Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Lo Curioso / Irritación

Los hábitos en la ducha que pueden dañar la piel: recomendaciones de especialistas

Los especialistas advierten que ciertos hábitos en la ducha pueden causar sequedad o irritación.

Los hábitos en la ducha que pueden dañar la piel: recomendaciones de especialistas

CIUDAD DE MÉXICO.- Antes de iniciar la ducha diaria, es útil revisar algunos hábitos que pueden influir en la salud cutánea. Especialistas como la dermatóloga Ana Molina explicaron que acciones simples, repetidas sin atención, pueden generar sequedad, irritación o molestias que se acumulan con el tiempo. La técnica, la temperatura y los productos hacen una diferencia importante en cómo se mantiene la piel.

Molina, a través de Cuerpomente y el pódcast “Mejor que Ayer”, señaló cuatro errores frecuentes. El primero es usar agua muy caliente o demasiado fría. El agua caliente elimina la grasa natural que protege la piel, mientras que el agua fría evita que la hidratación sea óptima. El segundo error es emplear jabones o geles con pH inadecuado. Los productos alcalinos remueven suciedad, pero también aceites y bacterias que ayudan a mantener una barrera cutánea estable.

El tercer punto es el uso de esponjas. La dermatóloga advirtió que la humedad acumulada puede favorecer el crecimiento de bacterias, y las texturas ásperas irritan la piel, sobre todo en personas sensibles. El cuarto hábito erróneo es confiar en que la espuma define la calidad del lavado. “La espuma no es más que aire”, afirmó Molina, al recordar que la limpieza depende de la formulación del producto y no del volumen de espuma que genera.

Cómo optimizar la rutina: temperatura, productos y orden del lavado

Diversos especialistas sugieren adoptar una rutina más consciente para proteger la barrera cutánea. Una recomendación consiste en considerar la ducha nocturna como una buena opción para retirar contaminantes, sudor y residuos que se acumulan durante el día. Llegar a la cama con la piel limpia ayuda a prevenir obstrucciones en los poros.

El dermatólogo Jonathan Kentley aconseja lavar primero el cabello. Sus residuos, como el champú y el acondicionador, pueden provocar irritaciones si permanecen sobre la piel. Después, se recomienda limpiar el cuerpo con geles suaves y pH adecuado, usando únicamente las manos. La fricción intensa y los productos agresivos pueden deteriorar la capa protectora de la piel, por lo que lo ideal es concentrar la limpieza en axilas, genitales y pies.

La temperatura también influye. Molina sugiere mantener el agua entre 36 y 38 grados Celsius para eliminar impurezas sin afectar la hidratación. El agua tibia reduce el riesgo de sequedad y picor, y contribuye a una ducha más cómoda y efectiva. Tras finalizar, aplicar crema hidratante dentro de los primeros tres minutos ayuda a fijar la humedad. En personas con piel muy sensible, puede ser útil instalar un filtro para disminuir cloro y metales pesados presentes en el agua.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados