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La ciencia explica qué pasa cuando una mosca se posa en tu comida

Las moscas vomitan sobre la comida, esparcen una saliva especial con enzimas digestivas, y succionan los alimentos convertidos en una “sopa digestiva”.

Acercamiento a una mosca de stock.

CIUDAD DE MÉXICO.- La famosa “regla de los cinco segundos” hace referencia al momento en que un alimento cae al suelo y se intenta recuperar para su consumo, así como cuando una mosca se posa sobre él. No obstante, la confiabilidad de esta pseudoteoría ha sido puesta en duda a lo largo del tiempo debido a la posibilidad de que numerosas bacterias se adhieran a la comida al entrar en contacto con un insecto o la suciedad.

Recientemente, un video explicativo sobre el proceso de alimentación de las moscas podría influir en la decisión de continuar ingiriendo alimentos después de que estos hayan sido visitados por estos insectos.

¿Alguna vez te has preguntado qué sucede cuando una mosca se posa en el centro de tu plato, justo cuando te dispones a disfrutar de tus alimentos?

Resulta sorprendente conocer el método de alimentación de una mosca doméstica, ya que, como es conocido, carecen de dientes y boca para triturar la comida. En cambio, emplean otras habilidades fisiológicas para alimentarse.

Dadas las reducidas dimensiones de una mosca, que oscilan entre 6 y 7 milímetros (mm), es difícil observar el proceso que lleva a cabo al alimentarse de tu comida. Mientras se posa en tu plato, no se limita a succionar el alimento; primero, lo vomita sobre él, ya que esta es la única manera en que puede ingerir alimentos a través de su organismo, y sin este proceso de regurgitación, le sería imposible sobrevivir.

Para realizar este procedimiento, la mosca utiliza sus patas para identificar cuando entra en contacto con un mueble, la piel de un humano o un alimento. Al percatarse de que está tocando comida, sabe que es el momento de regurgitar, como se denomina al acto de vomitar.

Tras regurgitar sobre la superficie de la comida, la mosca dispersa una saliva especial compuesta por enzimas digestivas que descomponen la comida sólida, convirtiéndola en una suerte de “sopa digestiva”. Esto permite que, al utilizar su trompa (probóscide) para succionar, los alimentos no queden atascados, junto con su lengua, ubicada en el interior de su aparato bucal, que actúa como una especie de esponja absorbiendo por completo la sopa digestiva.

Aunque en las redes sociales hay quienes se han sorprendido con el proceso de digestión de las moscas, afirmando que no volverán a comer de su plato después de que un insecto se haya posado en él, los expertos sostienen que seguir comiendo no supone un gran riesgo para la salud humana. Argumentan que la visita de la mosca es tan breve que no permite que las bacterias que podría transportar se impregnen por completo en los alimentos.

Cameron Webb, profesor de medicina en la Universidad de Sydney, compartió sus opiniones al respecto en sus redes sociales:

En la mayoría de los casos, ver una mosca en la comida no implica que debas desecharla. Aunque hay pocas dudas de que las moscas pueden transportar bacterias, virus y parásitos desde los desechos hasta nuestros alimentos, es poco probable que un solo aterrizaje desencadene una reacción en cadena que provoque enfermedades en una persona sana promedio”

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Además, las moscas no son las únicas especies que realizan la regurgitación, ya que las aves y los perros también lo hacen al intentar alimentar a sus crías recién nacidas.

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