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Estrenar cada día

Ante el misterio pascual, que se concreta en los sacramentos, no puede faltar una actitud de asombro, señala el papa Francisco.

Por José Martínez Colín

1) PARA SABER

“El misterio crea asombro y el asombro es la base del deseo del hombre de comprender” (Neil Armstrong). Para el filósofo Platón, el asombro es necesario para filosofar, pues implica ver con ojos nuevos y sorprenderse de algún suceso ya presenciado. Pero el asombro no es exclusivo del filosofar. El pensador Miguel Ángel Martí invita a estrenar la vida cada día y asombrarnos de su belleza que es inagotable. Hay que evitar la “vista cansada” que da por conocido lo “ya visto” y nos empobrece. Sin el asombro no es posible la juventud de espíritu ni la alegría de vivir.

Ante el misterio pascual, que se concreta en los sacramentos, no puede faltar una actitud de asombro, señala el papa Francisco. Si faltara el asombro desaprovecharíamos el “océano de gracia que inunda cada celebración”. Ante el encuentro con Dios que se nos otorga, se pregunta el Papa: ¿Cómo se nos puede escapar lamentablemente la fascinación por la belleza de este don?

2) PARA PENSAR

El asombro ante el encuentro con Dios fue decisivo para la conversión de Barbara Heil, ex pastora protestante estadounidense. En una entrevista relató que su asombro fue creciendo al leer a los Padres de la Iglesia, al estudiar la liturgia, la Sagrada Escritura y la Misa Eucarística. Ahí descubrió la belleza que guarda la fe católica: “Fue entonces cuando me di cuenta de que la única forma en que voy a disfrutar plenamente de lo que estoy aprendiendo sobre la Iglesia es realmente entrar en la Iglesia”, declaró. No obstante, tuvo que renunciar a todo de lo que formaba parte, pues tenía un ministerio en su iglesia protestante.

Aclaró que, en su camino de conversión, fue “absolutamente central el encuentro que tuve con Cristo en la Eucaristía… entonces supe que Jesús estaba allí, incluso más que muchos católicos. Entonces, cuando vengo a Misa, soy una gran adoradora. Voy mucho a la adoración (…) sé que estoy con Cristo y que Cristo está conmigo. No lo dejo cuando dejo la iglesia: Él va conmigo; Él está conmigo; Él está en mí; me alimenta de sí mismo dándome su Cuerpo y su Sangre. Y es real”, dijo.

Ahora Barbara Heil difunde las enseñanzas de la Iglesia Católica a través de conferencias y seminarios web: “Todo el mundo está llamado a ser santo, es Jesús quien quiere conocerte. Si uno se encuentra seco en la fe debe acudir a Jesús y abrir la Escritura, comenzar con el Libro de Juan y dejar que esa carta de amor de Dios empiece a hablarte. Eso es amistad con Dios”, concluyó.

3) PARA VIVIR

Aunque el hecho de que Dios mismo se haya hecho hombre para salvarnos y luego haya querido quedarse en el Pan de la Eucaristía sean sucesos sublimes muy extraordinarios, podemos mal acostumbrarnos y hasta ser indiferentes. De ahí el llamado al asombro al que nos invita el papa Francisco ante el misterio pascual, que se hace presente en cada Misa e ilumina cada acción litúrgica, aunque no captemos del todo su grandeza.

Por ello el asombro es parte esencial de toda acción litúrgica. Es maravillarnos al experimentar la fuerza de los símbolos, que nos remiten a la presencia de Dios vivo y presente. La belleza, como la verdad, siempre genera asombro y, cuando se refiere al misterio de Dios, conduce a la adoración.

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