No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Jaque Mate

Virus con corona

La designación oficial que le ha dado la Organización Mundial de la Salud es “nuevo coronavirus” o “2019-nCoV”. Los coronavirus son conocidos desde hace tiempo; están formados por un ARN principal y una envoltura viral con una corona externa de la que surge su nombre.

Por Sergio Sarmiento

La designación oficial que le ha dado la Organización Mundial de la Salud es “nuevo coronavirus” o “2019-nCoV”. Los coronavirus son conocidos desde hace tiempo; están formados por un ARN principal y una envoltura viral con una corona externa de la que surge su nombre. Producen infecciones en animales y humanos; el pánico que estamos viviendo es producto de la novedad del coronavirus y de que no hay vacunas ni antivirales para su tratamiento. 

El coronavirus se ha propagado con gran velocidad. Fue reportado por primera vez a la OMS apenas el 31 de diciembre de 2019, pero para el 2 de febrero de este 2020 ya se habían registrado 14 mil 557 casos. Tan sólo en esa fecha se identificaron 2,604 nuevos casos. Había entonces 304 defunciones atribuidas al nuevo coronavirus, 294 en la provincia china de Hubei, donde surgió la epidemia. 

Después de una resistencia inicial, la OMS declaró el 30 de enero una “emergencia de salud pública de importancia internacional”. Las autoridades sanitarias están atentas a una posible pandemia, o sea, una epidemia que no se limita a una sola región.

“Todos los países deben estar preparados para la contención, incluida la vigilancia activa, la detección temprana, el aislamiento y el manejo de casos, el rastreo de contactos y la prevención de la propagación de la infección por 2019-nCoV, y compartir datos completos con la OMS”, señaló el director general, doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, al anunciar la emergencia. 

El temor es lógico. Las pandemias han dejado millones de muertos en el pasado. La gripe española de 1918-1919 infectó a una tercera parte de la población del mundo y dejó un saldo de entre 20 y 50 millones de víctimas mortales. La peste bubónica mató a entre 75 y 200 millones en Asia, Europa y África en el siglo XIV. Más recientemente, la pandemia de VIH-sida ha causado 36 millones de fallecimientos desde 1981. Las pandemias han sido más mortíferas que las guerras. 

Hasta ahora, sin embargo, el nuevo coronavirus ha sido mucho menos letal que otras enfermedades por las que no nos preocupamos. La influenza estacional genera entre 10 mil y 25 mil muertes al año solamente en Estados Unidos. A nivel mundial, la OMS calcula 650 mil fallecimientos anuales por esta influenza. No se le presta mucha atención ni genera grandes temores porque el virus era conocido con anterioridad.

Durante años hemos sabido que enero es “desviejadero”, en buena medida por gripes e influenzas. 

El nuevo coronavirus tiene, al parecer, una mortalidad alta de 2% de las infecciones, pero todavía no hay certeza sobre el número de infecciones, mientras que la influenza estacional registra una letalidad de 0.1%. Como es mucho mayor el número de infecciones de esta última, empero, el número de muertos es también más alto. 

Lo que parece ya inevitable es el impacto económico. China es la segunda economía y el centro principal de manufacturas del planeta. Muchos países han restringido el ingreso de personas que han estado en China. Tarde o temprano habrá un impacto en las cadenas de producción y distribución. Por eso han caído los mercados. 

El temor al nuevo coronavirus surge de la novedad del microorganismo, pero hasta ahora el pánico parece injustificado. Hay mayor riesgo en la influenza estacional, pero el miedo suele ser irracional, y en este momento la corona del temor la lleva el 2019-nCoV. 

Palacio volador

El presidente López Obrador no ha volado nunca en el TP-01, pero le ha sacado mayor tajada política que cualquier otro mandatario. Una y otra vez saca el tema. Dice que ofreció el avión al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien ni siquiera respondió. “Imagínense si me iba yo a subir al avión, un palacio para los cielos, con restaurante, con alcoba”. 

Comentarios