No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas

Rajón

Al tratar de explicarme por qué muchos mexicanos andan por las calles como Juan por su casa sin tapabocas; y, al platicar con un amigo médico me comentó que la pandemia no se controlará mientras la gente no obedezca y no siga las medidas sanitarias elementales en forma unánime. Por ejemplo, usar los imprescindibles cubrebocas vayan a donde vayan…

Por Miguel Ángel Lino

Al tratar de explicarme por qué muchos mexicanos andan por las calles como Juan por su casa sin tapabocas; y, al platicar con un amigo médico me comentó que la pandemia no se controlará mientras la gente no obedezca y no siga las medidas sanitarias elementales en forma unánime. Por ejemplo, usar los imprescindibles cubrebocas vayan a donde vayan…

Pero, usted no se vaya con la finta y suponga que estas líneas las dedicaré a criticar a “ya sabe quién”. Nada de eso: El susodicho es caso perdido. No, mi interrogante escudriña la personalidad de muchos mexicanos que enfrentan la adversidad con la piel desnuda. Por lo menos en el área de la nariz y de la boca.

Me inclino a pensar que muchos compas (que incluye a hombres y a mujeres) saben que el coronavirus es contagioso, que enferma a moros y cristianos; jóvenes y viejos; ricos y pobres. Aun así, a “los sintapabocas”, la pandemia los tiene sin cuidado.

Pero, sobre todo, porque ellos “no son melindrosos ni rajones”, Y, si le da a su compadre y se las pega: Pues para eso están en las buenas y en las malas, en las duras y en las maduras…

La consideración y ecuanimidad brilla por su ausencia. Porque sienten que al obligarlos a que se tapen la boca les cortan su libertad.

¿Una campaña de sensibilización? ¿Lucerito (hoy Lucero) conminando a que se lo pongan?  A estas alturas de poco o nada serviría. Lo que se necesita es imponer las medidas en beneficio de todos. Porque la libertad de cada uno llega hasta donde no trastoque la de los otros. Es 100% injusto que los valentones “sintapabocas” contagien a quienes sí nos protegemos y protegemos a los demás.

¿Antipopular? ¿Draconiano? ¿Muy peligroso? La muerte de más de 50 mil personas lo justifica.  

           

LA PALABRA DE HOY: RAJÓN

Acudo, como seguido lo hago, al “Diccionario breve de mexicanismos” de Guido Gómez de Silva (mientras escucho el Huapango de Moncayo), para citar la súper sabida definición de rajón / rajona (de rajarse): cobarde, persona que se desdice… y agrego de mi cosecha, que se echa para atrás, pues.

Es cierto que rajón también tiene la acepción de chismoso; pero aquí la uso como miedoso. Y, en el habla y ser del mexicano abundan los dichos que gobiernan sus vidas. “Cuando te toca, aunque te quites; y cuando no, aunque te pongas”. Por lo tanto, así pululan los “sintapabocas”.

DE MI LIBRERO: El LABERINTO DE LA SOLEDAD

Ensayo quirúrgico escrito por Octavio Paz hace 70 años para cavilar sobre la personalidad del mexicano y qué lo hace diferente.

Plantea que para muchos la muerte es una venganza contra la vida. Y cuando te toca, “de nada vale abrirse o rajarse”. El mexicano le rinde culto a la muerte no por ser inevitable sino por significar el paso a una mejor vida. Su vida es insignificante; la muerte lo redime.

Por eso, yo digo, muchos desdeñan el tapaboca porque son muy machos y no se rajan.  

*- El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

 

Comentarios