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Sobre la selección de candidatos de Morena

Son unos hipócritas. Se llenan la boca hablando de lo importante que es respetar la ley cuando son los primeros que la violan.

Leo Zuckermann

Son unos hipócritas. Se llenan la boca hablando de lo importante que es respetar la ley cuando son los primeros que la violan. Me refiero a los políticos de la 4T. Son expertos en simular para darle la vuelta a las reglas.

Lo vemos en la selección de sus candidatos a las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027. La ley es explícita al respecto. Están prohibidos los actos adelantados de campaña. Las candidaturas deben definirse hasta marzo del año que viene. Sin embargo, Morena inventó una trampa para nombrarlos seis meses antes que la ley lo permita. Designan a supuestos coordinadores defensores de conceptos rimbombantes que se convertirán en candidatos oficiales cuando ya se pueda.

Ha sido tan eficaz esta maniobra, que la oposición la está imitando.

Así que, por favor, no caigamos en el ardid de nombrarlos coordinadores de bla, bla, bla; llamémoslos por su verdadero nombre: Candidatos a gobernador.

Morena ya terminó de designar a los 17. Al momento de escribir estas líneas, el proceso les ha salido bien. En general, los perdedores han aceptado los resultados. No hay indicios de posibles rompimientos. Salvo una que otra escaramuza menor, todo parece planchado.

Es lógico. Morena es hoy el partido hegemónico de México con una oposición muy endeble. En este contexto, los perdedores no tienen incentivos para romper. Racionalmente,

le conviene tragarse el sapo, buscar una candidatura alternativa en Morena o aceptar un puesto en el gobierno y esperar al siguiente periodo electoral a ver si la suerte mejora.

No estamos en las épocas del PRI hegemónico con una oposición al alza, por lo que los perdedores a una candidatura del tricolor (como Ricardo Monreal en Zacatecas) rompía con este partido para irse con la oposición (en ese entonces con el PRD).

Hoy irse a la oposición es dar un paso al vacío.

La otra opción es lanzarse por alguno de los otros dos partidos de la 4T, el PT y PVEM. Por eso, las encargadas de seleccionar a los candidatos, Ariadna Montiel y Citlali Hernández, cuidaron mucho la negociación con sus aliados.

No sorprende, en este sentido, que el gran ganador de las 17 candidaturas anunciadas haya sido el Verde. Se quedaron con cuatro: Nayarit, Baja California Sur, Quintana Roo y San Luis Potosí (en este estado, Morena nombró a un desconocido que ni siquiera se había registrado para no hacerle competencia a la que será la candidata del Verde a la gubernatura, la esposa del actual gobernador del PVEM).

Una vez más, los verdes han demostrado la capacidad que tienen como partido/negocio con la estrategia de adherirse y alimentarse de los partidos gobernantes. Otrora rémoras del PAN y PRI, gracias a su habilidad y experiencia, ahora le han sacado más jugo a Morena.

El PT, en cuanto a candidaturas a gobernador, se quedó chiflando en la loma. La semana pasada demostraban su enojo, pero luego se serenaron. Algo habrán negociado con Morena. Todavía hay muchas candidaturas de diputados federales y alcaldes que repartir. Además, siempre los apaciguan dándoles más dinero público para los Centros de Desarrollo Infantil que dirige la esposa del dirigente de este partido.

Ganadores, también, algunos gobernadores morenistas que lograron poner a sus delfines. Es el caso de Campeche, Colima, Michoacán, Sonora y Zacatecas, es decir, cinco de las 17 candidaturas.

¿Gana la presidenta Sheinbaum con todo este proceso?

Creo que sí.

Para empezar, hasta ahora, y como mencioné arriba, el proceso parece que salió bien planchado. Funcionaron los dos cuadros que mandó para operar la selección de candidatos, Montiel y Hernández, quienes lograron un equilibrio delicado.

No hubo ruptura con sus aliados, el PT y el Verde. En algunos estados respetaron el poder de lo local, algo que requiere la Presidenta para mantener la unidad de un partido que tiene mil cabezas. Cuidaron un par de candidaturas (Sinaloa y Guerrero) que resultaban importantes para la seguridad nacional. Y no le dejaron un solo espacio al senador Adán Augusto López quien no goza de la simpatía presidencial y es, sin duda, el gran perdedor de este proceso, sobre todo por quien quedó en Chihuahua.

Un último apunte. Interesante la selección de la candidata en Nuevo León quien ya había competido por Morena hace cinco años quedando en un lejano cuarto lugar. Parece la mejor opción para no competir el año que entra y dejarle el campo libre a la esposa actual del gobernador, Samuel García, de MC. Si a esto le sumamos la posibilidad de que Luis Donaldo Colosio Riojas compita por MC en Sonora dividiendo el voto opositor a Morena, podríamos pensar en una posible alianza tácita entre emecistas y morenistas. MC se quedaría con Nuevo León, Morena con Sonora, un buen negocio para ambos, lo cual demostraría que la postura opositora de Movimiento Ciudadano es una farsa.

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