Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya reaparecen juntos en Tokio y confirman su reconciliación
Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya reaparecen en Tokio tras su ruptura en 2025 y confirman su reconciliación con mensajes públicos y una aparición en gala benéfica.
La modelo mexicana Adriana Abascal y el aristócrata Manuel Filiberto de Saboya han confirmado su reconciliación tras varios meses de especulación, luego de reaparecer juntos en Tokio durante un evento de alto perfil. La pareja sorprendió al mostrarse nuevamente unida después de haber anunciado su separación en diciembre de 2025.
La noticia ha generado interés tanto en el ámbito social como en el mediático, debido a la historia reciente de su relación y al contexto personal que rodea al miembro de la Casa de Saboya.
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Reaparición en Tokio: el momento que confirmó todo
La reconciliación se hizo evidente cuando Adriana Abascal compartió en sus redes sociales una serie de fotografías junto a Manuel Filiberto durante una gala benéfica celebrada en Tokio.
El evento, organizado por la Orden Dinástica de la Casa de Saboya, tuvo como objetivo recaudar fondos para el Savoia Art Institute, reuniendo a diversas figuras internacionales en una velada marcada por la elegancia y la tradición.
En la publicación, Abascal acompañó las imágenes con el mensaje: “Una velada de elegancia y tradición en Tokio”, frase que rápidamente fue interpretada por sus seguidores como una confirmación indirecta de que la relación había retomado su curso.
En las fotografías, ambos aparecen sonrientes, cercanos y con una evidente complicidad, lo que reforzó la idea de que su vínculo atraviesa una nueva etapa.
Así fue su ruptura en 2025
La separación de la pareja se dio a conocer en la recta final de 2025, cuando Adriana Abascal publicó un mensaje breve pero significativo en sus redes sociales.
“Los próximos capítulos permanecen sin escribir, sostenidos suavemente entre lo que fue y lo que puede venir”, escribió en aquel momento, sin dar mayores detalles sobre los motivos de la ruptura.
Sin embargo, distintos reportes apuntaban a que uno de los factores determinantes habría sido la situación legal de Manuel Filiberto, quien seguía casado con la actriz francesa Clotilde Courau, madre de sus dos hijas.
Aunque la pareja llevaba separada desde 2021, el vínculo matrimonial no se había disuelto oficialmente, lo que habría generado incomodidad en la relación con Abascal.
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El proceso de divorcio y la confirmación del romance
Días antes de su reaparición pública en Tokio, Manuel Filiberto de Saboya ofreció declaraciones a la revista italiana Oggi, en las que habló abiertamente sobre su situación personal y su relación con la modelo mexicana.
“Hoy contemplo el presente con equilibrio y serenidad. Desde hace varios meses, mantengo una relación con Adriana Abascal, con quien he construido un vínculo sólido y auténtico”, expresó.
El aristócrata también explicó que la pausa en su relación tuvo como objetivo ordenar sus asuntos personales:“En el pasado, decidimos tomarnos un tiempo de reflexión, precisamente para organizar nuestras respectivas situaciones personales de la manera más correcta y respetuosa”.
Además, confirmó que ya inició los trámites de divorcio con Clotilde Courau, lo que representa un paso importante en la formalización de su nueva etapa sentimental.
Una relación que retoma fuerza
La aparición conjunta en Tokio marca la primera vez que Adriana Abascal y Manuel Filiberto se dejan ver en público tras su separación, lo que ha sido interpretado como una confirmación clara de su reconciliación.
En sus declaraciones, el jefe de la Casa de Saboya también dejó ver el papel que Abascal juega actualmente en su vida: “Estoy feliz y miro al futuro con gran optimismo y consciencia… También me siento feliz y orgulloso de tener a mi lado a alguien que me brinda un apoyo tan importante, Adriana”.
Estas palabras refuerzan la percepción de que la relación no solo se ha retomado, sino que se encuentra en una etapa más sólida.
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Glamour y elegancia en una noche clave
Durante la gala en Tokio, Adriana Abascal destacó por su elección de vestuario. La modelo lució un vestido de alta costura firmado por la casa Marchesa, caracterizado por un escote palabra de honor y detalles de plumas en tonos blancos y rosas.
El diseño llamó la atención por su sofisticación, convirtiéndose en uno de los elementos más comentados de la velada.
Por su parte, Manuel Filiberto mantuvo un estilo clásico acorde con el protocolo del evento, en línea con su papel como jefe de la Casa Real de Saboya.
Tokio como escenario de su nueva etapa
La elección de Tokio como escenario para su reaparición no pasó desapercibida. La ciudad japonesa fue el punto de encuentro para una noche que combinó diplomacia, beneficencia y alta sociedad, elementos que forman parte del entorno habitual del aristócrata.
La gala no solo sirvió como plataforma para causas benéficas, sino también como el momento ideal para que la pareja confirmara públicamente que su historia continúa.
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Una reconciliación que marca un nuevo capítulo
Tras meses de incertidumbre, la relación entre Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya parece haber retomado su rumbo. La combinación de declaraciones públicas, procesos legales en curso y su reciente aparición conjunta apuntan a una etapa renovada.
La pareja, que en su momento sorprendió por su separación, ahora vuelve a captar la atención mediática con esta reconciliación que se consolida bajo los reflectores internacionales.
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