“El animal que llevó a Jesús”: ¿sabías que los burritos tienen una cruz en la espalda?
En una era dominada por la inmediatez, la viralización de este detalle recordó que incluso en lo simple —y en lo humilde— muchos encuentran mensajes que conectan con sus creencias más profundas.
MÉXICO-. En redes sociales, el internet ha puesto la mirada sobre una característica poco comentada de uno de los animales más nobles del mundo: el burro.
Miles de usuarios comenzaron a compartir imágenes y videos en los que señalan una marca peculiar que muchos habían pasado por alto durante años: una figura en forma de cruz en su lomo, formada por la línea dorsal y la franja transversal del pelaje.
El detalle despertó curiosidad, asombro y debate. Para algunos, se trata solo de una coincidencia natural; para otros, el símbolo tiene un significado profundamente espiritual, ligado a la tradición cristiana y a la figura de Jesucristo.
El burro y su simbolismo bíblico
De acuerdo con la Biblia, el burro ocupa un lugar especial dentro de los relatos sagrados. En el Nuevo Testamento, se menciona que Jesucristo entró a Jerusalén montado en un pollino, cumpliendo una profecía mesiánica.
En el Evangelio según Mateo 21:5 (Reina Valera 1960) se lee: “Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga”.
Este pasaje retoma la profecía de Zacarías 9:9, donde el Mesías es descrito como humilde y pacífico.
Desde entonces, el burro ha sido asociado con valores como la humildad, la mansedumbre y el servicio, en contraste con el caballo, símbolo de guerra y poder.
Para muchos creyentes, la cruz en su lomo no es casualidad, sino un recordatorio simbólico del papel que este animal desempeñó en la historia cristiana.
Si bien no existe una referencia bíblica directa que mencione explícitamente la cruz marcada en la espalda del burro, la tradición popular y la interpretación religiosa han reforzado esta creencia a lo largo del tiempo.
En términos científicos, la marca se explica por el patrón natural del pelaje; sin embargo, en el imaginario colectivo, el símbolo trasciende lo biológico.
El tema ha generado miles de reacciones, desde mensajes de fe hasta reflexiones sobre cómo lo cotidiano puede adquirir un significado más profundo cuando se observa con atención.
Comentarios como “Nunca lo había notado”, “Dios deja señales en todas partes” o “El animal más humilde con la marca más poderosa” abundan en las publicaciones virales.
Más allá de la discusión entre ciencia y fe, el fenómeno ha servido para revalorizar al burro, un animal históricamente subestimado, pero cargado de simbolismo. En una era dominada por la inmediatez, la viralización de este detalle recordó que incluso en lo simple —y en lo humilde— muchos encuentran mensajes que conectan con sus creencias más profundas.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados