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Columnas

Aniversario de Radio concierto

Tenemos ahí mismo un teatro de cámara en el cual, antes de la pandemia, ofrecíamos gratuitamente funciones de teatro, recitales de música, conferencias, lecturas de poesía, y un cineclub llamado "Literatura para ver", con películas basadas en los grandes libros.

Por . Catón

"Quiero saber de sexo". Con esa novedad le salió Totina, muchachita adolescente, a su papá. El señor se conturbó. Le dijo: "Habla con tu mamá". Replicó la chiquilla: "No quiero saber tanto". La esposa de don Gerontino comentó en la merienda de los jueves: "Mi marido es la luz de mi vida. Lo malo es que todas las noches tiene un apagón". El gato y la gata reprendían con aspereza a su hijo, el gatito joven. Y es que todas las noches se salía a las azoteas y regresaba macilento y extenuado, cuando no lleno de arañazos y lacerías. "En adelante -le dijeron-, no saldrás ya por la noche". "¡Caramba!" -se quejó el gatito-. ¿Qué no puedo vivir ni siquiera una de mis nueve vidas?". Babalucas y su mujer fueron a una playa. Ella probó el agua del mar: "Está salada" -dijo. Sugirió el badulaque: "Ponle azúcar". La señora le puso al agua varias cucharaditas y la volvió a probar. "Sigue salada". Le indicó Babalucas: "Menéyale". "En esta casa vivieron don Mariano Fuentes Flores y doña Carmen Aguirre de Fuentes. Varón ejemplar él, mujer de letras ella y primera dama del teatro coahuilense, pasaron por la vida haciendo el bien. Quien tal hace no pasa: Queda, como ellos, en el recuerdo y en la gratitud. Saltillo rinde homenaje a su memoria". Así reza la placa que el Comité del Centro Histórico de mi ciudad hizo poner en la casona antigua donde mis padres habitaron. La hemos conservado, llena de muebles antañones, de cuadros y objetos de uso cotidiano. La gente la visita como ir a un museo. En ella está Radio Concierto, la emisora de radio cultural que mi esposa, mis hijos y yo fundamos como un regalo a la comunidad. El sábado pasado nuestra estación cumplió 24 años, de modo que nos acercamos ya a un cuarto de siglo de trasmitir, las 24 horas del día, "lo más popular de la música clásica y lo más clásico de la música popular". Nuestro lema: "Radio Concierto: En el aire música que no se lleva el viento". Tenemos ahí mismo un teatro de cámara en el cual, antes de la pandemia, ofrecíamos gratuitamente funciones de teatro, recitales de música, conferencias, lecturas de poesía, y un cineclub llamado "Literatura para ver", con películas basadas en los grandes libros. La difusora fue un sueño que tuve desde que era un niño asombrado ante el prodigio de la radio. Ese sueño se cumplió por obra y gracia de mi señora. Yo he hecho siempre castillos en el aire, y ella se ha encargado de ponerles los cimientos. Ahora nuestra estación se escucha en todo el mundo, vía la magia de Internet (www.radioconcierto.org.mx), y de muchos países recibimos mensajes de felicitación. Doy las gracias a mi familia, a nuestros colaboradores y oyentes, a todos aquéllos que con buena voluntad apoyan nuestro esfuerzo. Quizá 20 años no sean nada -lo dice el viejo tango-, pero 24 ya empiezan a ser algo. Un ovni aterrizó en el jardín de doña Macalota. "Somos marcianos" -le dijo el jefe de la expedición. "Marcianos, marcianos -respondió con enojo la mujer-. ¿Pa' qué chin... quiero yo marcianos? ¡Ayuda en la casa es lo que necesito!". El padre Arsilio oyó la confesión de uno de sus feligreses. "Acúsome, padre, de que le hice el amor a Pomponona". "Dime, hijo -inquirió el buen sacerdote-. La tal Pomponona que dices ¿es esa mujer recién llegada al pueblo, de cuerpo escultural y bello rostro?". "Ella es en efecto, señor cura" -replicó el penitente. "Pues me vas a disculpar -le indicó el párroco-, pero no puedo darte la absolución". "¿Por qué?" -se inquietó el tipo. Explicó el padre Arsilio: "Porque para recibir el perdón por el pecado se necesita contrición sincera, y estoy seguro de que no te has arrepentido". FIN.

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