Con esta guía con respaldo científico, podrás reducir la grasa abdominal según expertos
A diferencia de la grasa subcutánea, esta puede pasar desapercibida, pero tiene un impacto más agresivo en el organismo.
Disminuir la grasa abdominal —especialmente la grasa visceral— es clave para prevenir enfermedades como la diabetes, problemas cardiovasculares y trastornos metabólicos.
A diferencia de la grasa superficial, esta se acumula alrededor de los órganos y representa un riesgo mayor para la salud, según la Organización Mundial de la Salud.
¿Por qué la grasa visceral es peligrosa?
La grasa visceral se localiza en el interior del abdomen y rodea órganos vitales. Instituciones como el Hospital Houston Methodist advierten que está relacionada con:
- Enfermedades cardíacas
- Diabetes tipo 2
- Algunos tipos de cáncer
- Deterioro cognitivo
A diferencia de la grasa subcutánea, esta puede pasar desapercibida, pero tiene un impacto más agresivo en el organismo.
La clave: no existe la “quema localizada”
Uno de los mitos más comunes es que se puede reducir grasa solo en el abdomen. La realidad es que la pérdida de grasa es general, y el cuerpo suele reducir primero la grasa visceral cuando se adoptan hábitos saludables.
Cuánto ejercicio necesitas (según expertos)
La Organización Mundial de la Salud recomienda:
- 🕒 30 a 60 minutos de ejercicio, 5 días a la semana
- 🚶♂️ 8,000 a 10,000 pasos diarios
- 🏋️♂️ Combinar ejercicio aeróbico y de fuerza
El entrenamiento ideal incluye:
- Cardio (caminar, correr, bicicleta)
- Fuerza (pesas o ejercicios con tu propio peso)
- Estiramientos para mejorar movilidad
Déficit calórico: el factor determinante
Para perder grasa corporal, necesitas gastar más calorías de las que consumes. Según expertos citados por medios especializados:
- Perder 450 g de grasa requiere un déficit de unas 3,500 calorías semanales
- Esto se logra con un déficit diario aproximado de 500 calorías
Evita dietas extremas: la constancia es más efectiva que soluciones rápidas.
Alimentación: qué comer y qué evitar
El doctor Garth Davis, del Hospital Houston Methodist, recomienda:
Prioriza:
- Frutas y verduras
- Legumbres
- Agua natural
Reduce o evita:
- Azúcares añadidos
- Bebidas azucaradas
- Alcohol
- Alimentos ultraprocesados
Otros hábitos que marcan la diferencia
Además de dieta y ejercicio, estos factores son clave:
- Dormir entre 6 y 7 horas por noche
- Reducir el estrés (meditación, actividad social)
- Mantenerte activo durante el día
El estrés elevado puede alterar hormonas y dificultar la pérdida de grasa.
Ojo con el peso en la báscula
Al iniciar entrenamiento de fuerza, puedes notar que el peso no baja —o incluso sube—. Esto ocurre porque:
- Aumenta la masa muscular
- Disminuye el porcentaje de grasa
Lo importante es la composición corporal, no solo el número en la báscula.
Claves para reducir la grasa abdominal
- Combina ejercicio aeróbico y de fuerza
- Mantén un déficit calórico moderado
- Prioriza alimentos naturales
- Evita azúcares y ultraprocesados
- Duerme bien y controla el estrés
- Sé constante
Reducir la grasa abdominal no depende de soluciones rápidas, sino de hábitos sostenibles. Con disciplina y un enfoque integral, los resultados no solo serán visibles, sino que mejorarán tu salud a largo plazo.
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