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“Yo me separé de ella, no de ustedes”: mujer muestra cómo su ex cuñado sigue conviviendo con la familia tras la ruptura

Para muchos, este caso demuestra que, cuando hay respeto y cariño genuino, los vínculos pueden transformarse sin romperse, incluso después de un divorcio que parecía marcar un final.

ARGENTINA-. Un caso familiar tan inusual como entrañable se ha vuelto viral en redes sociales, desatando una ola de comentarios que coinciden en algo: no es una escena que se vea todos los días, y mucho menos en Latinoamérica.

El video, compartido por una mujer, muestra cómo su excuñado, quien se divorció de su hermana hace más de 11 años, sigue asistiendo con total normalidad a las reuniones familiares. Lejos de tensiones o incomodidades, el hombre aparece bailando, bromeando y conviviendo con la familia como si el tiempo no hubiera pasado… o como si la separación nunca hubiera ocurrido.

En las imágenes, su actitud relajada y carismática llamó rápidamente la atención de los usuarios. Nada de silencios incómodos ni gestos forzados: el exesposo se mueve por la casa con naturalidad, arrancando risas y demostrando una convivencia poco común tras un divorcio.

“Yo me separé de ella, no de ustedes”

Según relata la mujer que compartió el clip, esa es la frase favorita de su excuñado, una declaración que resume perfectamente la dinámica que mantiene con la familia de su exesposa.

Para muchos internautas, esas palabras reflejan madurez emocional, empatía y una forma poco convencional —pero sana— de afrontar una ruptura.

La publicación no tardó en llenarse de comentarios positivos, donde usuarios compartieron experiencias similares o simplemente aplaudieron la actitud del hombre.

Algunos de los mensajes más destacados fueron:

Mi tío Luis se divorció hace 37 años y sigue siendo más tío que nunca, también”;“Eso es madurez mental y básicamente buena onda”;“Ese hombre se ve un tipazo”.

El video generó debate, pero sobre todo admiración, al mostrar que no todas las separaciones tienen que terminar en distancias definitivas o conflictos eternos.

Para muchos, este caso demuestra que, cuando hay respeto y cariño genuino, los vínculos pueden transformarse sin romperse, incluso después de un divorcio que parecía marcar un final.

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