Betty Boop y Blondie entran al dominio público en 2026: qué obras ya pueden usarse libremente
Personajes, libros, películas y canciones creadas en 1930 quedan libres de derechos en Estados Unidos, abriendo nuevas posibilidades creativas.

El 1 de enero de 2026 marcó un nuevo hito para la cultura, el arte y la creatividad global. Personajes emblemáticos como Betty Boop y Blondie, junto con novelas, películas, música y caricaturas surgidas en 1930, pasaron oficialmente al dominio público en Estados Unidos, lo que permite su uso, adaptación y reutilización sin necesidad de autorización ni pago de derechos de autor.
De acuerdo con el Centro para el Estudio del Dominio Público de la Universidad de Duke, encabezado por la profesora de derecho Jennifer Jenkins, este ingreso colectivo refleja un periodo histórico marcado por la fragilidad social entre las dos guerras mundiales y el impacto profundo de la Gran Depresión. Para los especialistas, el Año Nuevo se consolida como el “Día del Dominio Público”, una fecha clave para creadores, investigadores y público en general.
¿Qué significa que una obra entre al dominio público?
Cuando una obra entra al dominio público, sus derechos de autor expiran tras cumplir el plazo legal, que en Estados Unidos es de 95 años desde su publicación. Esto permite que cualquier persona pueda:
- Reproducirla
- Adaptarla
- Transformarla
- Utilizarla con fines creativos, educativos o culturales
Sin embargo, es importante aclarar que el dominio público no anula las marcas registradas, lo que limita el uso comercial de ciertos personajes en productos como mercancía o logotipos.
Betty Boop: el origen olvidado del ícono
Uno de los ingresos más comentados es el de Betty Boop, cuya primera aparición data de 1930 en el cortometraje animado “Dizzy Dishes”. En esa versión inicial, hoy de dominio público, el personaje tenía un rasgo poco conocido: era una perra antropomórfica, con orejas caídas y nariz negra.
Diseñada por Fleischer Studios y estrenada por Paramount Pictures, Betty Boop evolucionó rápidamente hasta convertirse en la figura femenina de la Era del Jazz que el público reconoce hoy. Su estilo flapper, su vestido negro y su característico “boop-oop-a-doop” marcaron a generaciones.
Jennifer Jenkins subraya que esta versión temprana del personaje abre nuevas posibilidades creativas, al tratarse de una Betty Boop distinta a la comercializada actualmente. No obstante, aclara que la marca registrada de Betty Boop sigue vigente, por lo que su uso en productos comerciales continúa protegido.
Blondie: de flapper a figura doméstica
También en 1930 debutó Blondie Boopadoop, protagonista de la tira cómica creada por Chic Young. En sus primeras versiones, Blondie era una joven moderna, independiente y despreocupada, acompañada de su novio Dagwood Bumstead.
Con el paso de los años, la historia evolucionó hacia una narrativa familiar tras su matrimonio en 1933, consolidando una de las tiras cómicas más longevas de la prensa estadounidense. Las primeras historietas de Blondie ya son de dominio público, mientras que las versiones posteriores siguen protegidas.
Mickey Mouse suma nuevas caricaturas y aparece Pluto
Dos años después de que “Steamboat Willie” se liberara, nueve nuevas caricaturas de Mickey Mouse de 1930 también ingresaron al dominio público. A ellas se suma Pluto, quien en ese año era conocido como Rover, antes de adoptar su nombre definitivo.
Como ha señalado Disney en ocasiones previas, el uso creativo de estas versiones iniciales es legal, siempre que no se infrinjan derechos de marca.
Libros que ya pueden reutilizarse libremente
El dominio público de 2026 también abre la puerta a detectives icónicos de la literatura:
- Nancy Drew, con sus primeros cuatro libros publicados en 1930, escritos por Mildred Benson bajo el seudónimo de Carolyn Keene.
- Sam Spade, protagonista de “El halcón maltés” de Dashiell Hammett.
- Miss Marple, quien debuta en “Asesinato en la vicaría” de Agatha Christie.
A ellos se suman obras clave como “Mientras agonizo” de William Faulkner y los libros educativos Dick y Jane, fundamentales en la enseñanza de la lectura durante décadas.
Películas clásicas que ya son de todos
El cine también vive una renovación histórica. Entre las películas que entran al dominio público destacan:
- “Animal Crackers” de los Hermanos Marx
- “El ángel azul”, que consolidó la imagen de Marlene Dietrich
- “El rey del jazz”, con la primera aparición de Bing Crosby
- Las ganadoras del Óscar “Sin novedad en el frente” y “Cimarrón”
Expertos anticipan que la próxima década será especialmente prolífica, con clásicos del cine de terror como “Drácula” y “Frankenstein” previstos para 2027.
Canciones que ahora pueden reinterpretarse
La música de 1930 también se libera, incluyendo piezas fundamentales del Gran Cancionero Americano, como:
- “I Got Rhythm” y “Embraceable You” de George e Ira Gershwin
- “Georgia on My Mind” de Hoagy Carmichael
- “Dream a Little Dream of Me”
Además, algunas grabaciones de 1925 ya son de dominio público, entre ellas interpretaciones de Marian Anderson, Bessie Smith y Louis Armstrong, aunque las leyes aplicables a grabaciones son distintas a las de las composiciones.
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Una oportunidad histórica para la creatividad
Para especialistas como Jennifer Jenkins, cada ingreso al dominio público fortalece el acceso cultural, impulsa la educación y fomenta nuevas narrativas. “Es simplemente la familiaridad de toda esta cultura”, resume la académica.
El dominio público de 2026 no solo libera obras del pasado, sino que abre la puerta a nuevas interpretaciones, siempre con respeto al marco legal vigente.
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