El Imparcial / Lo Curioso / Depresion

Depresión situacional: qué es, cómo se manifiesta y cuándo buscar ayuda

La depresión situacional es una respuesta emocional intensa que aparece tras un evento estresante o traumático.

CIUDAD DE MÉXICO.- La depresión situacional, también llamada depresión reactiva, es una respuesta emocional intensa ante eventos estresantes o traumáticos, según especialistas de Cleveland Clinic. No se clasifica como un diagnóstico médico formal, pero suele describirse como un trastorno de adaptación con estado de ánimo depresivo.

La psicóloga clínica Dawn Potter explica que este cuadro “significa que un factor estresante en tu vida ha desencadenado una respuesta emocional mayor de lo esperado que afecta tu bienestar general”. Se trata de una reacción directa a circunstancias adversas que puede impactar de manera notable la vida diaria si no se atiende a tiempo.

¿En qué se diferencia de la depresión mayor?

A diferencia de la depresión mayor, la depresión situacional aparece tras un acontecimiento identificable. La reacción emocional se presenta dentro de los tres meses posteriores al hecho y suele tener relación directa con ese evento.

Mientras que el duelo es una respuesta anticipada ante una pérdida, la depresión situacional implica una intensidad emocional que supera lo habitual y puede interferir en la rutina. Aunque algunos síntomas se parecen a los de la depresión mayor, los especialistas señalan que “la diferencia radica en la gravedad de los síntomas, su duración, cuándo comenzaron y cómo afectan su bienestar general”, de acuerdo con Potter.

Causas frecuentes y factores que influyen en su aparición

¿Qué eventos pueden desencadenarla?

Las causas son diversas y no siempre negativas. Cleveland Clinic identifica como detonantes comunes la muerte de un ser querido, el divorcio, la pérdida o inicio de un empleo, un diagnóstico médico preocupante, problemas familiares, conflictos laborales, accidentes o desastres naturales.

Incluso cambios considerados positivos, como el nacimiento de un hijo o la jubilación, pueden generar niveles altos de estrés capaces de provocar este tipo de reacción emocional.

¿Por qué algunas personas la desarrollan y otras no?

La respuesta depende de factores individuales. La resiliencia, el apoyo social, la historia personal, la genética y hasta las normas culturales influyen en la manera en que cada persona procesa el estrés. Como señala Potter, “todos tenemos un umbral diferente para afrontar y adaptarnos en momentos de estrés, cambio o pérdida”.

En ocasiones, la acumulación de tensiones cotidianas funciona como una olla a presión. Un nuevo contratiempo puede superar la capacidad de afrontamiento, incluso si la persona suele manejar bien otras situaciones.

Cómo identificar los síntomas y cuándo es necesario pedir apoyo

Síntomas emocionales, conductuales y físicos

La depresión situacional puede presentarse mediante tristeza, desesperanza, preocupación constante, irritabilidad, dificultad para concentrarse o dormir, llanto frecuente y pérdida de interés en actividades habituales. También puede provocar sensaciones de desbordamiento y conductas impulsivas, como el consumo excesivo de alcohol o el juego compulsivo.

A nivel físico, es común experimentar dolores de cabeza, molestias estomacales, tensión muscular y cambios en el ritmo cardíaco. Estos síntomas pueden confundirse con otros trastornos, por lo que es fundamental observar cuándo comenzaron y cómo afectan la vida diaria.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si los síntomas persisten durante varias semanas, aumentan en intensidad o interfieren en el funcionamiento cotidiano, es recomendable acudir a un especialista en salud mental. Un profesional puede ayudar a identificar mecanismos de afrontamiento adecuados y prevenir que el cuadro evolucione hacia formas más complejas.

Potter recuerda al respecto: “No tienes que hacerlo solo, ni quedarte estancado en lo difícil”.

Estrategias recomendadas para manejar la depresión situacional

Hábitos que pueden apoyar el bienestar

Los expertos de Cleveland Clinic sugieren implementar cambios deliberados en el estilo de vida para facilitar la recuperación. Entre las estrategias destacan:

  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Priorizar el sueño con rutinas estables.
  • Realizar actividad física regular.
  • Pasar tiempo en la naturaleza.
  • Escribir pensamientos y emociones como forma de desahogo.
  • Practicar ejercicios de respiración y meditación.
  • Reconocer y validar las emociones propias.

Compartir la experiencia con alguien de confianza o con una persona ajena a la situación puede ofrecer perspectiva y alivio emocional.

También podría interesarte: Sustituir la televisión por actividad física reduce el riesgo de depresión hasta en un 43%, revela un estudio

Recuperar el equilibrio

Aunque la depresión situacional surge como respuesta a momentos difíciles, puede superarse con apoyo adecuado y un enfoque activo en el cuidado personal. Cleveland Clinic enfatiza que las estrategias de afrontamiento y la guía profesional permiten restablecer el equilibrio emocional y avanzar hacia un estado de mayor estabilidad.

Temas relacionados