Menos plagas, mejor ganadería
Vigilancia epidemiológica, moscas estériles, sistemas de trampeo y herramientas de biotecnología forman parte de las alternativas identificadas para fortalecer el control del gusano barrenador del ganado.

Una revisión técnica de la Universidad Autónoma Chapingo abordó distintas líneas de trabajo que van desde la detección temprana hasta el estudio de las poblaciones y el comportamiento de la mosca.
Vigilancia epidemiológica, moscas estériles, trampas de monitoreo y herramientas de biotecnología forman parte de las estrategias que la institución educativa plantea para fortalecer la prevención y el control del gusano barrenador.
De acuerdo con Fernando R. Feuchter, investigador del Centro Regional Universitario del Noroeste, la respuesta requiere combinar estas medidas de vigilancia, control biológico, bienestar animal y tecnología para intervenir antes de que las poblaciones de la mosca aumenten.
Moscas contra moscas
Una de las principales herramientas es la liberación de moscas estériles, una estrategia que busca reducir la reproducción de la especie al incorporar ejemplares incapaces de generar descendencia.
El investigador describió la reconversión de una planta en Metapa de Domínguez, Chiapas, originalmente destinada a la producción de mosca del Mediterráneo, para adaptarla a la crianza de Cochliomyia hominivorax, especie responsable del gusano barrenador.
Su análisis propone una producción inicial de 28 millones de moscas estériles por semana, con una capacidad proyectada de hasta 100 millones semanales conforme avance el proceso de adaptación de las instalaciones.
México, señaló Feuchter, actualmente depende de la disponibilidad de moscas estériles producidas fuera del país, por lo que el desarrollo de capacidad nacional representa una pieza dentro de la estrategia de control.
Detectar para anticipar
Feuchter identificó como primera línea de investigación el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, con el propósito de detectar anticipadamente posibles brotes en animales y humanos.
El investigador describe trampas que utilizan materiales orgánicos fermentados como atrayentes, que sirven para conocer la presencia de la especie y para reducir poblaciones en zonas determinadas.
También propuso reforzar el conocimiento sobre el comportamiento de la mosca, desde sus preferencias para descansar y reproducirse hasta los factores que favorecen su dispersión.
Entre las líneas de investigación señaladas por Feuchter se encuentra también la biotecnología, junto con el análisis genómico de las poblaciones y los estudios de comportamiento de la mosca.
El documento advierte que se trata de una revisión de divulgación técnica y no constituye un diagnóstico completo de la situación del gusano barrenador en México.
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