Evidencia actual de que los 'aliens' existen
La ciencia ficción ha dado lugar a grandes descubrimientos, personajes salidos del espacio exterior, poblaciones que se mantienen en la existencia de una vida paralela, mundos que en realidad se encuentran en una dimensión desconocida, ahí justamente recae la ficción que se desenvuelve dentro de la realidad, y parte importante de esa existencia paralela es la vida extraterrestre.
Desde que se tiene la teoría de que hay vida en otros planetas, el ser humano ha estado al tanto de la que pudiera desarrollarse en Marte o en otras galaxias, tal vez muy lejanas a la nuestra, y ha sido la atención constante que se presta a la vida alienígena, la que para muchos alimenta la esperanza, para otros el miedo de lo que puede suceder en otros planetas, a veces creencias basadas en hechos reales, pero la mayoría obtenidos de instancias que no han podido ser comprobadas científicamente, tal como lo señala el sitio actualidad.rt.com.
De acuerdo con información del sitio coctel-de-ciencias.blogs.quo.es, durante la última década se han descubierto algunos seres que debido a las condiciones en que fueron hallados, pareciera que pudiera pasar por individuos de otros planetas, aunque las versiones han sido desmentidas por considerar que no tienen bases científicas que los puedan clasificar como tal, sin embargo, sus descubridores no quitan el dedo del renglón y afirman que en efecto pertenecen a la vida alien.
Como en estos 3 casos:
En el primero, se presenta un humanoide que fue considerado como El Extraterrestre de la Noria o Esqueleto de Ata, descubierto en Chile en 2003, en el poblado de La Noria en el desierto de Atacama. El ser fue analizado por el forense español Francisco Echeverría, quien concluyó que se trata de un feto momificado, con ADN humano; sin embargo su dueño Ramón Navia-Osorio Villar, del Instituto de Investigación y Estudios Exobiológicos, defiende que es un ser de otro mundo.
El segundo caso se trata de un babuino modificado que fue considerado como un alien, cuando fue encontrado en el Valle de la Naturaleza de la bahía Plettenberg del Parque Nacional de Tsitsikamma, en Sudáfrica. Sin embargo, las investigaciones concluyeron que era la cría de babuino recién parida, aún con el cordón umbilical, y el cual murió por un mordisco en la cabeza.
Mientras en México 13 cabezas fueron halladas enterradas en un cementerio precolombino en el pueblo de Onavas, Sonora en 1999. Muchos de los cadáveres son bebés y niños, de entre 5 meses y 16 años. Los arqueólogos del INAH y de la Universidad Estatal de Arizona creen que murieron debido a una extraña deformación en el cráneo por eso su cabeza tenía esa forma.




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