¿Cuánto cuesta abrir una cafetería en México? Estos son los tres modelos de negocio y la inversión que requieren
Una cafetería puede ir desde un pequeño establecimiento de paso hasta un negocio especializado en café de alta calidad y métodos de extracción.
Ciudad de México.— Una cafetería puede ser mucho más que un establecimiento dedicado a vender café. Para los consumidores, estos negocios también funcionan como puntos de encuentro, espacios de trabajo, lugares para reuniones y sitios de convivencia, elementos que pueden convertirse en parte de su propuesta de valor.
El creciente interés por el café también representa una oportunidad para quienes buscan emprender. Sin embargo, abrir una cafetería requiere mucho más que elegir un local y comprar una máquina de espresso: es necesario definir el modelo de negocio, calcular la inversión inicial, estimar los costos de operación y conocer el volumen de ventas necesario para alcanzar el punto de equilibrio.
En el marco del Día Internacional del Café, que se conmemora cada 1 de octubre por iniciativa de la Organización Internacional del Café (OIC), especialistas del sector explican cuáles son las principales alternativas para emprender y cuánto puede costar ponerlas en marcha.
Un negocio con distintos formatos
Una cafetería puede ir desde un pequeño establecimiento de paso hasta un negocio especializado en café de alta calidad y métodos de extracción.
Héctor García, director de la Asociación Mexicana de Cafés y Cafeterías de Especialidad (AMCCE), considera que se trata de un negocio con capacidad para atraer a consumidores de distintas generaciones.
“Es un negocio noble. Tiene un mercado rotativo y por eso todas las generaciones se acercan a las cafeterías”.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) citadas por el especialista, en México existen alrededor de 16 mil 55 cafeterías.
El sector puede dividirse, de manera general, en tres formatos: cafeterías de barra o espresso bar, cafeterías comerciales o convencionales y cafeterías de especialidad.
Cada una implica diferentes niveles de inversión, equipamiento, espacio y tiempo estimado de recuperación.
Antes de abrir: calcular costos y consumo
Uno de los principales errores al iniciar un negocio de este tipo puede estar en no conocer con precisión cuánto cuesta producir cada bebida.
Por ello, García recomienda establecer desde antes los requerimientos del establecimiento y prestar especial atención a la operación durante los primeros meses.
Un aspecto fundamental es la distribución del espacio. En un local rentado, explica, conviene planificar previamente la ubicación del mobiliario para aprovechar al máximo los metros disponibles y evitar modificaciones posteriores que incrementen los costos.
También resulta necesario conocer el rendimiento de los insumos.
Por ejemplo, el emprendedor debe calcular cuántas tazas pueden prepararse con un costal de café, cuánto café se utiliza por bebida y cuál es el consumo promedio de otros ingredientes.
Llevar un registro de las ventas permite estimar el consumo de insumos y, con ello, controlar costos y determinar los márgenes del negocio.
No se trata únicamente de saber cuánto cuesta abrir una cafetería, sino de calcular cuánto costará mantenerla funcionando cada mes.
1. Espresso bar: una opción de menor inversión
El primer formato es el de cafetería de barra o espresso bar, pensado principalmente para consumidores que compran su bebida para llevar.
A diferencia de una cafetería convencional, este modelo puede operar sin un área destinada al consumo prolongado de alimentos y bebidas.
Su principal característica es la rapidez del servicio y la posibilidad de instalarse en espacios relativamente pequeños.
¿Qué equipo necesita?
La máquina de espresso es uno de los equipos fundamentales.
Puede tratarse de una máquina semiautomática o automática. De acuerdo con el especialista, el precio puede ubicarse aproximadamente entre mil 500 y 10 mil pesos, dependiendo de la marca y las características del equipo.
A esto debe sumarse el molino para café y el resto de los insumos necesarios para la preparación de las bebidas.
Una ventaja de este modelo es que también puede adaptarse a formatos móviles.
El negocio puede instalarse en una carreta o motoneta, lo que permite trasladar el punto de venta hacia zonas con alta afluencia, como escuelas, oficinas o corporativos.
Sin embargo, esta modalidad no significa que pueda operar sin regulación: el emprendedor debe cumplir con los permisos y disposiciones aplicables en cada entidad y municipio.
Inversión estimada
Considerando equipo, insumos, molino, máquina de espresso y, cuando corresponda, vehículo o carreta, la inversión estimada para este modelo se encuentra entre 150 mil y 300 mil pesos.
De acuerdo con García, el periodo de recuperación de la inversión para una cafetería de barra puede ubicarse aproximadamente entre 12 y 18 meses, aunque el plazo depende del desempeño específico de cada negocio.
2. Cafetería comercial: el modelo para consumir y trabajar
El segundo formato es la cafetería comercial o convencional, que requiere un establecimiento físico con espacios para que los clientes consuman bebidas y alimentos.
Este modelo amplía las posibilidades del negocio porque el establecimiento puede convertirse también en un espacio de trabajo, reuniones o convivencia.
Por ello, la ubicación, distribución y capacidad del local adquieren mayor importancia.
Un establecimiento de este tipo puede ofrecer café, bebidas frías, alimentos y repostería, pero cada incorporación al menú implica también nuevos requerimientos de equipo y mayores costos operativos.
Más equipo, mayor inversión
A diferencia del espresso bar, una cafetería convencional puede requerir más de un molino, por ejemplo, para manejar café regular y descafeinado.
El equipamiento adicional dependerá directamente del menú.
Si se ofrecen bebidas frías, será necesario considerar equipos como refrigerador y congelador, además de los utensilios y kits para su preparación.
Si el negocio incorpora repostería, también puede requerir un horno eléctrico, de convección o de microondas.
A ello se suman las necesidades propias del establecimiento: mesas, sillas, área de preparación, almacenamiento y bodega.
Para un espacio de aproximadamente 50 a 100 metros cuadrados, la inversión estimada puede ubicarse entre 450 mil y 900 mil pesos.
Al igual que en el modelo de barra, el plazo estimado de recuperación puede situarse entre 12 y 18 meses, de acuerdo con el especialista.
3. Cafetería de especialidad: inversión de hasta 2 millones de pesos
El tercer modelo es el de cafetería de especialidad, que lleva el concepto de café a una propuesta centrada en el origen, la calidad y los métodos de extracción.
En este formato, el producto no se limita a una bebida preparada con espresso. La experiencia alrededor del café puede incluir diferentes métodos de extracción, variedades y actividades de degustación.
Por ello, la selección del equipo y la distribución del establecimiento pueden ser considerablemente más complejas.
El modelo también puede contemplar espacios destinados a catas y áreas diferenciadas de acuerdo con la variedad de productos que ofrece el negocio.
¿Cuánto se necesita para comenzar?
Para una cafetería de especialidad instalada en un espacio superior a 80 metros cuadrados, la inversión estimada puede oscilar entre 1 y 2 millones de pesos, según García.
La diferencia frente a los otros formatos se explica por la mayor inversión en infraestructura, equipamiento, mobiliario y desarrollo de una experiencia especializada alrededor del café.
En este caso, el periodo estimado para recuperar la inversión puede extenderse entre 24 y 36 meses.
¿Qué modelo requiere menos inversión?
Los tres formatos tienen estructuras de costos diferentes y responden a públicos distintos.
| Espresso bar / de paso | Venta rápida, principalmente para llevar | Reducido | $150,000-$300,000 | 12-18 meses |
| Comercial / convencional | Consumo en establecimiento, alimentos y bebidas | 50-100 m² | $450,000-$900,000 | 12-18 meses |
| Especialidad | Café de mayor especialización, métodos y experiencia | Más de 80 m² | $1-$2 millones | 24-36 meses |
Las cifras son estimaciones proporcionadas por el especialista citado y no representan una garantía de recuperación de la inversión. El resultado puede variar según factores como ubicación, renta, flujo de clientes, precios, costos de insumos, nómina, servicios, permisos y capacidad de venta.
El local también forma parte del negocio
Más allá del equipo para preparar café, la elección del espacio puede determinar buena parte de la operación.
Una cafetería comercial, por ejemplo, necesita suficiente superficie para distribuir barra, cocina o área de preparación, almacenamiento, mesas, circulación de clientes y servicios.
En un espresso bar, en cambio, el modelo puede concentrarse en una barra de producción y entrega.
Para un negocio móvil, la prioridad puede estar en encontrar puntos de alta afluencia y cumplir con las regulaciones correspondientes.
Por ello, el modelo de negocio debe definirse antes de comprometer la inversión en un inmueble o equipamiento.
Del gusto por el café a un negocio rentable
El Día Internacional del Café pone el producto en el centro de la conversación, pero para un emprendedor la decisión va mucho más allá del gusto personal.
La apertura de una cafetería implica determinar qué se venderá, a quién, dónde, con qué estructura de costos y con qué volumen de ventas.
La diferencia entre un pequeño punto de venta y una cafetería de especialidad puede representar cientos de miles de pesos adicionales en inversión inicial.
Por ello, antes de abrir, resulta indispensable elaborar un presupuesto que incluya no sólo el equipamiento y el acondicionamiento del local, sino también capital de trabajo para sostener la operación durante los primeros meses.
El café puede ser el producto principal, pero en una cafetería el negocio se construye alrededor de toda la experiencia: la ubicación, el servicio, el menú, el espacio, los costos y la capacidad de convertir el flujo de clientes en ventas recurrentes.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados