Ciencia al servicio de la agroindustria
Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Sonora desarrolló una cepa mutante que mejora el crecimiento del trigo y combate enfermedades fúngicas, abriendo nuevas posibilidades para la biofertilización y el manejo biológico de cultivos.

Investigadores del Laboratorio de Biotecnología del Recurso Microbiano del Instituto Tecnológico de Sonora (Itson), bajo la dirección de Sergio De los Santos Villalobos, lograron avances significativos en la agricultura sostenible mediante la mejora de una cepa bacteriana originaria del Valle del Yaqui.
La cepa original, Bacillus cabrialesii subsp. cabrialesii TE3T, aislada de cultivos de trigo en 2019, se caracterizaba por promover el crecimiento de las plantas y controlar hongos fitopatógenos.
Ante la necesidad de alternativas biológicas más efectivas, explicó De los Santos, el equipo aplicó radiación UV para inducir mutaciones, creando la cepa mutante B. subtilis TE3T-UV25.
Un nuevo linaje
Comentó que esta nueva cepa conserva las propiedades de la original, pero muestra una mejora del 53.6% en su capacidad de controlar al Bipolaris sorokiniana, hongo causante de la mancha borrosa en el trigo.
Los análisis genómicos confirmaron que la mutación provocó cambios significativos, trasladando la afiliación de la cepa de B. cabrialesii a B. subtilis, y detectando metabolitos exclusivos como el ácido pulcherrimínico, asociado con el biocontrol.
Sus experimentos en invernadero demostraron que TE3T-UV25 mantiene la capacidad de promover el crecimiento de plántulas de trigo, mencionó, consolidando su potencial como ingrediente activo en bioinóculos para la agricultura sustentable; este desarrollo contó con la participación de estudiantes del Itson y colaboradores del Inifap y la Umsnh.
“La inducción de mutaciones en microorganismos benéficos representa una estrategia prometedora para desarrollar soluciones biológicas que impulsen la productividad agrícola sin comprometer el medio ambiente”, destacó el investigador.
Ciencia y conocimiento
Esta investigación abre la puerta a futuras aplicaciones de biofertilización, biorremediación y manejo biológico de enfermedades, apoyando un modelo agroecológico más eficiente y sostenible en la región.
De los Santos Villalobos subrayó que este tipo de desarrollos surgen de una combinación entre ciencia aplicada y conocimiento local, pues la cepa fue originalmente aislada en el Valle del Yaqui.
Agregó que el siguiente paso será escalar las pruebas en campo y evaluar la efectividad de la cepa mutante en diferentes condiciones agrícolas, para validar su desempeño en ambientes reales de producción y sentar las bases para su futura transferencia tecnológica hacia el sector productivo.
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