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¿Meses sin intereses: Una ventaja o una trampa financiera para tu bolsillo?

Lo que debes saber antes de diferir una compra y cómo usar los meses sin intereses sin afectar tus finanzas

MÉXICO.- Pagar a meses sin intereses (MSI) se ha convertido en una práctica común en México para adquirir productos y servicios sin desembolsar todo el dinero de una sola vez, lo que parece una opción muy atractiva, pero con implicaciones financieras.

Desde tecnología y electrodomésticos hasta viajes y educación, esta modalidad promete aliviar la presión del gasto inmediato. Sin embargo, aunque no genera intereses adicionales, su uso sin planeación puede comprometer seriamente tu presupuesto mensual y tu estabilidad financiera.

De acuerdo con información de RappiCard, producto de Grupo Financiero Banorte, los meses sin intereses permiten dividir una compra en pagos mensuales sin generar intereses adicionales, siempre que se cumpla puntualmente con las cuotas.

La clave está precisamente en cumplir, planear y entender el impacto real que cada mensualidad tiene en tus finanzas personales.

A continuación, te explicamos de forma clara y práctica qué son los meses sin interes, cuándo conviene utilizarlos, en qué casos es mejor evitarlos y cómo aprovecharlos sin caer en errores comunes.

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¿Qué son los meses sin intereses y cómo funcionan?

Los meses sin intereses son una forma de financiamiento que te permite diferir el pago de una compra en mensualidades fijas, sin que se agreguen intereses al precio original del producto o servicio.

Ejemplo práctico: Si compras una pantalla con un precio de $12,000 pesos a 12 meses sin intereses, pagarás $1,000 pesos cada mes durante un año, siempre y cuando realices tus pagos a tiempo y respetes las condiciones del contrato.

Esta modalidad puede encontrarse en plazos de 3, 6, 9, 12 o más meses, dependiendo de la promoción y de la tarjeta de crédito utilizada.

¿Cuáles son los principales beneficios de pagar a meses sin intereses?

Cuando se usan con planeación, los MSI pueden ser una herramienta útil para organizar gastos importantes. Entre sus principales ventajas se encuentran:

  • Permiten adquirir productos de alto valor sin pagar intereses
  • Ayudan a conservar liquidez mes a mes
  • Facilitan la compra de bienes necesarios sin afectar el presupuesto de golpe
  • Ofrecen mayor flexibilidad para distribuir gastos grandes

Estos beneficios se aprovechan mejor cuando el precio en MSI es el mismo que en pago de contado y las mensualidades se ajustan a tu capacidad real de pago.

Los riesgos que debes considerar antes de aceptar MSI

Aunque no generan intereses, los meses sin intereses no están libres de riesgos. Algunos de los más comunes son:

  • Acumular demasiadas mensualidades al mismo tiempo, lo que reduce tu dinero disponible cada mes.
  • Perder el beneficio por un atraso, ya que un pago tardío puede activar intereses moratorios.
  • Precios inflados, cuando algunas tiendas aumentan el costo del producto al ofrecer MSI.
  • Falsa sensación de solvencia, que puede llevarte a gastar más de lo que realmente puedes pagar.

Estos factores pueden afectar tu capacidad de ahorro y generar presión financiera a mediano plazo.

¿Cuándo sí vale la pena pagar a meses sin intereses?

Usar MSI puede ser una buena decisión en los siguientes escenarios:

  • Cuando se trata de compras necesarias o planeadas, como electrodomésticos, tecnología o educación.
  • Si el monto es elevado y no puedes cubrirlo en una sola exhibición sin afectar tu liquidez.
  • Cuando el precio es igual en pago de contado y en MSI.
  • Si puedes cubrir las mensualidades sin comprometer gastos básicos como renta, alimentación o transporte.

En estos casos, los MSI funcionan como una herramienta de organización financiera, no como una solución para gastar sin control.

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¿En qué situaciones es mejor evitar los meses sin intereses?

Hay contextos en los que diferir una compra puede convertirse en un problema:

  • Compras impulsivas o no necesarias.
  • Cuando ya tienes varias mensualidades activas.
  • Si detectas costos ocultos, comisiones o condiciones poco claras.
  • Si tus ingresos no son fijos o varían mes con mes.

En estos escenarios, el compromiso mensual puede convertirse en una carga difícil de sostener.

Errores comunes al usar MSI y cómo prevenirlos

Uno de los principales problemas no es el esquema de MSI, sino su mal uso. Estos son algunos errores frecuentes y cómo evitarlos:

  • Comprometer más del 30% de tus ingresos en mensualidades: establece un límite claro antes de aceptar nuevos MSI.
  • No revisar términos y condiciones: asegúrate de que no existan comisiones ocultas.
  • Atrasarte en pagos: programa recordatorios para no perder el beneficio.
  • Usar MSI en compras pequeñas: reserva esta modalidad para gastos realmente relevantes.

Un control simple puede marcar la diferencia entre una compra bien planeada y un problema financiero.

¿Cómo usar los meses sin intereses de forma inteligente?

1. Define un límite mensual

Especialistas financieros recomiendan que el total de tus mensualidades no supere el 30% de tu ingreso mensual.

Ejemplo: Si ganas $20,000 pesos al mes, lo ideal es que no destines más de $6,000 pesos a pagos diferidos.

2. Lleva un registro claro de tus MSI

Anota cada compra, el plazo, la mensualidad y el saldo pendiente. Esto te permitirá saber cuándo es prudente aceptar un nuevo compromiso y cuándo es mejor esperar.

3. Combina MSI con otros beneficios

Algunas tarjetas permiten obtener beneficios adicionales como cashback.

Entonces, ¿los meses sin intereses son una trampa financiera?

Los meses sin intereses no son una trampa por sí mismos. El riesgo aparece cuando se usan sin planeación, sin control y sin considerar el impacto mensual que generan. Bien administrados, pueden ayudarte a distribuir gastos importantes sin afectar tu liquidez.

La clave está en informarte, comparar precios, respetar tu capacidad de pago y mantener un control constante de tus compromisos financieros. Recordar que, aunque no pagues intereses, sigue siendo una deuda, es el primer paso para usar el crédito de forma responsable.

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