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Modalidad 40 del IMSS a quiénes sí y a quiénes ya no les conviene contratar la Continuación Voluntaria tras los límites al salario de cotización y el alza paulatina de las cuotas

Los trabajadores que se den de alta en la Continuación Voluntaria solo podrán registrar su último salario reportado más un margen máximo de una UMA.

MÉXICO.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aplicó modificaciones operativas a la Modalidad 40 (Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio) a partir del 22 de octubre de 2026, eliminando la posibilidad de cotizar de forma automática con el tope máximo legal de 25 UMAs ($2,932.72 pesos diarios) para los nuevos registros. Las medidas vigentes responden a revisiones temporales por investigaciones de esquemas irregulares, mientras la autoridad concluye un diagnóstico financiero en un plazo de hasta un año.

Bajo el nuevo esquema, el salario base de registro para quienes ingresen a partir del 22 de octubre queda limitado al último Salario Base de Cotización (SBC) que el trabajador tenía reportado con su último patrón, sumando como margen máximo una UMA adicional ($117.31 pesos diarios en 2026). Los derechos acumulados por los asegurados inscritos hasta el 21 de octubre de 2026 se mantienen sin cambios en sus semanas y sueldos registrados para el cálculo de su pensión.

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¿Cuáles son los principales cambios en las reglas de inscripción?

Las disposiciones actuales imponen restricciones operativas estrictas para los trabajadores que buscan incrementar la cuantía de su retiro:

  • Límite de salario: No es posible dar de alta un sueldo superior al último registrado ante el instituto más una UMA adicional.
  • Eliminación de retroactividad: Se eliminó la opción de realizar pagos retroactivos en la Modalidad 40.
  • Prohibición de traspaso: Quedó prohibido el tránsito directo desde la Modalidad 10 (trabajadores independientes) hacia la Modalidad 40.
  • Aumento de cuotas: Las aportaciones continúan en un proceso de incremento gradual iniciado en 2023, pasando del 14.438% del SBC registrado en 2026 hasta alcanzar el 18.800% en 2030.

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¿A qué trabajadores les conviene registrarse en el nuevo esquema?

Pese a los ajustes normativos, la Modalidad 40 mantiene viabilidad para perfiles laborales específicos:

  • Asegurados con sueldos previos elevados: Trabajadores que devengaban ingresos en un rango sugerido de 3 a 4 salarios mínimos (aproximadamente $28,747 a $38,330 pesos mensuales o más). Al sumar la UMA adicional, alcanzan niveles diarios cercanos a los límites superiores ($2,800 a $2,900+ diarios) para conservar una pensión acorde a sus percepciones.
  • Cotizantes con alto volumen de semanas: Personas con 1,000 o más semanas acumuladas en el IMSS que mantuvieron ingresos medios o altos constantes en los últimos cinco años de vida laboral.
  • Completar el mínimo legal: Asegurados del régimen de la Ley 73 con pocas semanas (por ejemplo, 400 semanas) que requieren inscribirse únicamente para alcanzar las 500 semanas mínimas obligatorias y asegurar la pensión mínima garantizada.

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¿Quiénes pierden rentabilidad con la nueva normativa?

La restricción salarial afecta directamente a las personas registradas ante el Seguro Social con el salario mínimo pero que percibían ingresos reales superiores por fuera de la nómina formal. Al intentar ingresar a la Modalidad 40, su tope de registro será el salario mínimo más una UMA, derivando en una pensión baja que no compensa las cuotas mensuales a pagar.

De igual manera, quienes cuentan con un historial corto de semanas (como 600 semanas) y salarios promedio bajos no recuperan la inversión económica requerida ante el alza paulatina de las aportaciones. Especialistas recomiendan realizar un análisis financiero individualizado antes de contratar y, de no resultar conveniente, evaluar instrumentos privados de ahorro para el retiro como un Plan Personal de Retiro (PPR).

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