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Columnas Dueñez* empresaria

Gestión del talento

El Talento: Concepto vs. Estrategia”. Nos comparte su experiencia de años ayudando a empresarios a fortalecer sus organizaciones y hacer realidad sus proyectos de futuro con un equipo humano que lo sustente.

Por Carlos Dumois

Es de uno por uno, pensando hacia delante, y creando las canchas y ayudas que impulsen su crecimiento.

Una vez más se nos presenta la oportunidad de contar con Patricio Morales Sada en un evento con nuestros empresarios. Ya lo extrañábamos. Siempre nos enriquece y nos complementa.

Esta vez esta presentando una sesión titulada: El Talento: Concepto vs. Estrategia”. Nos comparte su experiencia de años ayudando a empresarios a fortalecer sus organizaciones y hacer realidad sus proyectos de futuro con un equipo humano que lo sustente.

Les comparto algunos de sus planteamientos. Nos habla de cómo lograr una estrategia bien definida y ejecutada para atraer, desarrollar y retener el talento en nuestras compañías.

Patricio afirma que entender cómo alinear nuestra estrategia de talento con nuestra estrategia de negocio es una de las máximas responsabilidades del máximo dirigente. Que por lo tanto le toca asegurar que sus directivos manejen los procesos para garantizar que la organización siempre cuente con el talento adecuado en las posiciones clave.

Sabemos que además de contar con las mejores prácticas en el reclutamiento y selección de personal, en el caso de las posiciones clave los altos directivos deben intervenir entrevistando a los más sobresalientes para detectar su potencial, conocer su forma de ser y contagiarles con la visión estratégica de la empresa.

Muchas veces caemos en el error de buscar a candidatos capaces de responder a los requerimientos actuales de nuestra estructura humana, pensando generalmente en funciones y responsabilidades ya detectadas. Pero esto poco ayudará a desarrollar las nuevas actividades que aún no hemos identificado.

No integramos gente con alto potencial que pueda aportar su capacidad de aprendizaje a la necesaria agilidad estratégica que ahora todo negocio ha de desplegar. Con la intención de ahorrar un poco en la nómina nos vamos quedando cortos con los nuevos integrantes de nuestros equipos humanos.

Patricio así describe la agilidad de aprendizaje: Es el correcto manejo de la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad de cada situación… y qué tanto crece su caja de herramientas después de cada nuevo evento o reto que enfrentas.

Pensando así es como vamos construyendo una organización maleable, versátil y adaptable que le va ganando la partida al cambio que nos envuelve.

Demostrado está que el desarrollo del talento hoy ya no se resuelve descubriendo carencias y haciendo programas de capacitación. Esto es cosa del pasado. Ahora partimos de preceptos diferentes, centrados en que el 70% del talento de un ejecutivo crece respondiendo a asignaciones de nuevos proyectos y responsabilidades; el 20% se desarrolla con el trato con personas que les enseñan, les contagian y les ayudan en su crecimiento (jefes, mentores, coaches); y el 10% del progreso se logra a través del estudio (cursos, libros, programas).

Esto que hemos aprendido en décadas necesitamos aplicarlo al desarrollo del talento en nuestros negocios. Cada individuo con alto potencial merece ser monitoreado, para asegurarnos que se le van asignando cada vez mayores responsabilidades, labores más complejas, encargos más retadores. También procuramos que esos individuos sean guiados por jefes o coaches más exigentes y con más capacidad de enseñarles. Por último, también buscamos que ellos tengan acceso a medios de formación más enriquecedores, de mayor calibre.

Así es como actualmente se gestiona el talento: Buscando personas brillantes, que den de sí, dedicándoles tiempo desde su integración a la compañía, ayudándoles a descubrir sus fortalezas y abriéndoles espacios y posibilidades en la organización con asignaciones, guías y estudios que les hagan crecer. Esto sólo se puede hacer gestionando a cada persona como si fuera la única, es decir, de forma personalizada y proyectada hacia delante.

Morales Sada al final nos cuestionó: ¿Tenemos el talento necesario para ejecutar nuestra estrategia? El cuestionamiento es agudo, es un asunto de alinear nuestra gestión de capital humano hacia nuestra visión estratégica, hacia dónde queremos ir. Nos retó también con la pregunta: ¿Tenemos una estrategia adecuada para gestionar nuestro talento? Ahí les dejo sus reflexiones.

Carlos A. Dumois es presidente y socio fundador de Cedem.

http://www.cedem.com.mx

* “Dueñez®”es una marca registrada por Carlos A. Dumois.

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