La crisis del inglés: Otro fracaso en educación
Enseñar inglés no es simplemente agregar otra materia al horario escolar. En México hay algo todavía más evidente: Vivimos al lado de la economía angloparlante más grande del mundo.

Epicentro
Hace algunos años asistí a una conferencia sobre educación en la Universidad de Nueva York. Uno de los ponentes explicó con enorme lucidez el papel de la educación pública en la construcción ideal de las sociedades modernas. Para hacerlo, recurrió a una definición de Horace Mann, uno de los principales pioneros de la educación pública estadounidense. Mann dijo alguna vez que la educación era “el gran igualador de las condiciones de los seres humanos, el contrapeso de la maquinaria social”.
Desde esa perspectiva, la misión central del Estado, cuando educa, es proveer a los jóvenes de las herramientas necesarias para la movilidad social. Si aquello que Mann llamaba “la maquinaria” trataba de imponer obstáculos, una educación de calidad debía convertirse en la herramienta para superarlos. Sin acceso a una educación universal y de calidad, las nuevas generaciones estarían condenadas a la parálisis.
Recordé la reflexión de Horace Mann al conocer uno de los resultados más lamentables de la radiografía reciente sobre la educación en México, dada a conocer en el contexto del segundo informe de Gobierno de la presidenta Sheinbaum: La crisis en la enseñanza del inglés en México.
Ayer, El Universal informó que el Programa Nacional de Inglés, el Proni, perdió en apenas un ciclo escolar a 460 mil 100 alumnos. Pasó de atender a casi 4.9 millones de estudiantes en 2024-2025 a poco más de 4.4 millones en 2025-2026. Es una caída del 9.4%. El golpe más fuerte ocurrió en secundaria. Ahí, el número de alumnos atendidos cayó en más de 475 mil, una reducción del 23.3% en apenas un año. El presupuesto nominal del programa aumentó para 2026, pero la cobertura disminuyó. Comparado con 2019, el Proni dispone hoy de menos dinero incluso antes de considerar la inflación acumulada.
¿Por qué importa?
Enseñar inglés no es simplemente agregar otra materia al horario escolar. El dominio del idioma influye cada vez más en el acceso a información, educación, cultura y oportunidades laborales. Pero en México hay algo todavía más evidente: Vivimos al lado de la economía angloparlante más grande del mundo. Más del 80% de las exportaciones mexicanas de bienes terminan en Estados Unidos. Nuestras economías están profundamente integradas en sectores como automóviles, electrónica, dispositivos médicos y manufactura avanzada.
Y, sin embargo, millones de niños mexicanos pueden atravesar toda la educación pública sin alcanzar un dominio funcional del inglés.
Y esto tiene consecuencias muy concretas. Para una familia con recursos, el problema se puede resolver con una escuela bilingüe, clases particulares, viajes o cursos privados. Para una familia que depende exclusivamente de la escuela pública, el escenario es muy distinto. Y ahí aparece una desigualdad educativa enorme.
Porque un niño mexicano que domina el inglés no solamente aprende otro idioma. Amplía el universo de universidades a las que puede aspirar, los empleos a los que puede acceder, las empresas en las que puede trabajar, la información que puede consultar y, en muchos casos, incluso el salario que podrá negociar.
Desde la definición de Horace Mann, ahí es justamente donde el Estado mexicano está fallando. Si la educación pública debe funcionar como “el gran igualador”, su misión no puede limitarse a ofrecer a todos el mismo edificio escolar o el mismo programa de estudios. Tiene que ofrecer herramientas que permitan compensar las desigualdades de origen. Y cuando una de esas herramientas queda cada vez más reservada para quienes pueden pagarla por fuera del sistema público, la escuela deja de corregir la desigualdad y comienza, involuntariamente, a reproducirla.
En esto, como en tantas otras cosas, lo que está ocurriendo es exactamente lo contrario a lo que prometía este proyecto de Gobierno.
León Krauze
@LeonKrauze
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados