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El 70% de los mexicanos verá el Mundial en casa y destinará el 46% de su gasto a botanas, refrescos y cerveza, lo que activará una derrama de 26 mil 280 millones de pesos solo en la Ciudad de México

El Mundial de Futbol 2026 está a poco más de un mes de comenzar y más allá del juego, el torneo moverá el consumo dentro de los hogares, las tiendas de abarrotes y el turismo.

MÉXICO.- De acuerdo con el estudio “De la Cancha al Hogar”, elaborado por la firma NielsenIQ (NIQ), siete de cada diez mexicanos seguirán el torneo por televisión y una proporción similar del gasto se concentrará en las tiendas de abarrotes.

La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX) complementa el panorama con una proyección contundente: una derrama económica estimada en 26 mil 280 millones de pesos.

Lo que sigue no es un análisis del marcador, sino una radiografía del impacto económico que usted puede sentir directamente en su cartera, en sus reuniones familiares y en los comercios que frecuenta.

El estudio de NielsenIQ indica que entre el 70% y el 80% de los hogares mexicanos verán los encuentros desde casa.

Esto convierte a la sala de estar en el epicentro del consumo durante el torneo. No se trata solo de encender la televisión: implica reunir a la familia o a los amigos, preparar alimentos y bebidas, y extender la convivencia más allá de los 90 minutos reglamentarios.

El patrón es claro: cuando juega la Selección Mexicana, el gasto se activa de inmediato. El 52.1% de los hogares declara que incrementa su consumo únicamente durante los partidos del equipo nacional.

Dicho de otro modo, el desempeño deportivo y la permanencia del Tri en la competencia se convierten en un factor económico directo para miles de familias y pequeños negocios.

¿En qué productos se concentra el gasto durante los partidos?

Existe un conjunto de productos que NielsenIQ denomina “Canasto Deportivo”. Ahí entran botanas, refrescos, bebidas alcohólicas, carnes frías y pan de caja.

Durante los encuentros, los hogares destinan el 46% de su gasto a este grupo. Se trata de un segmento que ya registra un crecimiento del 5.9%.

Las tiendas de abarrotes serán las grandes receptoras de esa inversión cotidiana. Según la misma firma, una proporción similar a la de la audiencia televisiva, es decir, cerca de siete de cada diez consumidores, realizará sus compras del Mundial en estos establecimientos de cercanía. El canal tradicional se perfila como el gran abastecedor del torneo puertas adentro.

Rosa María Cordero, vicepresidenta de Cafés y Bebidas en México, explicó durante la presentación del estudio que el Mundial genera un consumo natural que va más allá del encuentro: “Sabemos que durante el periodo de verano y por los eventos deportivos que van a suceder, el consumo se va a acelerar, va a haber un consumo natural, porque la gente va a pasar también más tiempo dentro del hogar”.

La ejecutiva subrayó un momento que muchas familias reconocerán: “Después del silbatazo de los 90 minutos, las familias quieren debatir, discutir, compartir opiniones. En este momento creemos que alrededor de una taza de café es un gran momento”.

La declaración apunta a un comportamiento de consumo que trasciende el partido mismo y que sitúa al café como una categoría que defiende el consumo hogareño; según Cordero, el café ha mantenido una recuperación en volumen y se posiciona como una bebida asequible por su precio por litro.

¿Qué derrama económica espera la Ciudad de México?

La Canaco CDMX calcula que el Mundial dejará en la capital del país una derrama de 26 mil 280 millones de pesos. Esta cifra considera la llegada de más de un millón de turistas y la generación de entre 70 mil y 90 mil empleos temporales.

El gasto promedio por visitante se ubicaría en 22 mil 500 pesos, distribuido en hospedaje, entretenimiento, comercio minorista, alimentos y transporte.

No es un ingreso que se quede únicamente en hoteles y aeropuertos: atraviesa restaurantes, mercados, tiendas de autoservicio y servicios locales.

Por eso, la Canaco habla de un impacto multisectorial que puede notarse en la vida diaria de quienes viven y trabajan en la zona metropolitana.

Las mediciones de Toluna Omnibus, citadas en el análisis, apuntan a que el gasto de los hogares durante los partidos podría aumentar hasta un 48%. Esta cifra resulta consistente con la expectativa de que el Mundial impulse el consumo más allá de los productos tradicionales del Canasto Deportivo.

A ello se suman condiciones económicas previas que analistas del sector consumo consideran favorables: el aumento al salario mínimo y la reducción de las tasas de interés.

Estos elementos, combinados con la emoción del evento, generan un entorno en el que las empresas de consumo podrían encontrar un impulso adicional.

Incluso estimaciones de Deloitte señalan que, si estas condiciones se mantienen, el torneo podría detonar flujos económicos extra en los años posteriores.

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