¿Por qué crear una rivalidad entre Kate Middleton y Meghan Markle?
La batalla mediatica creada entre Meghan Markle y Kate Middleton ha llegado a niveles innimaginables, al grado que la prensa se han cuestionado a favor de quién escribirán, para no ser criticados por los seguidores de la realeza británica.

LONDRES, INGLATERRA.- Algunas semanas después de la entrevista con Oprah Winfrey, los seguidores de la corona inglesa siguen pensando en el momento revelador que se paso un poco por alto, cuando se habló sobre Meghan Markle y Kate Middleton, así como de sus seguidores.
"Lo que he notado de este juego es la idea de la polaridad", comentó Meghan y agregó, "Si yo te agrado no deberías odiarla a ella (a Kate). Y si eres fan de ella, no tendrías que odiarme a mi".
Los seguidores que han tenido de ver la entrevista de casi dos horas, se percataron de este comentario puntual, que les dejó una duda mayor. Allí estaba Meghan reconociendo, ante una audiencia estimada de 17 millones de espectadores, una dinámica tóxica que ha existido por años: la rivalidad entre "Team Kate versus Team Meghan", una que solo mide su lealtad ante una duquesa odiando a la otra.
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Desde hace varios años la prensa se ha dedicado a cubrir el entorno racista y sexista de la narrativa que ha atacado a Meghan desde el inicio. Pero aún así, los seguidores de Meghan siempre se han cuestionado sobre lo sincero de esta información.
Esto se debe a que los periodistas siempre se han inclinado a dar a conocer los escándalos de Markle, pero a su vez no pueden evitar escribir favorablemente sobre la duquesa de Cambridge en el pasado.
"La polarización es realmente comparable a lo que ocurre en política. Ninguno de nosotros es neutral acerca de la figura de Donald Trump", afirma Susan E. Kelley, fundadora del blog de estilo sobre la Duquesa de Cambridge, llamado "What Kate Wore". "Veo mucho de esto en el mundo de Kate y Meghan", sentencia.
En algún tiempo pasado, los sitios "What Kate Wore" y "What Meghan Wore" eran blogs hermanos. Ambos compartían el logo del otro en la lista de recomendaciones. Sin embargo, el año pasado cuando Meghan y el Príncipe Harry se retiraron de sus cargos como miembro activos de la realeza, Kelley y Susan Courter (editora del blog sobre Meghan) decidieron separarse. En parte, por la creciente tensión y comentarios de odio entre los fans de Meghan y Kate.
Tener que monitorear comentarios de odio, muchas veces llenos de racismo en Facebook e Instagram se conviritó en una práctica muy cansada para Susan. Esto no implica que las editoras no sigan siendo cercanas. "Hubo un par de veces que hablábamos por teléfono y nos poníamos a llorar porque estábamos exhaustas", afirma Kelley.
Para los que viven pegados todo el tiempo a Internet, no es suficiente con ser fan de alguna de ellas. Ser un verdadero fan implica que si amas a una descartas a la otra. El abismo entre Meghan Markle y Kate Middleton "nos habla de la cultura stan", afirma Omid Scobie, corresponsal real y coautor del libro Finding Freedom, la publicación lanzada en 2020 sobre la partida del Príncipe Harry y Meghan como miembros de la realeza. La rivalidad puede verse en otro ejemplo común: ¿eres Team Nikki o Team Cardi?, sencillamente no puedes ser fan de ambas’.
No importa la irónico del asunto, como Kelley lo ve, es que estos bullies de Internet se movilizan y asumen el rol de Kate y Meghan, siendo ambas activas voceras en contra del acoso: ‘Las dos (Kate y Meghan) encontrarían aborrecible ver algunas de las cosas que se dicen usando sus nombres’.
Scobie es uno de los voceros y reporteros reales más respetados, pero al ser especialista en todo lo relacionado a Meghan, afirma sentirse nervioso de publicar cualquier cosa referente a Kate en Twitter.
"Siento que va a salir un mar de voces que no les gusta el hecho de que me enfoque en la Duquesa de Cambridge". Al mismo tiempo nos comenta: "Si escribo sobre Meghan te puedo garantizar que la mitad de las fotos de perfil de quienes comentan, muestran a Kate y esos son los que dejan los peores comentarios", afirmó.
El Team Meghan a menudo es más fuerte, comenta, en respuesta al enorme abuso racista que la Duquesa de Sussex ha enfrentado: "Hay muchas personas que sienten que si no están defendiendo a los Sussex, nadie más lo hará, porque ni medios de comunicación británicos ni la familia real lo hace", comentó.
Scobie comenzó a cubrir todas las noticias del Príncipe William y Kate Middleton, capturando sus primeros tours reales y el nacimiento del Príncipe George. Sin embargo, cuando se enfocó en Meghan y Harry sintió un rechazo no solo en Internet, pero eventualmente también de la monarquía: "El año pasado fue la primera vez que alguien en el palacio me dijo que seleccionara mi lugar y que no me moviera de allí".
Es una elección falsa discriminar entre estas dos mujeres, si las hemos seguido a ambas y sus carreras. Kate se convirtió en la puerta de entrada a la obsesión real moderna alrededor de 2001, cuando sus seguidores se identificaron con su vida, cuando conoció a chicos guapos en la universidad con los que saldría de vez en cuando, en su caso con mucha más gala real, en 2011.
Cuando Meghan, una feminista declarada apareció en escena con sus mom jeans rotos en 2017, capturó la atención de una nueva generación, al mostrar una forma completamente nueva y más profunda de la realeza.
Pero, ¿cómo una mujer estadounidense birracial con una carrera y vida completamente formada encajaría? (o no) en los confines de la monarquía británica, parecía muy prematuro para hacer este análisis (y poco se sabía al respecto).
"Kate era con quien me identificaba en mis veintes", afirma Hitha Palepu, una seguidora de la realeza y autora del libro próximo a publicarse: "We’re Speaking: The Life Lessons of Kamala Harris". Mientras que Meghan es la amiga que busca ahora que está en sus treintas: "Quiero ir con ella a escoger huevos en Archie’s Chick Inn", afirma la escritora.

La división entre Kate y Megahn no es por ser mujeres
La supuesta división entre Kate y Meghan nunca se ha tratado de las mujeres, en realidad, sino de las fuerzas del racismo y el sexismo que trabajan en su contra, un espejo sostenido por la inquebrantable monarquía británica y los medios sensacionalistas tóxicos.
En realidad, según Scobie, "no había mucha relación" entre las duquesas de Sussex y Cambridge. "No hubo algo que lo detonara, simplemente fue la historia de dos mujeres que no eran tan cercanas" y simplemente "no tenían mucho en común".
Pero a nadie debería sorprender que el titular "Las cuñadas reales se toleran tranquilamente" no iba a ser lo suficiente escandaloso para la rabiosa prensa británica.
"La conclusión de los Murdoch y los otros hombres blancos que son dueño de estos periódicos es: hay dinero en el drama", dijo Palepu. "Incluso si ese drama no es real. Especialmente si ese drama no es real", afirmó.
Esto sin dejar a un lado que sus esposos, el Príncipe William y el Príncipe Harry estaban teniendo sus propios problemas: Las mujeres, como suele suceder, estaban destinadas a sufrir la peor parte.

La batalla mediatica
Las duquesas se enfrentaron desde el principio a narrativas de peleas, desde un informe de "Telegraph" de 2018 que afirmaba que Meghan hizo llorar a Kate por los vestidos de niña de las flores en la boda (Meghan le dijo a Oprah que en realidad sucedió lo contrario), hasta una historia publicada en "The Sun" que afirma que las dos tuvieron un "episodio explosivo", después de que Meghan fuera grosera con un miembro del personal de Kate (el palacio emitió un comunicado negándolo, algo poco común) y una pieza troll del "Daily Mail" que contrastaba sus paletas de maquillaje "muy" diferentes en el Palacio de Buckingham. Us Weekly se unió a la acción desde los Estados Unidos, gritando "Nunca serán amigas", en una portada de 2019.
Elaine Lui, fundadora y editora de laineygossip.com y presentadora de Etalk y The Social de CTV, destacó las representaciones sexistas en la cobertura real. "Dejemos de centrarnos en las mujeres", dijo. "El poder está donde están los hermanos".
Juzgar interminablemente a Meghan y ponerla en contra de Kate se convirtió en un dispositivo para contar historias racistas sobre la duquesa y su color de piel. Kate se convirtió en la ‘rosa inglesa’ siempre propia y remilgada (una descripción que típicamente se prodiga en las mujeres blancas) mientras que Meghan es retratada como difícil e intimidante, una de las variaciones de la clasificación ‘mujer negra enojada’ que con frecuencia se ve en los medios.
The Sun y el reporte que inicialmente alegaba que Meghan hizo llorar a Kate por los vestidos de las niñas de las flores marcó un punto de inflexión, no por el supuesto enfrentamiento entre las duquesas, sino como el momento en que el palacio permitió que se mantuviera una historia falsa y condenatoria sobre Meghan, una historia que encajaba con una narrativa mediática más amplia y racista.
"Desafortunadamente, es un ejemplo de cómo el mundo permite que las mujeres de color sean pintadas como estas personas exigentes y agresivas", afirma la escritora y editora Britt Stephens, que cubre la fuente real. "Y luego hacemos todo lo posible para proteger a las mujeres blancas a toda costa".
Meghan al revelarle a Oprah que Kate fue en realidad quien la hizo llorar, deja en videncia una prueba de Rorschach. La gente vio en este hecho lo que quería ver. Algunos lo interpretaron como Meghan señalando a Kate, como una confirmación de su enemistad.
Meghan enfatizó que ella "no enfrentó ese artículo sobre Kate de ninguna manera para no desprestigiarla", sino porque era "realmente importante que la gente entendiera la verdad". Kate se disculpó y le llevó flores y una nota, Meghan ya lo afirmó. "Ella hizo lo que yo haría si supiera que lastimé a alguien".
Incluso cuando Meghan aparentemente les dio permiso a los fanáticos de amarla a ella y a Kate, el asunto se sigue sintiendo tenso, quizás mucho más después de la entrevista con Oprah. "¿Es posible seguir amando a las dos?... Creo que es absolutamente posible", afirma Stephens.
Es definitivo que la opinión de los seguidores de Kate ha cambiado después de la entrevista de Meghan con Oprah, el hecho de que la familia real, incluyendo al mismo principe Harry, no la apoyaran durante su etapa depresiva, es una de las causas que ha erosionado la imagen de los Cambridge y, para algunos, su credibilidad como defensores de la salud mental es cuestionable.
"¿Cómo pueden decir que son defensores de la salud mental cuando ni siquiera se ocupan de los problemas de su propia familia?", se pregunta Palepu.
Para los seguidores de la realeza fue decepcionante que Kate no tratara de apoyar a Meghan, la curiosidad sobrel sentir de Markle al respecto, tras considerar que Middleton tenía el poder para refutar públicamente el reportaje sobre los vestidos de flores.
"Espero que ella hubiera querido que eso se corrigiera", le dijo Meghan a Oprah sobre Kate, "y tal vez de la misma manera que el palacio impidió que se negara el asunto, quizá a ella no la dejaron, porque ella es una buena persona".
El Príncipe Harry dejó en claro que cree que el Príncipe Carlos y él, los herederos directos del trono, están "atrapados" en esta empresa. Entonces la pregunta real es dónde deja tal sistema a una esposa.
Comparar a las dos duquesas siempre será intrínsecamente infructuoso, en función de sus roles dentro de la institución. Como futura reina consorte, casada con un heredero y madre de otro, Kate está sujeta a reglas y expectativas más rígidas, mientras que Meghan, como esposa de un príncipe que es sexto en la fila, tenía más libertad (aunque solo sea mínimamente) para hablar sobre el feminismo o esbozar mensajes a las trabajadoras sexuales.
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