¿Te sientes desanimado? Un estudio sugiere que apagar la TV podría ser la clave para proteger tu mente
No se trata solo de dejar de ver la pantalla, sino de entender qué hacemos con ese tiempo libre y cómo eso impacta directamente en nuestro estado de ánimo.
En la búsqueda constante por encontrar formas accesibles y efectivas de cuidar nuestra salud mental, la ciencia nos trae un hallazgo que quizá está al alcance de un control remoto. Un equipo de investigación, liderado por la Universidad de Groningen, ha publicado un revelador estudio en la revista European Psychiatry que pone el foco en uno de los pasatiempos más comunes: ver la televisión.
La investigación, que dio seguimiento a más de 65,000 adultos durante cuatro años, llegó a una conclusión clara y poderosa: reducir el tiempo que pasamos frente al televisor y sustituirlo por actividades más dinámicas puede disminuir de manera significativa las probabilidades de desarrollar depresión. Pero no se trata solo de dejar de ver la pantalla, sino de entender qué hacemos con ese tiempo libre y cómo eso impacta directamente en nuestro estado de ánimo.
El estudio no solo confirma los efectos negativos del sedentarismo prolongado, sino que ofrece una hoja de ruta práctica. Los investigadores descubrieron que al intercambiar una hora de televisión por actividades físicas, laborales o incluso un poco más de sueño, nuestro cerebro y nuestras emociones lo notan.
Este enfoque pone sobre la mesa una solución sencilla: el cambio de un hábito pasivo por uno activo puede ser una herramienta poderosa y al alcance de todos para prevenir trastornos del estado de ánimo.
La fórmula del bienestar: ¿Cuánto tiempo debo desconectar?
Uno de los datos más alentadores del estudio es que no se necesita un cambio radical de la noche a la mañana. Según explica la investigadora principal, Rosa Palazuelos-González, los beneficios comienzan a notarse con pequeñas modificaciones en la rutina diaria.
La “fórmula” que plantea la investigación es la siguiente:
- Una hora de diferencia: Sustituir solo 60 minutos diarios de televisión por otra actividad reduce el riesgo de depresión en un 11% de manera global.
- A más movimiento, mayor protección: El efecto positivo es directamente proporcional al tiempo que se le dedica a la nueva actividad. Si la persona logra reasignar entre 90 y 120 minutos diarios (el equivalente a una o dos películas), la probabilidad de desarrollar depresión puede disminuir hasta en un impresionante 25.91%.
La clave, según los autores, no está en satanizar la televisión, sino en tomar conciencia de que el tiempo que pasamos inactivos frente a una pantalla es una oportunidad perdida para realizar acciones que nutren nuestra salud mental.
¿Deporte, dormir o trabajar? La mejor opción según lo que busques
No todas las actividades que realizamos tienen el mismo peso a la hora de combatir la depresión. El estudio desglosa con precisión cuánto beneficio aporta cada tipo de actividad cuando se realiza durante 30 minutos, en sustitución del tiempo frente al televisor. Esta información es especialmente útil para quien busca optimizar su tiempo y esfuerzo.
Aquí te presentamos las opciones, ordenadas por su impacto positivo:
- Actividad física intensa: Si puedes salir a correr, ir al gimnasio o practicar algún deporte durante media hora, estás obteniendo el mayor beneficio de todos: una reducción del 18% en el riesgo de depresión. Es la opción más eficaz para liberar endorfinas y desconectar.
- Movimiento en la rutina diaria: No subestimes el esfuerzo físico que haces en el trabajo o en la escuela. Ya sea que tu empleo requiera caminar, cargar objetos o simplemente estar de pie, dedicar 30 minutos a esta actividad (en lugar de estar sentado viendo TV) reduce el riesgo en un 10%.
- El poder reparador del sueño: Dormir es una de las funciones más importantes para la salud mental. Cambiar 30 minutos de televisión por 30 minutos más de sueño reduce la probabilidad de depresión en un 9%. Es un cambio sencillo que mejora el descanso y el estado de ánimo.
- Desplazamientos activos: Optar por ir caminando o en bicicleta al trabajo, en lugar de usar el coche o el transporte público, también cuenta. Realizar estos traslados de forma activa aporta una reducción del 8% en el riesgo.
- Las labores domésticas: Curiosamente, aunque ordenar y limpiar la casa es productivo, el estudio no encontró un beneficio significativo para la salud mental al realizar tareas del hogar durante 30 minutos, en comparación con otras actividades. Si bien ayudan al orden del hogar, no parecen tener el mismo efecto protector que el deporte o el sueño.
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¿Eres joven, adulto o mayor? Así te beneficia este cambio de hábito
Un aspecto fascinante del estudio es que revela que el impacto de dejar la televisión no es el mismo para todas las edades. Los investigadores encontraron diferencias clave que nos ayudan a entender cómo funciona la prevención en cada etapa de la vida:
- Adultos de mediana edad (los más beneficiados): Este grupo es el que obtiene el mayor beneficio al cambiar una hora de televisión por otras actividades. Su riesgo de depresión se reduce en casi un 19%. Se trata de una población que, a menudo, lleva una vida muy sedentaria combinada con altos niveles de estrés, por lo que el cambio de hábito resulta especialmente poderoso.
- Adultos mayores (el deporte es clave): Para las personas de la tercera edad, el estudio encontró que el deporte es la única alternativa que marca una diferencia real y significativa. Por ejemplo, si un adulto mayor dedica 90 minutos diarios a una actividad deportiva, su riesgo de depresión se reduce a solo un 0.56%. Caminar, nadar o hacer ejercicios de bajo impacto se convierten en herramientas fundamentales para su bienestar emocional.
- Jóvenes (un caso especial): En el caso de los participantes más jóvenes, el cambio no mostró un impacto significativo. La hipótesis de los investigadores es que este grupo etario ya suele mantener, de forma natural, niveles de actividad física más altos en su día a día (como ir a la escuela, salir con amigos o practicar deporte), lo que ya les proporciona una protección base contra la depresión.
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