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Si no te gusta celebrar tu cumpleaños ni recibir felicitaciones, especialistas explican que esta reacción puede estar ligada a falta de atención emocional en la niñez y afectar tu bienestar adulto

Esta reacción, que puede parecer simple antipatía por las fiestas, tiene raíces profundas en la infancia y en la forma en que fuimos criados.

Si no te gusta celebrar tu cumpleaños ni recibir felicitaciones, especialistas explican que esta reacción puede estar ligada a falta de atención emocional en la niñez y afectar tu bienestar adulto

Para millones de personas, la fecha de su nacimiento representa un día común y corriente. Otros incluso sienten malestar, ansiedad o rechazo cuando se acerca el aniversario. Esta reacción, que puede parecer simple antipatía por las fiestas, tiene raíces profundas en la infancia y en la forma en que fuimos criados.

Especialistas en salud mental, según el diario La Nación, explican que el malestar con los cumpleaños no es un capricho. Se trata de un reflejo emocional que se gesta en los primeros años de vida. La forma en que la familia celebró (o no celebró) esos días marca la relación que tendremos con ellos en la adultez.

¿El origen del rechazo? Cuando la infancia define la fiesta

La psicóloga Vianney Esparza abordó este tema en sus redes sociales y aseguró que el rechazo a los cumpleaños está directamente relacionado con la crianza.

Al contrario de lo que parece, son las que más lo necesitan”, afirmó la especialista sobre las personas que dicen no gustarles los abrazos, la atención o los mensajes de cariño en su día. “¿Por qué? Porque probablemente nunca recibieron esa atención en sus cumpleaños anteriores cuando fueron niños”.

Esparza explicó que los cumpleaños cumplen una función emocional clave en el desarrollo humano. No se trata de los regalos, el pastel o el dinero invertido en una fiesta. Lo importante, dijo, es el mensaje que recibe el niño: sentirse querido, valorado y amado por las personas que lo rodean.

Si no te gusta celebrar tu cumpleaños ni recibir felicitaciones, especialistas explican que esta reacción puede estar ligada a falta de atención emocional en la niñez y afectar tu bienestar adulto | Foto: pexels

El vacío que se arrastra hasta la vida adulta

Cuando un niño no recibe atención afectuosa en sus cumpleaños, explicó Esparza, se pierde de algo fundamental. La celebración genera “un sentido de pertenencia, de integridad, de aceptación, de validación, de amor”.

Esas sensaciones, detalló, son herramientas que la persona llevará a la vida adulta. Si no se vivieron en la infancia, el adulto crece con un vacío. Por eso, al llegar su cumpleaños, no sabe cómo lidiar con la atención. Incluso puede sentir que no la merece.

“De verdad, no es justo llegar a la adultez, no saber lidiar con un poquito de atención y no sentirnos merecedores de estas cosas que deberían de ser bonitas”, reflexionó la psicóloga.

¿La visión del trauma? Padres emocionalmente inmaduros

Otra especialista que ha analizado este fenómeno es Brooke Camporeale, coach especializada en traumas. En un video difundido en TikTok, la experta fue directa sobre el perfil de familia que genera este rechazo.

“La razón por la que odiás tu cumpleaños es porque fuiste criado por padres emocionalmente inmaduros o narcisistas que constantemente te hicieron sentir que no eras lo suficientemente bueno”, afirmó.

Camporeale explicó que, en estos casos, la persona creció sintiendo que estorbaba o que nunca podía hacer nada bien. Por eso, cuando llega su cumpleaños, no lo vive como una celebración de sus logros. En cambio, lo interpreta como un recordatorio de que no merece ser festejado.

“Lo ves como algo que no merecés porque siempre fuiste una molestia para quienes se suponía que debían amarte incondicionalmente”, concluyó la coach.

¿Qué función tienen los cumpleaños en los niños?

Para entender por qué duele no haber sido celebrado, hay que entender qué pasa en la mente infantil durante esas fechas. Los cumpleaños no son solo un día de juegos y dulces. Son una fecha en la que el niño recibe un reflejo de su valor para los demás.

Cuando la familia organiza algo, aunque sea pequeño, el niño interpreta: “Soy importante. Merezco que se alegren por mi existencia”. Cuando no hay ningún gesto, el mensaje que internaliza es inverso.

Esparza puso énfasis en la necesidad de celebrar a los más pequeños para evitar que lleguen con heridas a la edad adulta. “Siempre tenemos que hacer sentir amados, valorados a los niños, en general, pero sobre todo en los cumpleaños”, señaló.

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¿Cómo romper el patrón y sanar la relación con tu cumpleaños?

Si te identificas con este rechazo, los especialistas coinciden en que hay formas de cambiar la narrativa. No se trata de forzarte a hacer una fiesta multitudinaria, sino de entender de dónde viene el malestar y darte permiso para vivir la fecha de otra manera.

La recomendación de Esparza para quienes ya son adultos es clara: hay que trabajar en la autoaceptación. Reconocer que el problema no es el cumpleaños en sí, sino lo que representa. Y, sobre todo, entender que sí mereces atención y cariño.

Pero el mensaje más fuerte de la psicóloga fue para quienes hoy tienen hijos o planean tenerlos.

“No le dejés la misma herida, rompé ese patrón, cambiá esta parte. Ayudemos a crear recuerdos bonitos que más adelante se conviertan en herramientas de vida”, sintetizó.

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