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Descubre Francia a El Greco, el artista que inspiró a los modernos

La retrospectiva del artista será exhibida en el Grand Palais de París del 16 de octubre al 10 de febrero de 2020.

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Por EFE

La herencia de El Greco es el color.(Tomada de la red)

La herencia de El Greco es el color. | Tomada de la red

París, Francia

Francia reúne por primera vez en su territorio la obra de Doménikos Theotokópoulos, más conocido como El Greco, en una exposición que busca rescatar el estilo pictórico tan personal que rompió los moldes de la época e inspiró a los modernos, como Picasso, Modigliani o Cézanne.

La retrospectiva de esta figura singular del Renacimiento, que acoge el Grand Palais de París del 16 de octubre al 10 de febrero de 2020, es sin duda uno de los acontecimientos culturales de la temporada en Francia, gracias a una colección de préstamos procedentes de medio mundo.

Desde Estados Unidos, el "Retrato del cardenal Fernando Niño de Guevara", "La Sagrada Familia con María Magdalena"; desde Reino Unido, "La expulsión de los mercaderes", y otros de sus grandes lienzos cedidos para la ocasión por Grecia, España, Italia, Canadá o Dinamarca, permitirán al público ver de cerca la amplitud de una inusual carrera artística.

La intención es sacar al espectador, y especialmente al francés, de la creencia de que El Greco (1541-1614) era un simple retratista de la devoción católica y poner el foco en su invención y su voluntad de reinventar la imagen, una premisa que lo convertiría en el pintor antiguo más famoso de la modernidad.

"Si miramos 'La visión de San Juan', en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, ya vemos la pintura de Cézanne. La herencia de El Greco es el color y esta batalla por reinventar la imagen que es lo mismo que hicieron los modernos tras la invención de la fotografía, cuando tuvieron que reinventar la imagen", dijo el comisario, Guillaume Kientz.

Un recorrido por sus inicios en Creta, donde comenzó siguiendo la tradición pictórica bizantina en iconos, pasando por Italia donde tuvo problemas para encontrar su sitio pese a su asumido estilo veneciano, hasta llegar a Toledo, en España, y su época final, en la que consolidó su estilo con esas figuras blanquecinas y alargadas, como velas.

Su carácter, percibido como arrogante, y su condición de extranjero, que según Kientz pudo jugar en su contra por no poder expresarse debidamente, fueron obstáculos para una consagración tardía en España.

"En su etapa italiana es un pintor italiano, veneciano. Un pintor veneciano en Roma cabía perfectamente en el paisaje de la pintura italiana. Cuando llega a Madrid y a Toledo hace una pintura muy nueva para el público español, que en la época estaba un poco atrasado en el estilo", señaló Kientz.

Los numerosos encargos de la Iglesia, que a menudo le pagaba tarde y regateaba los precios una vez entregada la obra, así como sus sicológicos retratos le permitieron vivir de su trabajo, pero esto no impidió que el pintor fuese menospreciado durante siglos y hasta la llegada de las vanguardias, que borraron su imagen de excéntrico, astigmático, místico e incluso loco.

"¿Qué tiene la gente hoy día con Velázquez? Prefiero mil veces a El Greco. ¡Él era un auténtico pintor!", dijo Picasso en una entrevista al periodista argentino Roberto Otero en 1966.

"El Greco es sin duda el pintor antiguo más importante del siglo XX y quizás del inicio del XXI. La paradoja es que el público conoce a El Greco pero también lo desconoce, conoce sus imágenes pero no la materia de su pintura", analizó el comisario.

Por esto, Kientz ha puesto el foco en su proceso creativo técnico e intelectual que se ve a primera vista, por ejemplo, ante una reorganizada composición de "La Sagrada Familia" que anuncia el cubismo de Picasso.

Su aportación pervive en el concepto mismo de artista, que no solo dibuja lo que ve, sino que inventa e interpreta.

En una colaboración con el Museo del Louvre y el Instituto de Arte de Chicago, la exposición presenta además por primera vez desde su reciente restauración el imponente retablo de "La Asunción", de cuatro metros de alto y más de dos de ancho, antes incluso de que sea nuevamente expuesto en la ciudad estadounidense.

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