— por gustarle a alguien.

MÉXICO-. Un hombre se convirtió en tendencia viral tras compartir una anécdota de juventud que mezcla amor, ingenio y un nivel de improvisación digno de sitcom.

El protagonista publicó un video en el que recuerda aquel momento en que, enamorado, decidió convertirse en músico… sin saber tocar guitarra.

Porque cuando uno es joven y está ilusionado, el sentido común pasa a segundo plano.

El texto insertado en su publicación resume la historia:

“Cómo olvidar cuando la chica que me gustaba dijo que le gustaban los cantantes que sabían tocar guitarra, y yo le pedí a un amigo que cantara y tocara mientras yo hacía la mímica para después publicar el video.”

Romance, playback y una guitarra indomable

Tras la confesión aparece el clip original: él, interpretando con aparente seguridad una canción, haciendo playback sobre la voz de su amigo y simulando acordes con entusiasmo calculado.

La escena podría pasar como un cover amateur… hasta que ocurre el detalle que lo delata.

En un momento, levanta la mano del mástil de la guitarra. El instrumento, sin embargo, sigue sonando perfectamente.

El error técnico —mínimo pero evidente— convirtió el recuerdo en oro digital.

La autenticidad del relato, sumada al fallo imposible de ignorar, detonó miles de reproducciones y comentarios.

La historia conectó por una razón simple: todos, en algún punto, hemos exagerado talentos para impresionar a alguien.

Él lo llevó a producción ejecutiva.

Comentarios destacados en redes:

  • “Qué buen descompositor eres.”
  • “Me encanta cómo la guitarra sigue sonando cuando levanta la mano jajajajaja.”
  • “El verdadero fake it till you make it.”

El video no solo generó carcajadas; activó memorias compartidas sobre esos intentos torpes —y entrañablespor gustarle a alguien.

En tiempos donde la perfección suele editarse, su confesión apostó por lo contrario: reírse de uno mismo.

Y en internet, eso siempre afina mejor que cualquier guitarra.

Temas relacionados