SAT endurece fiscalización en 2026; así detecta inconsistencias sin visitas y qué debes revisar para evitar una auditoría
La revisión fiscal ya no empieza con un “visitador”, sino con tus datos

MÉXICO.- La fiscalización del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en 2026 ya no se parece a la imagen tradicional de un auditor llegando a un negocio con carpetas y requerimientos impresos. Ahora, el proceso puede iniciar sin que nadie toque tu puerta, sin una visita física y, en muchos casos, sin que el contribuyente se dé cuenta en el primer momento.
El cambio está sustentado en el Plan Maestro 2026 y en un acuerdo que amplía el número de servidores públicos facultados para auditar, lo que consolida un modelo basado en vigilancia continua mediante cruces automatizados de información fiscal, bancaria y comercial.
La información proviene de documentos y registros que el SAT ya tiene disponibles, como CFDI, declaraciones, datos de comercio exterior, estados de cuenta y reportes de terceros, según expuso el análisis publicado por Forbes México.
En términos prácticos, la auditoría ya puede empezar en el sistema, incluso antes de que exista un contacto directo con el contribuyente.
¿Cómo fiscaliza el SAT en 2026 sin visitar tu domicilio?
El SAT está fortaleciendo un modelo de fiscalización digital donde la primera “revisión” ya no es presencial, sino analítica.
De acuerdo con Forbes México, la autoridad cruza grandes volúmenes de información usando herramientas tecnológicas avanzadas, incluyendo analítica automatizada e inteligencia artificial. Esto permite detectar inconsistencias con mayor rapidez y, sobre todo, con mayor precisión.
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En lugar de preguntar primero “¿qué hizo?”, el SAT puede llegar con una postura distinta: “Ya vi lo que hizo; justifique por qué cuadra”.
Esto cambia completamente la relación entre contribuyente y autoridad, porque el punto de partida ya no es la sospecha, sino el dato.
Qué información cruza el SAT para detectar inconsistencias
La fiscalización digital se basa en comparar datos provenientes de distintas fuentes. Entre los principales elementos que revisa el SAT están:
- CFDI emitidos y recibidos
- CFDI de nómina
- Declaraciones mensuales y anuales
- Pagos provisionales
- Movimientos bancarios
- Información de terceros (proveedores, clientes, instituciones financieras)
- Registros de comercio exterior
- Importaciones, exportaciones y pedimentos
- Retenciones declaradas vs retenciones efectivamente pagadas
Este cruce constante permite identificar diferencias entre lo que se declara y lo que realmente se mueve en la operación financiera.
Por qué el SAT tiene más “puntería” en 2026
Uno de los puntos que destaca Forbes México es que el modelo de fiscalización se está perfeccionando año con año porque cada revisión alimenta la capacidad de detección.
Incluso se menciona como referencia el desempeño recaudatorio de 2025, cuando el Gobierno federal reportó un aumento de 4.8% en recaudación. Bajo esta lógica, la autoridad busca mantener y mejorar ese nivel mediante revisiones preventivas y masivas.
La consecuencia directa es que, en 2026, un error contable pequeño o un descuido documental puede convertirse en un foco de revisión automática.

No todo es evasión, muchas revisiones nacen por desorden interno
Un punto importante del análisis es que muchas contingencias fiscales no se originan por intención de incumplir, sino porque la operación crece más rápido que los controles internos.
Esto incluye casos comunes como:
- Empresas que aumentaron ventas pero no actualizaron su control contable
- Negocios que facturan correctamente, pero no respaldan la materialidad
- Contribuyentes que cambian de proveedor sin validar su situación fiscal
- Deducciones mal soportadas o incompletas
En 2026, ese tipo de desorden cuesta más, porque los sistemas detectan inconsistencias antes de que el contribuyente pueda corregirlas.
Qué está vigilando el SAT en 2026
El Plan Maestro 2026 identifica patrones que el SAT considera prioritarios porque son detectables rápidamente mediante cruces automatizados.
Entre los principales focos de fiscalización se encuentran:
1. Facturas falsas y operaciones simuladas
- Uso de emisores que venden comprobantes sin sustento real.
- Contrataciones sin evidencia de servicio o entrega.
2. Esquemas irregulares de nómina
- Pagos no registrados correctamente.
- Discrepancias entre CFDI de nómina y declaraciones.
3. Deducciones agresivas o pérdidas fiscales recurrentes
- Deducciones que no corresponden con el giro real.
- Empresas que reportan pérdidas sistemáticas.
4. Ingresos omitidos
- Diferencias entre depósitos bancarios y lo declarado.
5. Tasas efectivas de ISR por debajo del promedio del sector
- Empresas que pagan menos impuestos en proporción a su operación comparada con otras similares.
6. Uso indebido de incentivos fiscales
- Beneficios aplicados sin cumplir requisitos.
7. Desajustes entre compras, ventas e importaciones
- Compras elevadas sin ventas equivalentes.
- Importaciones no reflejadas correctamente en inventarios.
8. Subvaluación y fallas en comercio exterior
- Declaraciones incorrectas de valor.
- Incumplimiento de reglas de importación/exportación.
9. Retenciones no enteradas
- Retenciones realizadas a terceros pero no pagadas al SAT.
10. Operaciones con paraísos fiscales
- Transferencias internacionales o estructuras con jurisdicciones consideradas de riesgo.
11. Devoluciones improcedentes
- Solicitudes de devolución sin soporte suficiente o con inconsistencias.
El patrón común es que todos estos casos se pueden detectar con datos estructurados.
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Facturas falsas y el plazo de 30 días para regularizar
Uno de los puntos más sensibles del Plan Maestro 2026 es el combate contra la compra-venta de facturas falsas.
Forbes México señala que el SAT contempla procesos específicos para identificar estas prácticas y proceder al cobro de contribuciones omitidas.
Además, menciona que se tiene un plazo de 30 días para regularizar cuando se hayan utilizado comprobantes declarados falsos.
Este enfoque no solo busca castigar operaciones simuladas, también aumenta la presión sobre cualquier empresa o persona que deduzca gastos sin poder demostrar:
- Por qué contrató a ese proveedor
- Qué servicio o bien recibió
- Cómo se entregó
- Cómo se pagó
- Si existe evidencia real de la operación
Aquí el problema deja de ser “contable” y se convierte en un tema de fondo: la materialidad.

Qué significa “materialidad” y por qué es clave en 2026
En fiscalización, la materialidad significa que la operación no solo exista en una factura, sino en la realidad.
El SAT puede cuestionar deducciones aunque el CFDI esté correctamente emitido, si el contribuyente no puede probar:
- Contratos
- Entregables
- Ordenes de compra
- Reportes de servicio
- Evidencia fotográfica
- Correos de seguimiento
- Bitácoras
- Transferencias bancarias
- Recepción de mercancía
- Inventarios
En pocas palabras, en 2026 no basta con tener la factura, sino que se debe poder explicar el “cómo” y el “por qué” de la operación.
El SAT puede revisar sistemas y documentar diligencias con tecnología
El acuerdo citado en el texto refuerza varias facultades de la autoridad, lo que amplía el alcance de las auditorías digitales.
Entre los puntos más relevantes destacan:
- Acceso en línea y en tiempo real a sistemas del contribuyente
- Uso de herramientas tecnológicas para documentar diligencias con fotografía, audio y video
- Verificación de validez de CFDI
- Revisión de la materialidad de operaciones
- Visitas de verificación para confirmar que los comprobantes amparen operaciones reales
En este contexto se menciona expresamente el artículo 49 Bis del Código Fiscal de la Federación, que permite visitas de verificación enfocadas en constatar que lo facturado sea real.
La consecuencia práctica es directa, ya que si hay vacíos documentales, el riesgo aumenta, incluso si el contribuyente no tuvo intención de incumplir.
Qué puede hacer un contribuyente para reducir el riesgo de auditoría en 2026
En el nuevo modelo, el cumplimiento se vuelve una ventaja operativa. No se trata solo de evitar multas, sino de prevenir bloqueos, revisiones largas y desgaste administrativo.
Algunas acciones prácticas recomendables son:
Revisar que todos los CFDI cuenten la misma historia
Tus ingresos, gastos, nómina y pagos deben coincidir en lógica y consistencia.
Verificar depósitos bancarios contra lo declarado
Muchos problemas nacen porque el SAT detecta depósitos que no aparecen en ingresos.
Validar proveedores antes de deducir
No basta con que emitan CFDI: hay que revisar si son reales y si el servicio es comprobable.
Tener evidencia completa de operaciones relevantes
Contratos, entregables, comprobantes de pago y documentación de soporte deben estar listos.
Revisar márgenes y tasa efectiva
Si el SAT detecta que pagas menos ISR que el promedio del sector, puede considerarlo señal de alerta.
Cuidar el buzón tributario
Un error común es no atender notificaciones a tiempo. En 2026 esto puede ser crítico.
Establecer un protocolo interno de respuesta
Definir quién recibe oficios, quién revisa documentos y cómo se contestan requerimientos puede evitar errores por improvisación.
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