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Y sin embargo

Ser humano pleno

Estas fechas de Navidad y fin de año son propicias para reflexionar sobre la vida en su sentido más profundo

Por Nicolás Pineda

Estas fechas de Navidad y fin de año son propicias para reflexionar sobre la vida en su sentido más profundo. El relato del nacimiento de un redentor hace que nos preguntemos no sólo qué es eso de la redención, sino también cómo puede ser un ser humano pleno y qué se requiere para alcanzar ese estatus. Presento aquí algunas reflexiones en el plano estrictamente humano.

Una vida incompleta

Una primera premisa es que la vida del ser humano es incompleta, imperfecta, a veces sufrida y dolorosa. Esto lo muestra el relato bíblico del Génesis como el “pecado original” que privó al ser humano del paraíso. Esto significa, en otras palabras, que nuestras vidas carecen de sentido. También lo podemos interpretar como que existen muchos seres humanos que no pueden desarrollarse plenamente debido a la pobreza material, las enfermedades, la baja autoestima, la falta de libertad, la explotación, entre otras carencias.

Esto que puede verse como un castigo, ofrece también la oportunidad de encontrar dicho sentido y de superar los obstáculos y privaciones que nos presenta la vida. Esta oportunidad la podemos plantear desde dos puntos de vista: El individual y el social. En lo individual, consiste en lo que tenemos que hacer personalmente para superar nuestras limitaciones. Pero aún más importante, es lo que tiene que hacerse a nivel social y político para que la organización social no nos limite sino que más bien nos habilite a todos para superar las limitaciones de la existencia humana y tener una vida más plena.

Las preguntas son entonces: ¿Cómo es una vida humana plena? ¿Qué tipo de régimen político se requiere para tener seres humanos plenos?

El amor y sus consecuencias

El cristianismo nos propone que la superación de las limitaciones humanas se da por medio del amor. El amor es primeramente a sí mismo y, sobre esa base, cultivar el amor a los demás. Esto ya nos da mucho espacio para desarrollarnos, pero es abstracto y requiere de interpretaciones y aplicaciones concretas.

Una inferencia es que el amor se relaciona directamente con la actividad humana, es decir, al trabajo. Ya Aristóteles consideraba que el ser humano virtuoso es el que, mediante su actividad, bajo la guía de la razón, desarrolla o le da vida a sus propias potencialidades. La idea es que el ser humano se distingue de los animales por ser capaz de trabajar; de transformar su entorno y su mundo por medio del trabajo. “Ora y labora” decían los monjes de la Edad Media.

Además, desde el Renacimiento, las sociedades occidentales han considerado que el amor propio requiere además de la libertad. Para amarse a sí mismo se requieren las libertades de pensamiento, de asociación, de acción y movimiento. La libertad como requisito previo para el amor. Sin libertad, no puede haber ni autoestima ni amor al prójimo.

En el siglo XIX, Marx reconoció la relevancia del trabajo, pero que este puede ser enajenado, es decir, que es apropiado por otros. De este modo, el trabajo enajenante desarrolla a unos, pero empobrece a otros y se plantea el problema de la igualdad social y de oportunidades.

Por su parte, Viktor Frankl apunta que el propósito primario de la vida es la búsqueda de sentido. Este sentido de la vida puede venir de tres fuentes: El trabajo, el amor y el coraje o valor (autoestima) ante las dificultades.

Asimismo, Erich Fromm sostiene la importancia del trabajo en la vida humana; la especie humana se crea y transforma a sí misma por medio del trabajo. La productividad es la habilidad humana para realizar su potencial; pero esta actividad debe ser libre. Fromm señala que las personas productivas producen cosas materiales, obras de arte y sistemas de pensamiento, pero lo más importante es que se produce a sí mismo; el ser humano se forja y se construye a sí mismo a lo largo de la vida humana.

Preguntémonos entonces: ¿Qué tipo de sociedad hay que construir para que todos y cada uno puedan realizarse por medio de trabajo libre, productivo y autorealizador? Que tengas una Feliz Navidad y Año Nuevo.

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