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Así fue cuando Michael Jordan dejó el basquetbol por el beisbol

1994 fue el año que Michael Jordan cambió la duela por el diamante de beisbol.

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Por Ricardo Arvizu

Así fue cuando Michael Jordan dejó el basquetbol por el beisbol

Así fue cuando Michael Jordan dejó el basquetbol por el beisbol

No debutó en Grandes Ligas, se quedó muy lejos de ser igual de exitoso que en el basquetbol y difícilmente resolvía juegos, pero Michael Jordan no dejó pasar su carrera deportiva sin haberle cumplido la promesa a su padre de jugar beisbol profesional. 

El que para muchos es el mejor jugador de baloncesto en la historia decidió retirarse de las duelas el 6 de octubre de 1993 tras la muerte de su padre James Jordan, hecho que sorprendió a todo el mundo pues el astro se encontraba en sus mejores épocas. 

Para 1994, Michael cambió las duelas por la grama, los tenis por los spikes y el balón por 108 costuras y firmó contrato con Medias Blancas de Chicago y tras Entrenamientos Primaverales fue asignado al equipo de AA, los Birmingham Barons.

La temporada de ese año fue en la que el mítico 23 de los Toros recorrió los campos de ligas menores en los Estados Unidos y convulsionaba donde se paraba, pues todos querían ver a una de las figuras más grandes en un deporte que no era el habitual. 

A sus 31 años, MJ estuvo presente en 127 encuentros de ligas menores en una temporada completa con Birmingham y fue jardinero derecho aprovechando las cualidades físicas con las que contaba, con un 1.98 metros de estatura.

El ex jugador de baloncesto se paró al plato en 497 ocasiones, 436 de ellas de forma legal, oportunidades en las que conectó 88 imparables y remolcó 51 anotaciones, terminando la temporada con un promedio de bateo de .202.

A Michael no lo distinguió el poder con el madero pues apenas pudo conectar tres cuadrangulares, pegó un triple y dio 17 dobletes, para llegar 46 veces a tierra prometida y ayudar a su equipo. 

Tal vez uno de los rubros en los que fue más interesante su actuación en el de las bases robadas, pues se agenció 30 estafas, aún muy lejos de las grandes marcas de robos en la historia de este deporte. 

Defensivamente tampoco fue el guante de oro que se podría pensar pues en 230 oportunidades, cometió 11 errores con un porcentaje de .952.

Aunque la campaña acabó, el beisbol siguió para él pues fue a la Liga Otoñal de Arizona donde jugó con los Scorpions de Scottsdale donde tuvo marca de .252 en porcentaje de bateo. 

Después de esto, a Jordan le regresaron las ganas por los balones y las duelas, y una vez cumplida la promesa a su fallecido padre, el regresar a los Toros de Chicago se colocó de nueva cuenta en su cabeza como una posibilidad que pensó en los siguientes meses.

Con el famoso “Estoy de vuelta”, el 18 de marzo de 1995, Michael anunció que regresaba a defender la casaca de Toros y regresó para darle tres títulos más, dejando atrás el auténtico experimento que fue el jugar en el beisbol profesional de Estados Unidos. 

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