Conservación de los peces cartilaginosos
Estos peces cartilaginosos, como el que mató al australiano Steve Irwin, son temidos por sus mandíbulas (y también por sus aguijones), pero son ellos los que están en peligro.
Un grupo de investigadores locales escuchó a la FAO y salió a su auxilio. Este mes, todos podemos participar en esta empresa a través de la red.
Martillo, alfombra y manta pueden ser palabras para objetos comunes, pero también identifican a un tiburón.
Además, existe el tiburón tigre, toro, vaca, cebra, cocodrilo, ballena, duende y pigmeo. Incluso, está el cornudo, pero por la espina que ostenta delante de las aletas dorsales.
Hay cerca de mil especies de tiburones, rayas y quimeras en el mundo. Son peces cartilaginosos o Chondrichthyes, es decir, que su esqueleto está hecho de cartílago, una sustancia flexible y resistente pero menos dura que el hueso. De las mil especies, casi 400 son de tiburones propiamente tales.
En Chile, nadan 46 especies descritas, pero no se sabe el estado de sus poblaciones. "A lo más, sabemos que algunas tienen problemas de conservación en otras partes", explica Enzo Acuña, académico de la Universidad Católica del Norte.
La real amenaza
Esto podría cambiar gracias a un plan impulsado por la Subsecretaría de Pesca y varias universidades que apunta a asegurar la conservación de la biodiversidad de estos peces al mismo tiempo que regular su aprovechamiento.
Los tiburones viven en hábitats muy diversos, que van desde las proximidades de la costa hasta los abismos oceánicos.
Solemos asociarlos con animales peligrosos, que si nos encuentran en su territorio nos atacarán. Mas, poco se sabe de éstos, y la ignorancia tiene a algunas especies al borde de la extinción, como lo confirma la "lista roja" de especies amenazadas de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).
"En general los tiburones son organismos de muy bajo potencial reproductivo y lento crecimiento; susceptibles de ser sobreexplotados fácilmente y tardan mucho tiempo en recuperarse de desplomes en sus poblaciones", asegura Ramón Bonfil, oceanólogo mexicano de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS).
Otras organizaciones internacionales también están alerta, como la Convención para Especies Migratorias (CMS) y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que incluyeron en sus apéndices a algunas especies de tiburones como el ballena, el blanco y el peregrino.
Hay pesquerías que los atrapan sin querer, y no siempre los aprovechan. "La mayoría corta las aletas y descarta al resto del tiburón", señala Bonfil.
También están las que pescan tiburones como objetivo, y las multiespecíficas que los capturan junto a otras especies.
Los buscan por su carne, cartílago, aceite, piel, dientes y mandíbulas. Pero especialmente buscan sus aletas, que se utilizan en la sopa china de aleta de tiburón. El hígado sirve para producir aceite rico en vitamina A y las pieles se curten para hacer cueros resistentes. Sin embargo, "estas dos últimas actividades han disminuido drásticamente a nivel mundial en las últimas dos décadas, por razones económicas y de mercado", dice Bonfil.
"Hay pocos casos en el mundo de pesquerías de tiburones que estén bien manejadas, con directrices claras para conducir bien la captura de estos animales. Los modelos de manejo de los peces óseos no se aplican a tiburones porque su ciclo de vida es diferente", explica Imene Meliane, oficial del Programa Marino Mundial de la IUCN.
Consulta ciudadana
En el pasado su pesca no causaba tanto perjuicio. El pez era difícil de hallar y valía poco. Pero a partir de la Segunda Guerra Mundial el escenario cambió.
Aumentaron los pescadores, especialmente asiáticos en busca de sus aletas. Las capturas se catapultaron a partir de los años 80, explica Meliane.
Fuente: www.clubmascotas.cl
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