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Secar ropa dentro de casa puede elevar la humedad y provocar condensación en las ventanas: Qué revisar y cómo ventilar mejor el espacio para evitar que el problema se repita

La EPA señala que secar prendas en interiores puede aportar humedad al ambiente y recomienda vigilar la condensación; un experimento a escala real mostró cuánto vapor puede liberar una carga de ropa durante el secado.

Secar ropa dentro de casa puede elevar la humedad y provocar condensación en las ventanas: Qué revisar y cómo ventilar mejor el espacio para evitar que el problema se repita

Tender la ropa dentro de casa resuelve un problema cuando llueve, falta patio o no hay espacio exterior, pero el agua que permanece en las prendas después del lavado no desaparece: pasa al aire mientras la ropa se seca.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) incluye expresamente el secado de ropa en interiores entre las posibles fuentes de exceso de humedad en una vivienda. También advierte que la presencia de agua o condensación en la cara interior de ventanas y otras superficies frías puede ser una señal de humedad elevada.

La cantidad de agua liberada puede ser considerable. Un estudio de Frédéric Thévenet, Florent Caron, Vincent Gaudion, Mélanie Nicolas y Marie Verriele, publicado en 2025, realizó ensayos a escala real en una habitación experimental de 40 m³. En uno de los escenarios con prendas de algodón había aproximadamente 2 kg de agua que debían evaporarse durante el secado.

Eso no significa que cada carga de ropa libere exactamente dos litros de agua: la cantidad depende del tejido, tamaño de la carga, centrifugado, temperatura y condiciones del lugar. El estudio sí demuestra, sin embargo, que el secado interior constituye una fuente medible de vapor de agua.

Durante las primeras dos horas del experimento, la tasa de liberación superó los 100 gramos de agua por hora y llegó a un máximo de 360 g/h. Los investigadores midieron al mismo tiempo la pérdida de masa de la ropa y los cambios de humedad en el espacio.

Por qué aparecen gotas en las ventanas

La condensación se produce cuando aire con suficiente humedad entra en contacto con una superficie más fría. Al bajar la temperatura junto al cristal, parte del vapor se transforma en pequeñas gotas de agua.

Por eso, una ventana mojada por dentro no demuestra por sí sola que tender ropa sea la única causa. Duchas, cocinar, fugas, determinados aparatos y otras actividades también pueden añadir humedad. La EPA recomienda buscar la fuente en lugar de asumir que toda condensación tiene el mismo origen.

Para problemas que parecen venir de los muros y no del aire, también conviene diferenciar filtración y condensación. EL IMPARCIAL ha explicado una prueba preliminar para distinguir posibles problemas de humedad en paredes.

Cómo comprobar si la humedad sube mientras se seca la ropa

Un higrómetro permite hacer una comparación sencilla en casa. La EPA recomienda utilizar un medidor de humedad y señala que, cuando sea posible, la humedad relativa interior debe mantenerse por debajo de 60%, con un intervalo ideal de aproximadamente 30% a 50%.

Como prueba doméstica orientativa —no como experimento de laboratorio— puede registrarse la humedad en cuatro momentos: antes de colocar el tendedero, al comenzar el secado, unas horas después y cuando la ropa ya esté seca. Para que la comparación sea útil, el aparato debería permanecer en el mismo lugar y conviene anotar también si las ventanas y puertas estuvieron abiertas, si funcionó el aire acondicionado o si se utilizó un deshumidificador.

Lo importante no es una lectura aislada, sino observar cómo cambia la humedad respecto del nivel inicial y cuánto tarda en regresar. Si al mismo tiempo aparece condensación persistente en ventanas, muros o tuberías, la EPA aconseja secar esas superficies y reducir la fuente de humedad.

Esta medición doméstica no equivale a la prueba M021 contemplada en la planeación editorial, cuyos resultados propios todavía no fueron proporcionados.

Qué cambia cuando se ventila el espacio

La ventilación y la extracción de humedad pueden modificar el comportamiento del ambiente. Un estudio publicado por IEEE en agosto de 2026 comparó tres condiciones durante el secado de ropa en una vivienda experimental: una habitación cerrada sin ventilación, una intervención reactiva y una estrategia anticipada con apertura programada de ventanas y deshumidificación.

La estrategia anticipada consiguió reducir los picos de humedad, acortar el tiempo con niveles elevados y acelerar la recuperación posterior. El resultado no significa que abrir una ventana siempre produzca exactamente el mismo efecto: depende de la humedad exterior, la temperatura, el tamaño del cuarto y el intercambio real de aire.

En casa, la primera medida es evitar que todo el vapor quede atrapado en una habitación cerrada. Cuando sea práctico, puede favorecerse el intercambio de aire hacia el exterior o utilizar extracción mecánica. La EPA también contempla aire acondicionado y deshumidificadores cuando son necesarios.

Algunos equipos de aire acondicionado cuentan además con una función específica para retirar humedad. En EL IMPARCIAL se puede consultar qué hace el modo “Dry” del aire acondicionado y cuándo puede ser útil para deshumidificar.

Un ventilador por sí solo puede ayudar a mover aire entre las prendas y acelerar la evaporación, pero si la habitación sigue cerrada el agua continúa dentro del espacio en forma de vapor. Para disminuir la humedad ambiental hace falta facilitar su salida o retirarla mediante un sistema de deshumidificación.

No toda humedad significa que ya exista moho

La presencia de condensación no significa automáticamente que haya moho. Sí indica que existe agua disponible sobre alguna superficie y que conviene corregir la causa si el problema se repite.

La EPA explica que el control de la humedad es la principal herramienta para prevenir crecimiento de moho y recomienda secar materiales o superficies mojadas con rapidez. Para interiores establece como referencia una humedad relativa inferior a 60%, idealmente entre 30% y 50% cuando las condiciones lo permitan.

Si las prendas permanecen húmedas demasiado tiempo, también pueden desarrollar olor desagradable. EL IMPARCIAL ha abordado cómo tratar el olor a humedad en ropa mojada y calzado después de las lluvias.

Cuando además de condensación aparecen manchas, pintura desprendida o humedad localizada en un muro, el problema puede tener otro origen, como una filtración o fuga. Esta guía de EL IMPARCIAL repasa señales que pueden ayudar a detectar humedad en las paredes.

Qué revisar si las ventanas se llenan de condensación

  • Mide la humedad relativa antes, durante y después de secar ropa para saber si el cambio coincide con esa actividad.
  • Observa la cara interior de las ventanas, paredes y tuberías: la condensación repetida indica que conviene revisar el balance de humedad.
  • Evita mantener el tendedero en una habitación completamente cerrada si existe una alternativa segura para intercambiar aire con el exterior.
  • Usa extracción, aire acondicionado o deshumidificación cuando sea necesario, especialmente si la humedad permanece elevada después de retirar la ropa.
  • Busca otras fuentes de agua si el problema continúa incluso en días en que no se seca ropa dentro de casa.

La clave no es dejar de tender prendas en interiores en todos los casos, sino entender que el agua de la ropa terminará incorporándose al ambiente. Medir qué ocurre en cada vivienda permite decidir si basta con mejorar la circulación de aire o si existe un problema de humedad que requiere una revisión más profunda.

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