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Fue un discurso político, no anunció la invasión

El presidente Donald Trump esta semana, de nuevo, arremetió en contra de México y la presidenta Claudia Sheinbaum en un discurso de campaña desde la Casa Blanca.

Ana María Salazar

Ana María Salazar

El presidente Donald Trump esta semana, de nuevo, arremetió en contra de México y la presidenta Claudia Sheinbaum en un discurso de campaña desde la Casa Blanca. En un almuerzo para un auditorio de policías, bomberos y primeros respondientes presumió que se había reducido el tráfico de drogas por vías marítimas en 97% gracias a la estrategia de atacar embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, supuestamente cargando drogas. En este momento, publicaciones periodísticas señalan que hasta la fecha, 72 embarcaciones fueron atacadas o destruidas por fuerzas estadounidenses en el Caribe y el Pacífico Oriental, con al menos 238 personas muertas. El ataque más reciente identificado fue el 4 de octubre, en el Caribe. Pero esto no es suficiente para el presidente Trump, en este discurso de campaña, a menos de tres semanas de las elecciones intermedias en Estados Unidos, amenazó con perseguir el 3% restante de supuestas embarcaciones que trafican drogas: “Queremos encontrarlos porque los consideramos las personas más valientes de todo el mundo. Cualquiera que se arriesgue de esa manera y trate de lograrlo... Ya saben, ven esos misiles, ¡pum!, y ni siquiera los ven venir desde a 600 millas de distancia. Caen desde el cielo, gracias a la Space Force, y le dan a los botes justo en el centro. Uno se siente terrible por la gente, pero piénsenlo de esta manera: Cada bote mata a miles de personas. Si lo ven así, uno se siente mejor. Cada uno de esos botes destruye miles y miles de vidas, arruina a familias enteras en todo nuestro país”. Así describe Donald Trump su estrategia para reducir el tráfico de drogas a su país.

Una estrategia que en años venideros resultará en investigaciones y posiblemente juicio en contra de mandos militares que ordenaron atacar embarcaciones y matar a sus tripulantes en mar abierto, violando no sólo el Derecho internacional, sino inclusive la constitución estadounidense.

Y aunque también reconoció que está trabajando con el Gobierno de México y que “las drogas que ingresan, en especifico el fentanilo, han bajado un 64%”, esto no es suficiente para el mandatario estadounidense: “Todavía no hemos implementado la estrategia terrestre a pleno rendimiento, pero ya está comenzando… Desafortunadamente, los cárteles controlan en México. Se lo digo a la presidenta de México: Ella no está contenta. Es una gran mujer, una mujer maravillosa, pero los cárteles están en México”.

No es la primera vez que Trump amenaza con una estrategia “terrestre” para combatir organizaciones criminales que el declaró como grupos terroristas. Pero el contexto y el momento de este discurso son importantes. Al igual que la presidenta Claudia Sheinbaum, las declaraciones de ambos mandatarios tienen un contexto electorero importante: Trump subraya la amenaza a la seguridad de las organizaciones “terroristas” mexicanas, además de la incapacidad del Gobierno.

Sheinbaum con estas declaraciones saldrá a defender la soberanía y denunciar la injerencia extranjera. Soberanía e injerencia serán el lema de Morena para movilizar sus electores en 2027. Esto le permitirá reducir la exposición y las explicaciones que tendrán que dar sus candidatos en relación a la falta de medicamentos, el incremento y control de las organizaciones en el País, y el deterioro de la economía nacional.

Para Trump hablar sobre sus éxitos en controlar el flujo drogas y el control en la frontera, le permite desviar la atención del alto costo de vida y la reducción de cobertura médica para la población. Pero en la declaración de Trump podemos vislumbrar algo nuevo de la estrategia de la Casa Blanca.

En este momento no debemos interpretar que habrá una invasión por marines al territorio nacional, pero continuara la presión. Veamos lo que dijo Trump: “La estrategia terrestre apenas está comenzando y los estamos golpeando muy duro. Conocemos todas las rutas, sabemos dónde están los malos, los cárteles; sabemos dónde viven. Los estamos golpeando con fuerza, pero se pondrá más difícil conforme avancemos. Tienen un plazo determinado para rendirse básicamente. México debería estar haciéndolo, pero honestamente, no son capaces”.

“Tienen un plazo determinado para rendirse”.

La pregunta ahora es ¿quiénes estarían negociando con el Gobierno estadounidense y cuántos se entregarán?

Estamos a seis meses de las elecciones intermedias del 2027.