Columnas Efecto multiplicador

Lo que faltaba… la CTM

Si de por sí la incertidumbre no cede a 171 días de haber iniciado el sexenio de López Obrador, ahora sale Javier Villarreal Gámez, líder de la CTM de Sonora, con un emplazamiento a huelga en todo el Estado.

Si de por sí la incertidumbre no cede a 171 días de haber iniciado el sexenio de López Obrador, ahora sale Javier Villarreal Gámez, líder de la CTM de Sonora, con un emplazamiento a huelga en todo el Estado.

Los alrededor de 130 mil afiliados con que cuenta la longeva central obrera de afiliación priista, detendrían con su paro las operaciones de más de 2 mil empresas en Sonora a partir del lunes 8 de julio.

Con el anuncio de Villarreal Gámez, el sector empresarial que aún no sabe si reír o llorar por el desempeño del Presidente de la República, ahora se ha puesto a temblar con la advertencia cetemista.

Los detonantes de esta postura sindical son los malos servicios del IMSS, las altas tasas de interés que le cobran a los trabajadores tanto el Infonavit como el Fonacot además, “los excesivos impuestos que lastiman el bolsillo del trabajador al aplicarse en prestaciones laborales como utilidades, horas extras y vacaciones”, argumenta el cetemista cajemense.

Como se puede ver, todas estas incomodidades que apunta Villarreal Gámez tienen como remitentes a dependencias federales. El IMSS, Infonavit y Fonacot están en la esfera federal; las cuestiones de tipo fiscal mezclan a los tres niveles de Gobierno.

Pero entonces, ¿qué tienen que ver los patrones en Sonora en las demandas contra dependencias federales que hace Villarreal Gámez?

Las respuestas en todo caso las tienen las tres dependencias con oficinas centrales en la CDMX y no precisamente los empresarios sonorenses. Las reclamaciones son contra la Federación, pero la CTM estatal pone en jaque al sector productivo sonorense.

Luego entonces, la IP del Estado ha sido tomada como rehén y con ello le resta confianza a la inversión productiva en la entidad, le quita puntos al trabajo promocional de la gobernadora Claudia Pavlovich y mete en aprietos a la Secretaría de Economía que comanda Jorge Vidal.

“Lo que preocupa del anuncio hecho por Javier”, dice Vidal, “es la mala percepción que se crea entre los inversionistas extranjeros”.

Los empresarios locales, estatales y nacionales, agrega Vidal, ya conocen a Villarreal Gámez y saben que esta iniciativa no pasará a mayores porque se sentarán a dialogar, va a ver negociación y las diferencias habrán de disiparse.

El plazo que ha puesto el líder cetemista, comenta el titular de Economía, es lo suficientemente largo como para llegar a acuerdos.

“Yo espero no que haya huelga porque de haberla se condenaría al Estado; la economía se descarrilaría”, estima Vidal y añade que “espera prevalezca la prudencia”.

Para los líderes empresariales de la entidad la postura de Villarreal Gámez es reiterativa y daña al clima laboral del Estado.

Gerardo Vázquez Falcón, presidente de la Industria Maquiladora de Sonora (Index), truena contra el líder sindical al señalar que el emplazamieno a huelga general “es un interés particular de Villarreal Gámez y no una demanda de los trabajadores afiliados a esa central. Son actos irresponsables de protagonismo y chantaje que le pegan a la buena fama y a la reputación que tiene Sonora”.

Con ideas retrógradas no se soluciona nada,“confiamos en que los trabajadores no quieran perder el tiempo con huelgas”, dice Vázquez Falcón y reconoce que “sí hay grandes retos en el IMSS, pero no es para tanto; además el líder nunca se ha sentado a dialogar con los del Seguro”.

Por cierto el IMSS está a punto de abrir dos clínicas en el Estado; una en Guaymas y otra en Navojoa.

“No a los chantajes ni a las presiones de la CTM”, arremete Vázquez Falcón. El Estado de Derecho debe hacerse valer.

Para Arturo Fernández, presidente de la Coparmex delegación Sonora Norte, las demandas de Villarreal Gámez nada tienen que ver con las empresas, más bien tienen que ver con las dependencias federales en cuestión y, en este caso, de estallar la huelga, esta sería infundada.

“Las empresas no tienen ningún incumplimiento con sus trabajadores”, asegura Fernández, “para eso debería servir tal emplazamiento”.

La posición beligerante del líder cetemista le resta a la ventaja competitiva que tiene Sonora en el plano laboral. El mensaje negativo no abona.

Para Fernández, mes y medio es muy poco tiempo para resolver las peticiones de la CTM. En suma, confunde que la central priista ponga contra la pared al Gobierno del mismo color. En todo caso… aquí hay gato encerrado.
 

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