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La generación Z enfrenta una nueva deuda invisible que crece fuera de contratos y puede convertirse en una carga financiera

Una encuesta revela que este fenómeno puede prolongarse durante meses, reducir la capacidad de ahorro y aumentar la presión sobre las finanzas personales

Pagar el alojamiento de todo el grupo parece una solución práctica hasta que los reembolsos dejan de llegar. La promesa permanece en el chat, pero el cargo continúa en la tarjeta y puede generar intereses, pagos mensuales y menor capacidad de ahorro.

Una encuesta difundida por Zelle, servicio estadounidense de transferencias entre particulares, encontró que 76% de los integrantes de la generación Z que adelantaron dinero para gastos compartidos no lo recuperó por completo. El fenómeno ha sido descrito como “deuda en la sombra”, aunque no se trata de una categoría bancaria formal.

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¿Cómo se acumula la deuda entre amigos?

El problema surge cuando una persona cubre vuelos, cenas, boletos o alojamientos bajo el acuerdo informal de que los demás pagarán después. Según la encuesta:

  • 28% devuelve el dinero el mismo día
  • 18% tarda hasta un mes
  • 10% demora entre dos y seis meses
  • 11% necesita más de medio año
  • 47% dijo haberse endeudado para cubrir gastos grupales

Una transferencia pendiente entre amigos no aparece automáticamente como deuda ante una institución financiera. Lo que sí deja registro es el producto utilizado para cubrir el faltante, como una tarjeta de crédito, préstamo personal o financiamiento de compra ahora y paga después.

La promesa no aparece, pero la tarjeta sí

En EEUU, los saldos elevados de crédito revolvente pueden aumentar la proporción de crédito utilizado y afectar la puntuación crediticia. También elevan las obligaciones mensuales consideradas al evaluar la capacidad de una persona para contratar una hipoteca.

Ese efecto coincide con un mercado inmobiliario menos accesible. Un informe de Realtor.com señala que ahorrar para el enganche de una vivienda requería 3.2 años en 1990 y 9.7 años en 2025.

Durante ese periodo:

  • El precio medio de las viviendas aumentó 331.8%
  • Los ingresos familiares subieron 174.2%
  • La edad del primer comprador pasó de 30 a 40 años
  • El enganche típico llegó a 41 mil 800 dólares

Los gastos de otras personas no explican por sí solos este retraso, pero pueden reducir el ahorro disponible cuando se acumulan o se financian con productos que cobran intereses.

España no utiliza el mismo sistema crediticio

España no cuenta con una puntuación equivalente al credit score estadounidense. La Central de Información de Riesgos del Banco de España, conocida como CIRBE, reúne datos sobre préstamos, créditos, avales y garantías declarados por las entidades.

La CIRBE no es un registro de morosos. Facilita información agregada a las instituciones cuando el riesgo acumulado supera mil euros, según explica el Banco de España.

Por ello, un pago informal mediante Bizum no se registra como préstamo entre amigos. En cambio, una tarjeta o crédito utilizado para cubrir ese dinero sí puede formar parte del endeudamiento formal.

La vivienda absorbe casi todo el salario joven

El Observatorio de Emancipación sitúa en 14.5% la tasa de emancipación juvenil en España, su mínimo histórico, mientras la edad estimada para independizarse alcanza 30.2 años.

El alquiler medio llega a mil 176 euros mensuales, equivalente a 98.7% del salario promedio de una persona joven. En ese escenario, incluso pequeños gastos ajenos pueden erosionar el ahorro necesario para rentar o afrontar una emergencia.

El Banco de España recomienda que el pago total de deudas no rebase 40% de los ingresos netos mensuales. La deuda informal no entra directamente en ese cálculo, pero sí lo hacen las obligaciones financieras contratadas para sostenerla. Esa diferencia explica por qué una cena pendiente no afecta un expediente bancario, mientras la tarjeta utilizada para pagarla puede seguir pesando meses después.

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