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MATERNIDAD CON ESTRATEGIA

En un mundo donde el liderazgo aún suele tener rostro masculino, Laura Loredo redefine lo que significa dirigir y ser madre al mismo tiempo

Con una visión ejecutiva, Laura Loredo integra sus habilidades en la alta dirección y la maternidad. La directora de Finanzas de Caffenio (CFO) utiliza sus conocimientos en gestión empresarial para criar a sus tres hijas y ser una madre presente. Pero también sus habilidades adquiridas en este rol han sido fundamentales para su vida laboral. “Cuando ya manejaste tres crisis escolares antes de las 9 am, una crisis en el negocio se vuelve manejable. Nada me quiebra fácil”, comparte.

Para Loredo, el balance perfecto entre la vida laboral y la maternidad no existe; sin embargo, destaca que la organización, la priorización estratégica y el trabajo en equipo facilitan todo. “Se trata de definir no negociables, establecer límites firmes en el trabajo y construir equipos: en casa con tu red de apoyo y pareja, y en el trabajo delegando de forma efectiva. Algunos días priorizas la empresa, otros a tu familia”.

Uno de los mayores desafíos, señala, es mantener la energía mental para ser una madre presente sin fallar en la vida laboral. “Ser mamá de tres y ejecutiva te convierte en debate público: si estás mucho en la oficina eres desobligada, si faltas a una junta por tus hijas eres poco organizada. Navegar esos juicios y poner límites te desgasta más que el trabajo mismo”.

Porque al final, liderar una empresa y formar una familia no son mundos opuestos, sino escenarios distintos donde se ejerce la misma esencia: construir, cuidar y proyectar hacia el futuro.

Consejos para ser mamá presente y ejecutiva de alto nivel:

“Deja de buscar equilibrio perfecto. No existe. Busca diseño intencional”, recomienda Loredo.

1. Hazte dueña de tu agenda

Prioriza tus no negociables: salud, mente, hijas. Todo lo demás se acomoda después. Si no está en el calendario, no existe.

2. Deja de pedir permiso y de cargar culpa

No le debes explicaciones a nadie por querer ambas cosas. “La culpa es el impuesto más caro que pagamos las mujeres”.

3. Construye tu tribu antes de necesitarla

No vas a poder sola y está bien. Arma tu equipo en casa (pareja, familia, niñera) y en el trabajo (gente que te cubra sin que el mundo se caiga). “Invertir en tu red de apoyo es invertir en tu carrera”, destaca Laura.

4. Define tu versión de “éxito” y “presente”

Define qué quieres. “Para mí, todos mis compromisos sociales tienen que estar relacionados con mis hijas y ellas asistir”.

5. Aprende a decir “no”

“No” a juntas que pueden ser mails. “No” a eventos que no suman. “No” a quedarte mal contigo por quedar bien con todos.

6. Usa tu maternidad como ventaja

Ser mamá te entrena en negociación, gestión de crisis, empatía, visión de largo plazo y ejecución bajo presión. Ningún MBA te da eso. Tu doble rol es tu diferenciador.

7. Date margen para ser humana

“Vas a fallar. Un día se te quema la junta, otro día se te quema la cena. No eres robot. La resiliencia no es no caerse, es levantarse rápido y sin drama”.

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