Abuela influencer se vuelve viral en redes: a los 81 años empezó a jugar Minecraft para pagar el tratamiento contra el cáncer de su nieto
Sue Jacquot no solo construyó mundos digitales en Minecraft, también levantó una red de apoyo que hoy representa esperanza para su familia y para miles de personas que siguen su historia.
ESTADOS UNIDOS-. Un caso digno de admiración se volvió viral en redes sociales y ha conmovido a miles de usuarios por combinar ternura, tecnología y solidaridad.
La protagonista es Sue Jacquot, una adorable abuela de 81 años que decidió aprender a jugar Minecraft con un objetivo muy claro: ayudar a pagar los gastos médicos del tratamiento contra el cáncer de su nieto.
Lo que comenzó como una actividad para convivir con sus nietos terminó convirtiéndose en un fenómeno digital. Sue se grabó jugando Minecraft y compartiendo su proceso de aprendizaje, sin imaginar que su historia conectaría con personas de todo el mundo.
Con el apoyo de su familia, la abuela abrió un canal de YouTube llamado “GrammaCrackers”, donde documenta sus partidas, errores y logros dentro del popular videojuego.
En cuestión de semanas, su autenticidad y carisma hicieron el resto: en solo un mes superó los 100 mil suscriptores.
Cuando los videojuegos se convierten en esperanza
Más allá del número de seguidores, lo que realmente conmovió a los internautas fue la razón detrás del proyecto. Los ingresos generados por la publicidad del canal están siendo utilizados para ayudar a cubrir los gastos médicos de Jack, su nieto de 17 años, quien se encuentra en recuperación tras someterse a un tratamiento oncológico agresivo.
Sue Jacquot jamás imaginó que aprender a jugar Minecraft la llevaría a convertirse en creadora de contenido, mucho menos que su iniciativa tendría un impacto tan significativo.
Su historia se difundió rápidamente en redes sociales, donde usuarios destacaron su esfuerzo, determinación y el amor incondicional que demuestra por su familia.
El caso de Sue también rompió estereotipos sobre la edad y la tecnología, demostrando que nunca es tarde para aprender algo nuevo, especialmente cuando existe una causa que lo vale. Comentarios de admiración no tardaron en aparecer, celebrando tanto su valentía como la forma creativa en la que decidió apoyar a su nieto.
La historia de GrammaCrackers es un recordatorio poderoso de que, incluso en los espacios más inesperados —como un videojuego—, pueden surgir gestos capaces de cambiar realidades.
Sue Jacquot no solo construyó mundos digitales en Minecraft, también levantó una red de apoyo que hoy representa esperanza para su familia y para miles de personas que siguen su historia.
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