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Columnas BATARETE

El Covid, de nuevo

La estadística apunta a que la infección está aminorando: En Sonora esta semana hemos tenido jornadas con menos de 20 infectados

Por Ernesto Camou

Ya estamos en mayo. Pasó la Semana Santa y el rebrote que se esperaba de la pandemia no se concretó: Sí se incrementaron los casos, pero no tanto como a principios de año. Hay que reconocer que el esfuerzo desplegado por el Gobierno del Estado de Sonora para evitar aglomeraciones en playas y sitios de vacación dio resultado. Viene el Día de las Madres. Probablemente ascenderá el contagio, espero que levemente, unos días después del festejo del Edipo nacional.

La estadística apunta a que la infección está aminorando: En Sonora esta semana hemos tenido jornadas con menos de 20 infectados, cuando hace unos meses andábamos en 500 o más. Parece ser buena noticia, y no es atribuible a la vacunación que apenas inicia: Llevamos en el País alrededor de un 14% de inyectados, más todos aquellos, sobre todo en estados fronterizos, que pudieron ser inoculados en algún lugar allende la frontera.

El descenso de contagios es bueno, pero hay que tomarlo con cautela: Si nos descuidamos se nos puede complicar el panorama. No hay que cejar en los cuidados personales, y la distancia social. El esfuerzo individual, comunitario y nacional se debe enfocar a evitar un renuevo del contagio; para eso sirven las vacunas, pero no se deben dejar los cubrebocas, lavado e higiene personal, y la distancia social.

La estrategia del Gobierno federal ha funcionado. Hemos tenido muchas defunciones, pero en parte son atribuibles a morbilidades previas: Nuestra población tiene tasas epidémicas de diabetes, hipertensión y obesidad que vinieron a ser sobre determinadas por el Covid. Si la salud de los connacionales hubiera tenido mejores niveles, la mortandad hubiera sido menor.

Para entender correctamente la estadística de la pandemia hay que comparar las muertes por 100 mil habitantes. En México hay 173 difuntos por cada 100 mil pobladores. Son muchos, pero hay algunos países que tienen tasas mayores. En los Estados Unidos son 177; el Reino Unido, 202; Italia, 203; mientras que Venezuela apenas llega a 7.5 y Cuba, 6.5, respectivamente. La India, donde hay una crisis enorme, hay que tomar en cuenta que, si bien son millones los fallecidos, constituyen un porcentaje mínimo de su enorme población: Mil 376 millones de personas residen ahí. Y los fallecidos apenas son 17 por cada 100 mil moradores.

Un problema que tienen en India es la enorme densidad demográfica: Ahí hay 416 personas en cada kilómetro cuadrado. En nuestro País somos apenas 75, y en Estados Unidos, 33. España y Francia tienen 94 y 123 pobladores por kilómetro cuadrado, mientras que el Reino Unido la tasa llega a 275 habitantes. La densidad no explica el contagio, pero sí influye: Es más difícil lograr la sana distancia si compartes territorio con muchos vecinos, que si están más alejadas las poblaciones.

Pero Estados Unidos tiene una densidad poblacional baja, apenas 33 por kilómetro, y sus muertos por 100 mil habitantes sobrepasan los nuestros: Es obvio que ahí, por cuenta del impresentable de Trump, hubo un pésimo manejo de la pandemia; lo mismo parece haber sucedido en el Brasil de Bolsonaro, y no se diga en Italia, que cuando terminó la primera ola grave salieron a las calles y bares a festejar.

Un análisis somero de lo que sucedió en India apunta a tres variables que influyeron en la crisis: Se participó masivamente en celebraciones religiosas, allá tienen cientos de dioses y los festejan con fervor y amontonamientos; también tuvieron campañas políticas que fomentaron grandes concentraciones. En un país tan poblado no hay mítines pequeños: Y cualquier ciudad chica tiene varios millones de habitantes. Y, por último, no hubo una campaña efectiva para usar tapabocas e insistir en la higiene y el lavado de manos.

En México se logró aplanar la curva de contagios y esperamos que las vacunas vayan haciendo su trabajo; debemos mantenernos alertas y precavidos. Vamos hacia la inmunidad de rebaño, pero falta un trecho.

Ernesto Camou Healy es doctor en Ciencias Sociales, maestro en Antropología Social y licenciado en Filosofía; investigador del CIAD, A.C. de Hermosillo.

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