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Personas tóxicas en el trabajo: Cómo identificarlas y evitar que dañen el ambiente laboral

Andrea Pastor, estratega en marketing y experta en detección de patrones y problemas, comparte algunas pautas para identificar a una persona tóxica en el trabajo y cómo prevenir su impacto negativo en una empresa.

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Por Redacción

Es muy importante identificar a tiempo a estas personas que, lejos de sumar, afectan a los equipos de trabajo.(Cortesía)

Es muy importante identificar a tiempo a estas personas que, lejos de sumar, afectan a los equipos de trabajo. | Cortesía

Ciudad de México.- El ambiente laboral es un aspecto muy importante que todas las empresas deberían procurar, sin embargo, hay muchas compañías que no tienen este factor dentro de sus prioridades, lo que puede afectar considerablemente su crecimiento.
 
Andrea Pastor, profesora del curso de Comunicación y liderazgo en la era digital en Crehana, nos brinda algunas pautas para identificar a las personas que generan un ambiente laboral tóxico y nos dice cómo evitar su impacto negativo dentro de la organización.


 
“Las personas tóxicas en el trabajo impactan directamente en el clima laboral de la empresa. Por ello, se deben construir espacios seguros y saludables para los equipos. Es importante tener en cuenta que, generalmente, una persona tóxica aparenta funcionar bien en el equipo, aunque suele actuar de forma negativa por debajo de la mesa” mencionó Pastor.
Lidiar con este tipo de personas puede ser frustrante, sobre todo si son tolerados por sus logros, sin embargo, es un error no confrontar a estos colaboradores y permitirles actuar de esta manera, a pesar de que parezcan funcionales.

¿Qué es una persona tóxica?
Es alguien que afecta negativamente a quienes la rodean, debido a su personalidad egocéntrica y narcisista. Lamentablemente, tienden a influir en nuestras vidas e impiden a otros crecer a nivel personal y profesional. Una de las características primordiales de una persona tóxica es que impiden que los demás puedan mejorar en distintos ámbitos de su vida. Esto se debe a que siempre están centrados en sí mismos y no son capaces de ayudar a los demás; priorizan sus ideas sobre las de otros y menosprecian a aquellos que no les son útiles.


 
¿Cómo lidiar con personas tóxicas?
La única opción recomendada es confrontar a esta persona y pedirle que se detenga. Si no, el mensaje para el resto del equipo es que un comportamiento así se puede tolerar. Si el entorno laboral ha dejado de ser amigable, lo más probable es que haya personas tóxicas haciendo de las suyas. Por fortuna, existen algunas pautas que pueden ayudar a identificarlos.
 
¿Cómo las podemos identificar?
No es muy difícil, ya que, aunque tengan más experiencia, suelen carecer de inteligencia emocional. Por lo general, actúan de la siguiente forma:

Presentan actitudes prepotentes y groseras con sus compañeros de equipo.

Son dominantes.

No están dispuestos a asumir la responsabilidad de sus errores, ni los admiten.

Carecen de autocrítica.

Se resisten al cambio/crecimiento.

Suelen ser abusivos o manipuladores. 

En el trabajo podemos encontrar diferentes tipos de personas tóxicas.

El intocable: Tiene trato preferencial gracias a su relación cercana con alguien con una posición de poder dentro de la organización. Suele usar esto para molestar a sus compañeros y salirse con la suya. Puede influir negativamente en la percepción sobre algún compañero con los líderes de la organización, simplemente porque no le agrada. Se siente con mayor capacidad que el resto y minimiza a la gente. Se siente con autoridad, aunque carece de ella.

El problemático: Se caracteriza por su incompetencia. No soluciona problemas ni asume responsabilidades y busca culpar a otros. Tienen actitud pasiva y se resiste al cambio, además de tener nulo interés por aprender.

El flojo: Es el empleado tóxico más común. Se caracteriza por ser incumplido y distraerse con facilidad. No llega a los plazos establecidos o espera el último minuto para hacer todo lo que no hizo durante el día. Suele ser muy sociable, indiferente a la opinión que tienen sobre él y se ausenta con frecuencia. Además, no muestra en realidad interés por su labor.

El chismoso: Ama esparcir chismes o suposiciones. Se lleva muy bien con todos, pero critica a la gente a sus espaldas. Maximiza o tergiversa la información. Este tipo de persona suele actuar así para perjudicar a alguien en particular o simplemente por diversión.

¿Cómo prevenir la toxicidad en las empresas?
No se puede descuidar el clima laboral de una compañía ya que, si se hace, es probable que los comportamientos negativos y hostiles no tarden en aparecer. Para evitarlo, Andrea nos ofrece los siguientes consejos:

Fomentar una cultura donde los miembros del equipo se sientan capaces de expresar sus opiniones constructivamente.

Generar un ambiente de confianza donde la gente sienta que sus preocupaciones son tomadas en serio por sus líderes.

Dar trato igualitario, ya que el amiguismo daña el clima laboral y los miembros del equipo no demorarán en identificar las diferencias que existen.

Impulsar la inteligencia emocional es importante para que las personas sean capaces de controlar sus emociones y entender las de los otros con el fin de evitar que prosperen los conflictos.

Es muy importante identificar a tiempo a estas personas que, lejos de sumar, afectan a los equipos de trabajo. Para ello, Crehana para Empresas cuenta con una oferta amplia de soluciones a la medida de cada organización que pueden ayudar a desarrollar habilidades blandas que refuercen a los equipos de trabajo y evitar así que se desarrolle un ambiente laboral hostil.

*Fuente: Crehana

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