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Los niños influencers que ganan dinero en internet también tienen obligaciones fiscales en México aunque no hayan cumplido 18 años

La edad no exenta del pago de impuestos cuando existe un ingreso que debe declararse y la responsabilidad puede recaer en padres o tutores mientras el contribuyente sea menor

En México, ser menor de edad no exenta a una persona del pago de impuestos cuando obtiene ingresos que, de acuerdo con la legislación fiscal, deben declararse. La obligación no depende de tener 18 años, sino de la existencia de recursos susceptibles de generar una contribución.

Miles de niños y adolescentes pueden recibir ingresos mediante actividades como la actuación, creación de contenido digital, comercio o empleo formal. En estos casos, la autoridad fiscal contempla reglas específicas para determinar quién debe cumplir con las obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

¿Un menor de edad debe pagar impuestos si trabaja?

Yanin Ortiz, subdelegada de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) Tabasco, explica para El Economista que las disposiciones fiscales aplican a las personas físicas y morales que obtienen ingresos en México, así como a residentes en el extranjero que cuentan con un establecimiento permanente en el país.

Por ello, cuando un menor obtiene ingresos que deben declararse, también existe una obligación fiscal, aunque las responsabilidades administrativas pueden recaer en sus padres o tutores.

De acuerdo con el Código Fiscal de la Federación (CFF), las personas que ejercen la tutela o patria potestad de un menor pueden ser responsables solidarias de las obligaciones fiscales generadas por éste.

Un responsable solidario es quien debe responder ante la autoridad por determinadas obligaciones de otro contribuyente.

¿Qué pasa si un adolescente trabaja para una empresa?

Existen diferentes escenarios. Uno de ellos aplica a los menores que comienzan una vida laboral formal.

A partir de los 16 años, un menor puede inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) para trabajar bajo el régimen de sueldos y salarios, siempre que cuente con la autorización correspondiente de sus padres o tutores.

En este supuesto, el adolescente debe manifestar por escrito su voluntad de trabajar y señalar que ésta será su única actividad hasta cumplir 18 años.

La principal diferencia es que el empleador se encarga del cálculo, retención y demás trámites relacionados con los impuestos que correspondan al trabajador.

¿Y si el menor genera dinero por su cuenta?

El escenario cambia cuando el niño o adolescente obtiene ingresos mediante actividades independientes, como crear contenido digital, actuar, vender productos o realizar otras actividades empresariales.

El menor puede obtener su RFC, pero sus padres o tutores tienen la responsabilidad solidaria de cumplir con las obligaciones fiscales correspondientes mientras éste no alcance la mayoría de edad.

Juvenal Lobato, catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM, señala que la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y las disposiciones fiscales no establecen una exención por el simple hecho de ser menor.

En otras palabras, si existe un ingreso susceptible de declararse y pagar impuestos, la edad no elimina automáticamente esa obligación.

¿A qué edad debe sacar un menor su RFC?

Toda persona que realiza actividades que generan ingresos o que tiene obligación de expedir facturas debe estar inscrita en el RFC.

Además, desde 2022, quienes cumplen 18 años deben registrarse en el RFC, incluso si todavía no trabajan.

Si una persona de esa edad aún no genera ingresos, puede registrarse como persona física sin obligaciones fiscales. En ese caso, no tiene que presentar declaraciones por actividades que no realiza y no genera una obligación fiscal por ese concepto.

Aunque cumplir 18 años y no tramitar el RFC bajo este supuesto no genera una multa económica, quienes sí obtienen ingresos y no se inscriben, o realizan el trámite fuera del plazo correspondiente, pueden enfrentar sanciones.

La multa por no solicitar la inscripción al RFC o hacerlo de manera extemporánea puede ubicarse entre 4,480 y 13,430 pesos, de acuerdo con la información proporcionada por Prodecon.

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