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Panorama económico y geopolítico en abril: Implicaciones para los mercados financieros, según Sura

Desde una perspectiva estrictamente económica, Estados Unidos reveló datos preliminares de actividad que decepcionaron a los mercados al mostrar una variación del PIB por debajo de las expectativas

MÉXICO.- Durante el mes de abril, la atención de los inversores se centró en dos frentes principales: el crecimiento económico y la inflación a nivel global, así como el aumento de tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

Desde una perspectiva estrictamente económica, Estados Unidos reveló datos preliminares de actividad que decepcionaron a los mercados al mostrar una variación del PIB por debajo de las expectativas.

Sin embargo, a pesar de este tropiezo, la actividad económica sigue mostrando una solidez fundamental, lo cual se reflejó en una inflación que superó las expectativas y llevó a la Reserva Federal a mantener sin cambios la tasa de referencia, reconociendo la falta de avances en el proceso de desinflación.

Por otro lado, los enfrentamientos directos entre Irán e Israel generaron preocupaciones sobre los precios de la energía. Aunque el escalamiento inicial no continuó avanzando, estos eventos impactaron el sentimiento del mercado.

Se espera una aceleración del crecimiento en el trimestre actual y una robustez sostenida a lo largo del año, lo que mantendría la dinámica económica y el crecimiento de utilidades corporativas sólidos.

En consecuencia, se prevé que la inflación siga elevada, lo que presionará las tasas y fortalecerá al dólar.

Aunque un entorno de inflación con crecimiento no es intrínsecamente negativo para las acciones, sí lo es para los bonos.

Por ello, a pesar del desempeño negativo en abril, se ha incrementado la convicción en la Renta Variable sobre la Renta Fija, favoreciendo a los mercados desarrollados a través de una nueva sobreponderación en Japón.

En cuanto a la Renta Fija, se mantiene neutralidad en duración, ante la expectativa de volatilidad en tasas, y se prefiere la selectividad entre Tesoros y papeles con mayor beta.

Se conserva la preferencia por los Tesoros de duración media y se amplía la exposición a deuda emergente en moneda dura, financiada a través de deuda emergente en moneda local, como respuesta a la debilidad de las monedas emergentes frente al dólar en el contexto actual.

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