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Columnas El Sínodo del Amazonas

Batarete

Un indiscutible adelanto es la participación de expertos como Carlos Alfonso Nobre, brasileño ganador del Nobel por sus trabajos sobre el cambio climático.

Por Ernesto Camou

El pasado domingo 6 de octubre inició en Roma el Sínodo de Obispos para el Amazonas. Un Sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que ciertos obispos, reunidos con el Santo Padre, intercambian información y comparten experiencias, con el objetivo de encontrar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación universal.

Este encuentro presidido por el papa Francisco durará hasta el 27 de octubre y ha congregado a unos 300 obispos, más un grupo amplio de expertos en temas que son importantes para esa región, como la ecología o la diversidad cultural y los derechos humanos de las muy variadas etnias que pueblan la amazonia.

Una de las previsiones centrales ha sido la idea de que el catolicismo actúe en el Amazonas como una tribuna que defienda los derechos humanos de los pueblos indígenas que están en serio riesgo de extinción y genocidio. Y con respecto al continuo ataque contra el medio ambiente selvático alguno de los participantes afirmó que resulta necesario reconocer y denunciar lo que llamó “pecados ecológicos”, y situarlos en la misma categoría de ofensas que otras conductas reprobables más tradicionales.

Otro de los puntos controvertidos que se empiezan a discutir es la de sacerdotes casados, puesto que en esa inmensa región hay miles de pequeñas comunidades indígenas que no reciben la visita de un cura más que una o dos veces al año; y se enfatiza que eso sería una respuesta a la necesidad de una inculturación más profunda de la práctica pastoral y las celebraciones litúrgicas con respecto a las culturas nativas.

Uno de los obispos participantes afirmó que los indígenas del Amazonas no entienden el celibato: “Me tienen lástima", dijo, "no pueden comprender que un hombre no tenga una mujer que cuide la casa...”. Su idea es encontrar, entre los indígenas, varones maduros, comprometidos con su fe, y ordenarlos sacerdotes para dar servicio a sus comunidades. Un vocero del Vaticano aceptó que eso se está discutiendo, pero aclaró que eso no implicaba que se cambiaría la ley del celibato, sino que sería una excepción para adecuarla a situaciones específicas.

Una decisión en tal sentido afectaría muchas regiones del mundo en las cuales hay escasez de sacerdotes, quizá incluso en algunos países europeos que están importando pastores de África y Asia para atender parroquias que no tienen curas locales. Y ya hay en Estados Unidos y Gran Bretaña muchos clérigos católicos casados que vienen de la iglesia anglicana o episcopaliana, y que, al convertirse junto con sus comunidades, recibieron permiso del papa Juan Pablo II para ordenarse y seguir casados. Tampoco sería una novedad absoluta: En la Iglesia Católica de rito oriental se permiten desde siempre los sacerdotes casados.

El papel de las mujeres en la pastoral indígena enfatiza también la necesidad de estudiar su práctica y reconocer un tipo de ministerio evangelizador abierto a las mujeres: “Se trata de analizar, reconocer y aceptar un servicio femenino que ya existe en muchas de esas comunidades...”.

Un indiscutible adelanto es la participación de expertos como Carlos Alfonso Nobre, brasileño ganador del Nobel por sus trabajos sobre el cambio climático. Él afirmó que la selva está en lo que parece un ciclo irreversible de desaparición. “Se podría convertir en una sabana que ocuparía alrededor del 70% de la región amazónica. Tenemos 20 años a lo sumo para salvarla. Mi participación en el sínodo es para aportar conocimiento científico y ayudar a plantear soluciones para que el Amazonas permanezca siendo la selva tropical que ha sido por millones de años”.

Se está planteando una perspectiva que rebasa las concepciones “tradicionales” de pastoral, y que propone se luche por los derechos de los pueblos indígenas del Amazonas, contra la degradación del medio ambiente y se aliente un desarrollo sustentable que sea socialmente justo e inclusive, combinando el conocimiento científico con la sabiduría tradicional.

Una concepción de evangelización más compleja y más completa... ¡Bienvenida!

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