Más allá de la tradición
Antes los retos que enfrenta la ganadería sonorense, la capacitación y la incorporación de nuevas herramientas técnicas cobran relevancia para preparar a quienes administrarán los ranchos del futuro.
La ganadería forma parte de la identidad de Sonora: durante generaciones, el conocimiento del campo, el manejo de los ranchos y el cuidado del ganado se han transmitido de padres a hijos como parte de una tradición profundamente arraigada en la entidad.
Hoy, los desafíos del sector exigen cada vez más preparación técnica, acceso a nuevos conocimientos y una visión orientada a la productividad, la sustentabilidad y la competitividad.
Con ese objetivo surgió el Centro de Capacitación Ganadera de México, impulsado por la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), Patrocipes e Icatson; es considerado el primero de su tipo en el país.
Ofrece formación especializada en áreas como nutrición animal, reproducción y mejoramiento genético, salud y bienestar animal, administración de ranchos, ecología, medio ambiente y nuevas tecnologías aplicadas a la actividad pecuaria.
El programa cuenta con reconocimiento oficial a través de Icatson y combina conocimientos teóricos con actividades prácticas dirigidas a productores, dueños de ranchos, mayordomos y personas interesadas en incorporarse al sector.
La capacitación busca fortalecer una actividad que enfrenta nuevos desafíos relacionados con la productividad, la sustentabilidad, la sanidad y la rentabilidad de las unidades de producción.
Más que una herencia
Para Carmen Haydee Palacios Abechuco, especialista en actividades pecuarias y directora de México Pecuario, la capacitación se ha convertido en una necesidad para quienes desean mantener la viabilidad de sus unidades de producción en un entorno cada vez más complejo.
“La ganadería es herencia, identidad y familia, pero las condiciones ya no son las mismas. Las lluvias no son como antes, los agostaderos no son como antes y los hatos ganaderos tampoco. Por eso es importante prepararnos y hacer las cosas con conocimiento”, señaló.
Explicó que la ganadería moderna requiere combinar experiencia, buenas prácticas, sustentabilidad y herramientas tecnológicas para responder a fenómenos como la sequía, las enfermedades pecuarias y los cambios ambientales.
Los retos que identifica para los próximos años incluyen la escasez de agua, la conservación de los agostaderos, el fortalecimiento de las campañas sanitarias y la adopción de tecnologías que permitan mejorar la productividad.
“Si queremos una ganadería responsable, sustentable y redituable, tenemos que apegarnos a la ciencia, a la tecnología y al conocimiento”, afirmó.
Para Palacios, la ganadería del futuro deberá combinar la experiencia heredada con ciencia, tecnología y capacitación constante, porque sólo mediante la adopción de buenas prácticas y una mayor preparación será posible enfrentar los retos y fortalecer la seguridad alimentaria.
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