Un sistema eléctrico en transición
Regulación, tecnología e inversión privada convergen en 2026 para acelerar la modernización del sector eléctrico en México, con el almacenamiento energético, la digitalización y la electrificación industrial como ejes del nuevo modelo.
Tras el primer año de implementación del Plan Energético 2025–2039, el país avanza hacia un sistema más resiliente, flexible y digitalizado, impulsado por cambios regulatorios, mayor demanda industrial y la necesidad de garantizar energía en un entorno de transición energética.
De este modo, el arranque de 2026 marca un punto de inflexión para el sector eléctrico en México, y uno de los ejes centrales de esta transformación es el almacenamiento energético.
Las nuevas reglas técnicas aprobadas en 2025 establecieron objetivos vinculantes para el despliegue de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS), con el fin de complementar la generación renovable y fortalecer la estabilidad del sistema.
Tales disposiciones aceleraron la adopción de baterías tanto en centrales eléctricas como en instalaciones industriales, colocándolas como un activo para la planeación energética del país, de acuerdo con análisis del sector realizado por la empresa Quartux.
Cambios en la estructura
El crecimiento de la electromovilidad y la integración de vehículos electrificados a las cadenas de manufactura, logística y transporte presionaron al sistema, lo que llevó a la Comisión Federal de Electricidad a anunciar inversiones relevantes en transmisión, subestaciones y modernización de la red para los próximos años.
Otro cambio estructural, según Quartux, es el avance de las microrredes, particularmente en parques industriales vinculados al “nearshoring”.
Estos esquemas que combinan generación fotovoltaica, almacenamiento y sistemas avanzados de gestión energética permiten reducir interrupciones, optimizar costos y asegurar continuidad operativa.
Si bien la generación distribuida alcanzó entre 5 y 5.5 gigawatts al cierre de 2025, los ajustes regulatorios obligan a transitar de esquemas simples de compensación hacia modelos más sofisticados de autoconsumo, almacenamiento y administración de excedentes.
Proyectos híbridos
La combinación de energía solar, eólica, baterías y generación flexible permite reducir recortes, mejorar la firmeza y avanzar en los objetivos de descarbonización, de acuerdo con la consultora.
Para el sexenio, México prevé añadir cerca de 28 gigawatts de nueva capacidad limpia, acompañada de obligaciones regulatorias para integrar energías renovables en la planeación industrial.
La digitalización también se vuelve un componente indispensable: la adopción de redes inteligentes, sensores, sistemas Scada, plataformas de gestión avanzada e inteligencia artificial permitirá operar el sistema en tiempo real, integrar energías intermitentes y optimizar costos.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados